Tres personas de las que fueron condenadas en los dos famosos autos de fe de Valladolid de 1559 están relacionadas directamente con Autillo de Campos. De estas tres, dos murieron a garrote y sus cuerpos quemados en la hoguera, y otra condenada a perpetuidad. Los protagonistas de este trabajo son dos monjas hijas del señor de Autillo, y uno de los hermanos de la famosa familia Cazalla-Pérez de Vivero que se había refugiado en este pueblo para esconderse de la Inquisición. Se ha publicado mucho sobre estos autos de fe de 1559, pero muy poco sobre estas dos monjas autillanas, Francisca de Zúñiga y Catalina de Reinoso1. Según nuestro punto de vista, ambas monjas autillanas, por sus lazos familiares con los Cazalla-Pérez de Vivero, fueron las auténticas receptoras de las ideas luteranas que entraron en el convento de Belén de Valladolid, y su papel en toda esta historia fue significativamente más importante que el de la priora del convento. El retablo de Nuestra Señora del Castillo en Autillo de Campos podía estar relacionado con los trágicos sucesos de Valladolid, y ser un recuerdo olvidado, encriptado y mudo de esta tragedia.
Por Marcial de Castro, historiador.
Marcial Castro Sánchez nació el 3-3-1964 en Autillo de Campos. Es licenciado en Historia Moderna por la Universidad de Valladolid en 1997, obtuvo las más altas calificaciones en Historia de América y fue “becario colaborador” del Departamento de Historia Moderna, Contemporánea y América de dicha Universidad durante dos años.