CASTRO-GIRONA


CASTRO GIRONA



Alberto Castro Girona (1875-1969) Teniente General del Ejercito.

Nació en Puerto Princesa (Filipinas), hijo de un militar autillano, por lo tanto su nacimiento en la colonia fue accidental y él siempre se sintió orgulloso de sus raíces autillanas. Fue destinado a la guerra de Cuba. Fue el primer español que ocupó la alcazaba de Tetuán, políglota, dominaba los dilectos locales marroquíes en el Rif, fue jefe de la Mehala jalifiana. Tuvo bajo sus órdenes a Francisco Franco, que lo cita en varias ocasiones en su libro “Diario de una Bandera”. Reconquistó Nador tras el desastre de Anual. Fue el encargado de la evacuación de las tropas españolas de Xauen. En 1929 presuntamente participó en Valencia en el intento de golpe de estado contra Primo de Rivera junto con José Sánchez Guerra. Salvó su vida al comienzo de la Guerra Civil cuando se escondió en una Embajada Diplomática. Franco prescindió de él para cargos importantes durante la Guerra, ya que Franco no soportaba tener a su lado a quienes habían sido sus superiores en la guerra de Marruecos. En 1940 encabezó una embajada de militares españoles a Japón y Manchuria, se tuvo en cuenta su conocimiento de idiomas para su elección.



Castro Girona y Xauen, la Chefchaouen de los marroquíes

Castro Girona (en el centro de teniente coronel) 

y Franco de comandante a la izquierda‏


Xauen y Castro Girona son dos nombres que están íntimamente unidos. Castro Girona fue el primer español que cruzó sus muros en octubre de 1921, tal como lo recogió el diario ABC el día 29 de octubre ese año: "...Castro Girona es el conquistador de Xauen. Su labor política, paralela con su prestigio militar, le abrió el paso, y una noche, con los regulares y la Mehalla que él mandaba, subió a pie las alturas del Kaâla sobre Xauen, y a la mañana, los moros aún no sometidos, que intentaban oponerse a la ocupación de la ciudad sagrada, se encontraron sorprendidos con que se les había adelantado Castro Girona, y que desde el Kaâla protegía la entrada de nuestras tropas en Xauen...". Pero también su nombre va ligado a la retirada de los "diez mil de Xauen" el 15 de noviembre de 1924, cuando los españoles abandonaron la ciudad con 2.000 bajas. A la vanguadia de la columna en retirada iba Castro Girona y cerrando los hombres al mando del teniente coronel Franco. 

Hoy Xauen ha pasado de ser una ciudad prohibida, a ser un hermoso y pintoresco lugar turístico que cautiva a todos sus visitantes, ignorantes de que Xauen y nuestro paisano formaron un binomio inseparable.



(Por Marcial de Castro)




Castro Girona (izquierda), Sanjurjo (con bastón en la mano) y Franco. 





Castro Girona en el centro y a la derecha Franco‏





Castro Girona (izquierda) y Sanjurjo‏.





    Franco entra a caballo en Nador junto con Franco tras el desastre de Annual‏



    Murallas de Xauen‏



    Marcial Castro en Xauen frente a una de sus típicas puertas encaladas celestes‏




    Xauen en los años 70 y en 2014 (comparativa)‏
    El arbolito ha crecido un poco y el pueblo es más turístico.


Carlos Castro Girona, Teniente Coronel de Estado Mayor. Hijo de Autillano nacido en Filipinas





Nació en Zamboanga (Filipinas) el 4-11-1877 y falleció en el parque del Retiro de Madrid el 21-6-1921, muerto a disparos por un marido ultrajado. Su asesino fue el capitán Alfonso Barrera Campos, hijo del teniente general Emilio Barrera Luyando (1869-1943).

Carlos Castro Girona era hijo del capitán autillano Leonardo Castro Asensio (nac. 1844) y de la valenciana Braulia Girona Selda. Su hermano mayor fue el teniente general Alberto Castro Girona, sus otros hermanos fueron Guadalupe, Augusto, Emilio y Ana. El 20-1-1902 se casó en Ceuta con María de África González Muñoz, con la que no nos consta que tuviera hijos.

Su carrera militar fue brillantísima. Ingresó en la Academia de infantería en 1896. Ascendió a primer teniente en 1903 y a capitán 1908. En 1910 fue capitán de estado mayor con el número uno de su promoción. En 1913 ascendió por méritos de guerra a comandante y en 1916 ascendió también por méritos de guerra a teniente coronel. Poco antes de fallecer en 1921 había sido propuesto a coronel. Fue distinguido con la cruz de María Cristina, la del Mérito Militar, la de San Hermenegildo, comendador de la Orden Xerifiana en 1918 y con la cruz de la Legión de Honor de Francia en 1920. Según añade su brillante hoja de servicios, hablaba francés y árabe y medía 165 cms.

En 1914 ya aparece ocupando un cargo de confianza del entonces Alto Comisario español en África, José Marina Vega (1850-1926), como jefe de la Policía Indígena de Tetuán. En 1916 está a las órdenes directas del entonces teniente coronel de caballería Miguel Cabanellas Ferrer (1872-1938). Ese mismo año se entrevistó con el El-Raisuni. Entre 1917 y 1918 fue ayudante de campo, como segundo jefe de Estado Mayor, al servicio del Alto Comisario Francisco Gómez Jordana (1852-1918), ejerciendo como su secretario. A la muerte de éste siguió en 1919 a las órdenes directas de su sucesor en la Alta Comisaría, Dámaso Berenguer Fuster (1873-1953). En este año de 1919 y en adelante fue la mano derecha en Larache del general Barrera Luyando, el padre de quien dos años más tarde fuera sus asesino.

Este general Barrera cierra y firma la hoja de servicios de teniente coronel Carlos Castro Girona el 18 de febrero de 1921, resaltando las "sobresalientes condiciones de aptitud intelectual, física y moral de este jefe" por lo que le considera "muy especialmente apto y útil para toda clase de empresas y destinos". Cuatro meses más tarde su hijo acabó con su vida y su brillante carera militar.

Todo apuntaba a que el teniente coronel Carlos Castro Girona iba a tener un futuro militar más brillante incluso que el de su hermano Alberto, que llegó a ser teniente general, y quien tuvo a sus órdenes en África al mismísimo Francisco Franco. Para entender las trágicas circunstancias de su muerte hay que leer las notas de prensa del diario La Voz y del ABC de Madrid que se hicieron eco del suceso . Pincha aquí y después pincha aquí:

http://hemerotecadigital.bne.es/pdf.raw?query=id:0000725901&lang=es&log=00000000-00000-00001/

http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1921/06/22/013.html

Su asesino el capitán Alfonso Barrera Campos (1895-1941) era hijo del citado general Barrera Luyando, y se había casado el 21-3-1915 en Tetuán con Clara Cabanellas Torres, hija del famosísimo general Miguel Cabanellas Ferrer. En 1909 ingresó en la Academia de Infantería. En 1914 ascendió a primer teniente y en 1918 a capitán, siempre por antigüedad. En 1914 estuvo en combate en las columnas del general Primo de Rivera y del general Berenguer. El 20 de septiembre de 1919 fue gravemente herido en la pierna derecha y no se incorporó a su destino hasta el 6 de febrero de 1921. El día 21 de junio asesinó al teniente coronel Carlos Castro Girona, y fue condenado el 27 de octubre a cuatro años de destierro sin abonos ni reconocimiento de antigüedad, alejado 50 kilómetros de Madrid y Larache, más una indemnización para la familia de 10.000 pesetas. Al hermano del fallecido, Alberto Castro Girona, esta pena siempre le pareció insuficiente y sabemos que guardó resentimientos durante años. El caso es que Barrera se reincorpora al servicio en Barcelona el 31 de julio de 1924. El 14 de junio de 1930 obtuvo la anulación de su matrimonio con Clara Cabanellas Torres por el Tribunal de la Rota. El 24 de octubre de 1931 causó baja voluntaria en el ejército, acogiéndose al decreto del 25 de abril.

Sabemos que se sumó, junto con su padre, al levantamiento militar contra la República del 10 de agosto de 1932 (la Sanjurjada). No es de extrañar, pues su padre era el jefe máximo jefe de la fallida insurrección militar en Madrid. El padre logró huir a Francia pero el hijo fue detenido junto a otros casi 150 jefes militares que fueron detenidos y deportados a Villa Cisneros (hoy Dajla, Sahara Español). La Guerra Civil le sorprendió en Madrid, pero logró cruzar las líneas al Bando Nacional y el 6 de septiembre de 1936 se presentó en el Gobierno Militar de Guipúzcoa donde fue pasaportado a Burgos y habilitado como comandante. El 24 de agosto de 1938 fue herido en el frente de Extremadura cuando estaba al mando del XIII batallón del Regimiento de Infantería de Castilla nº 3. Sabemos que fue mutilado de guerra y falleció en Madrid el 29-8-1941. Se había casado en segundas nupcias con Consuelo Basch Gasterán, y dejó una hija de su primer matrimonio: Clara Barrera Cabanellas.

Hoja de Servicios de Carlos Castro Girona, firmada por el General Barrera


 Miguel Cabanellas Ferrer (1872-1938)


 Firma del capitán Alfonso Barrera


General Barrera Luyando





Por Marcial de Castro




Alberto Castro Girona, su autógrafo, un cuadro y una foto inédita




Gracias a la amabilidad del Archivo General Militar de Madrid, hemos dado con el retrato pintado a mano y la firma autógrafa del Teniente General Alberto Castro Girona, descendiente ilustre de nuestro pueblo. En la foto de grupo suponemos que es el del medio de entre los tres oficiales que aparecen sentados, cuando era comandante en África.




Por Marcial de Castro.



Leonardo Castro Asensio, un soldado autillano en Filipinas






Ya en este blog hemos hablado de quienes fueran sus hijos: Alberto y Carlos Castro Girona, destacadísimos oficiales del ejército español en Marruecos . Ya vimos que ambos nacieron en Filipinas y eran hijos de Leonardo Castro Asensio que estuvo destinado en Filipinas.

Leonardo Castro Asensio nació en Autillo de Campos el 6 de noviembre de 1844, era hijo de León Castro Urbón y Rita Asensio Fernández. Entró en el ejército en Palencia como soldado de quintas en 1865. Ascendió a cabo en 1869, a sargento en 1872, a alférez en 1874 y a teniente en 1876 por méritos de guerra. Falleció en León el 9 de diciembre de 1885. Su estatura era de 166 centímetros. Sus aptitudes como militar eran buenas en todos los conceptos salvo en teoría y práctica del tiro que era regular y en salud que era "poca", de hecho estuvo de baja por enfermedad en 1876, 1877, 1881 y en 1885 dos veces hasta su muerte que tuvo lugar por una larga y penosa enfermedad.



Su primer destino fue en San Sebastián en el 2º batallón del regimiento de infantería Saboya. A comienzos de 1866 se trasladó a Zaragoza, a Lérida, y de ahí a Barcelona por haberse levantado varias partidas facciosas. Se movió en 1867 por Villanueva y Geltrú. El 29 de septiembre de 1868 se adhirió a la "Gloriosa" cuando estaba destinado en Gerona. Después fue destinado a Manresa y Sabadell, Barcelona y Vich. En Barcelona estuvo presente en los sucesos del 21 y 25 de febrero de 1869 y en los del 4 y 9 de abril del 70. Volvió de nuevo a Gerona y Figueras ese año. En el 71 estuvo en Barcelona y Manresa. En el 72 fue herido grave en el costado izquierdo en la toma de Bidria (sic) y atendido en el hospital de Vich. Le concedieron la cruz roja al mérito militar por la acción de Tortellá del 11 de octubre. En 1873 estuvo de operaciones de nuevo en Vich y Barcelona.



El 8 de abril de 1874 se casó con la valenciana Braulia Girona. Siguió combatiendo a los carlistas en la provincia de Gerona hasta que ascendió a alférez y lo destinaron a Filipinas. Se embarcó en Barcelona el 22 de septiembre y no llegó a Manila hasta el 28 de octubre donde se incorporó al Regimiento de infantería de Joló y después al de Manila. El 14-9-1875 nació en Puerto Princesa su célebre hijo Alberto, que llegó a ser teniente General. Puerto princesa está en la isla de Palawan, ciudad que había sido fundada por los españoles tan solo tres años antes.



En 1876 desembarcó en Zamboanga rumbo a la isla de Joló para combatir a los musulmanes de la isla. El 14 de junio volvió a Puerto Princesa donde estuvo dos meses enfermo y allí ascendió a teniente. El 29 de septiembre de 1877 se trasladó de Joló a Zamboanga donde nació su hijo Carlos Castro Girona el día 4 de noviembre. En 1878 y 1879 estuvo destinado en Cebú. En 1881 estuvo en la Pampanga, no lejos de Manila. Regresó a España en mayo de 1882 y no llegó hasta fin de julio. Al año siguiente aparece formando parte del batallón de depósito de León nº 110. En el año 1884 aparece en la reserva y falleció en esa ciudad el 9 de diciembre de 1885 tras una larga enfermedad. Dejó a su hijo Alberto con poco más de diez años y a su hijo Carlos con poco más de ocho. Alberto dejó Filipinas con seis años y medio, con remotos y borrosos recuerdos, y siempre quiso visitar el lugar de su nacimiento. Pero sabemos que siempre consideró a Autillo su lugar de procedencia familiar.







Por Marcial de Castro




Foto del teniente Alberto Castro Girona destinado en Cuba




Echando una ojeada en una librería me dio por abrir un libro sobre la Guerra de Cuba de 1898. Al abrir el libro por la página 26 de pronto me apareció una foto de un joven teniente español, y mi primer pensamiento fue: ¡¡¡hay que ver lo que se parece al teniente general Castro Girona!!!

Efectivamente era él. Su foto pertenece a la colección particular de don José Manuel Campesino Bilbao, aunque comete un pequeño error al decir que era natural de León, cuando ya sabemos que había nacido en Puerto Princesa (Filipinas) en 1875. El error se debe a que su padre lo dejó huérfano en esa ciudad cuando su padre estaba destinado allí como teniente.

Sospecho que don José Manuel Campesino Bilbao, el propietario de la foto, es leonés y por eso no se ha resistido a poner en la portada del libro la foto de nuestro general de origen autillano y que pasó parte de su infancia en León. Que Castro Girona aparezca en su portada habría que interpretarlo como un pequeño y discreto homenaje a su persona, y nosotros alabamos su idea.

Seguramente esa vinculación de nuestro general con León es la razón de que le dedicaran una avenida con su nombre, pero que se la quitaron nada más empezar la Guerra Civil. La nueva calle se llamó Avenida de la Lealtad, ya que debieron considerar que el teniente general Castro Girona no fue leal al bando de Franco en los primeros meses de la guerra. Su actitud hacia el gobierno de la República al principio fue ambigua, ya que tenía a un hijo militar en las cárceles republicanas y tardó varios meses en poder pasarse al bando nacional desde Madrid, vía Francia.

Hoy la calle que llevó su nombre es nada más y nada menos que la Avenida de la Facultad de Veterinaria de León, frente al río Bernesga. El caso es que la comisión encargada de restablecer en León el nombre tradicional de las calles, no le ha restituido el nombre de la calle al general Castro Girona, ni se espera que lo haga.






Si desean saber algo más de las vicisitudes y cambio de nombre de esta calle pincha aquí.




www.diariodeleon.es

Retornar a su nombre original. Este es el espíritu con el que trabaja la comisión que se ha creado para analizar los nombres del callejero que han de cambiarse y ...

ATLAS ILUSTRADO DE LA GUERRA DE CUBA
VV.AA.; ESCRIGAS RODRÍGUEZ, JUAN
Publicado por SUSAETA, SUSAETA EDICIONES, S.A. (2012)
ISBN 10: 8467722703. 23,5 x 27 cm., 248 páginas.




Por Marcial de Castro.


INMA HERNANDEZ CASTRO-GIRONA: PARADA EN TIERRA DE CAMPOS




Queridos autillanos;

Siempre que escuché en casa nombrar a Autillo de Campos fue como lugar de origen y de referencia de mi bisabuelo Alberto Castro Girona.

Fue el pasado mes de julio cuando por fin, después de varios meses siguiendo en paralelo su historia y vuestro blog, me decidí por pasar unos días de vacaciones lejos de mis rutas habituales, incluyendo vuestro pueblo como parada obligada en mi recorrido por Castilla León.

Propuse la idea a mi gran amiga Raquel que la aceptó sin dudarlo. Ahora las dos pensamos que fue todo un acierto.

Preciosa tierra, increíbles pueblos y ciudades, llenos de buena gente.

Enseguida Marcial, muy amablemente desde Granada, me puso en la pista de vuestro alcalde y con la ayuda de Marga pude localizarle. No hicieron falta más de cinco minutos de charla con Ángel para tener acordado día y hora para encontrarnos.

En torno a ese día planificamos nuestras vacaciones, esa era la cita ineludible, lo demás tendría que adaptarse y allá que nos fuimos.

Desde Ampudia y pasando antes por Fuentes de Nava, con la parada de rigor en la avenida“más chula” de Palencia, enseguida vimos la estampa de Autillo y no nos resistimos a inmortalizarla, ¡qué bonita vista en medio de ese campo infinito………..!







No tardamos nada en encontrar a Ángel que rápidamente se puso manos a la obra, para enseñarnos Autillo y presentarnos a todos los vecinos que estaban en la plaza y a todos los que poco a poco fueron apareciendo.

A la Señora Dolores no nos la encontramos, la fuimos a buscar a su casa y en cuanto su hija Carmen le avisó, ella apareció rápidamente a saludarnos, alegre, cariñosa y llena de energía.


                                    

Su abuelo Gregorio fue un gran amigo de Castro Girona y en esa misma casa compartieron historias, charlas y vivencias, manteniendo su amistad a través de los años, que cómo sería que ha llegado hasta hoy, cuando es Dolores quien me lo cuenta después de tanto tanto tiempo…..

No podíamos entretenernos más, Dolores debía abrir la iglesia para la misa y antes Ángel y ella nos querían enseñar el templo imponente con todos sus tesoros y curiosidades custodiados con tanto cariño.

Tras el paso indispensable por el bar de Autillo tuvimos la oportunidad de conocer a Julio, a Jesús y Sonia, que nos acompañaron el resto de la visita con sus paradas obligadas, que nos permitieron conocer la importancia de Autillo en la historia de Castilla y cómo gracias al empeño de sus vecinos esa historia se mantiene viva y se da a conocer.

Con ellos también recorrimos las calles del pueblo y Jesús y Sonia generosamente, nos abrieron las puertas de su casa, la misma en donde estuvo la del general y cuya calle, hoy de La Ronda, llevó un día su nombre.


             
Por unos minutos pude imaginar cómo el tiempo retrocedía y me acercaba a mis familiares, a mi bisabuelo, a su padre Leonardo y a sus abuelos Rita y Leonardo, todos ellos autillanos que probablemente estuvieron es ese mismo lugar hace casi dos siglos.

Ahora entiendo mejor el cariño del general por este pueblo, que aquí encontrara su hogar, su gente y que a Autillo retornara siempre para descansar y sentirse como uno más entre sus paisanos.

Gracias a todos por este regalo, por vuestra memoria, vuestro tiempo y simpatía. Me llevo un pedazo de Autillo conmigo.






Espero volver a veros allí o en Zaragoza, la Pilarica y yo os esperaremos siempre con los brazos abiertos.


Hasta siempre.



Inma Hernández Castro-Girona
Julio 2018






ALBERTO CASTRO GIRONA JUNTO A RELEVANTES PERSONAJES HISTORICOS

El agosto del próximo año se conmemorará el cincuentenario del fallecimiento del teniente general Alberto Castro Girona. En nuestro blog nos proponemos tributar un homenaje al personaje autillano de mayor relevancia de la historia local. En los próximos meses iremos publicando abundante material gráfico relativo a su persona y a su brillante y malogrado hermano, Carlos Castro Girona. 

Comenzamos esta serie de artículos contrastando su relevancia histórica con varias de las figuras más importantes de la década de los años 20 y años 30 del siglo pasado en España. 


Con Sanjurjo año 1921 



Con Franco, Millán Astray (bajo la bandera) y Sanjurjo. Foto publicada en enero de 1922. 



Con El Raisuni tras su rendición en 1922. 



Con Emilio Mola en 1927 



Con el rey Alfonso XIII en 1928. Castro Girona aparece a la derecha del grupo. 




Con Primo de Rivera en 1928. 



Con Hachiro Arita, ministro de Exteriores japonés en Tokio, año 1940. 


Por Marcial de Castro Sánchez



Alberto Castro Girona desde la Guerra de Cuba hasta la Guerra de África (1895-1911)



Foto de Alberto Castro Girona que aparece en su hoja de servicios

Nuestro ilustre héroe autillano comenzó su brillante carrera militar en Cuba. Allí recibió la única herida de guerra que sufriera a lo largo de su vida, aunque en realidad se trató de una contusión en una pierna. Fue varias veces condecorado por su valor en Cuba. En su hoja de servicios no nos consta ninguna baja por enfermedad a lo largo de su vida militar. Su salud fue por tanto mucho más robusta que la de su padre, y más en Cuba donde no le afectó ninguna de las terribles enfermedades tropicales responsables de la inmensa mayor parte de las bajas en el Ejército Español en campaña. Su expediente a su regreso a España como estudiante en la Escuela Superior de Guerra quizás no fuera muy brillante, pero en cuanto pudo demostrar su valía en la Guerra de África, superó de forma meteórica a todos sus compañeros de promoción y llegó a obtener la máxima graduación militar en el Ejército, como el único teniente general que quedó vivo al comienzo de la Guerra Civil.

1875
Nace el 7 de octubre en Puerto Princesa (Filipinas). Hijo del capitán Leonardo Castro Asensio (1844-1885), natural de Autillo de Campos. Para saber más de la vida de su padre pincha aquí.

1892
Ingresa como soldado de infantería voluntario en la compañía Escuela de Cabos y Sargentos, procedente del Colegio María Cristina para Huérfanos de Infantería.

1893 y 1894
Entra como alumno en la Academia de Infantería, llegó a ser el nº 545 de su promoción.

1895
Asciende a segundo teniente de infantería. Destinado en julio al Regimiento de Burgos nº 36 de Infantería, en León. El 23 de agosto salió en ferrocarril formando parte del primer batallón expedicionario de su regimiento rumbo a Cuba (los cubanos se habían sublevado el 24 de febrero). El batallón estaba compuesto de plana mayor y 6 compañías en pie de guerra, con una plantilla de 39 jefes y oficiales y 1.005 soldados de tropa. El Regimiento se organizó en León con todos los hombres disponibles menos 100 hombres, a los que se les unieron otros 513 de regimientos de reserva. Embarcaron en los vapores Alfonso XII y Alfonso XIII el 25 de agosto en la Coruña.  Castro Girona viajó en el vapor Alfonso XII. Desembarcó en Cuba, junto al batallón de Cazadores de las Navas, el 7 de septiembre en Caibarién (actual provincia de Villaclara), en la zona central en la costa norte de la isla. Al día siguiente se dirigió a Placetas (Santa Clara/Villaclara), lugar de nacimiento por cierto de Emilio Mola en 1887). Su regimiento se organizó en cinco compañías a pie y una a caballo o guerrilla. Doce días más tarde ya entró en combate por primera vez, el 20 de septiembre, en el Magüey. El 11 de noviembre estuvo en la acción de Vueltas de Remate y el 14 en Managüitas. El 24 en San José y Vargas, el 26 en Vella Meolla. El 11 de diciembre en Lomas de Alguereche, el 17 en Hanabanilla, a las órdenes de José Oliver, general de Brigada. El 21 de diciembre regresó a Caniguau y el 28 estuvo en la acción de Vega Alta.


Zona donde actuó Castro Girona durante la Guerra de Cuba como miembro del Regimiento de Burgos nº 36


No es fácil encontrar un mapa detallado de Cuba en Google Maps. Para localizar buena parte de los topónimos que aparecen citados en su hoja de servicios pincha aquí:

1896
Comenzó el año de operaciones en la zona de Santo Domingo. El 15 de febrero batalló en las Lomas de Cupelles y el 19 en Vista Hermosa. Del 24 al 29 de marzo estuvo de reconocimiento en los Montes de Siguanea, teniendo diariamente fuego con el enemigo. El 20 de mayo en Lomas de Pimienta y Julia. Weyler escribe en sus memorias “Mi Mando en Cuba”, volumen I, pág. 506: PINCHAAQUÍ.

Día 21.—El día veinte fue atacado el poblado la Quinta, siendo rechazado el enemigo. El general Pin manifiesta que tiene noticias de que en el combate del día diez y ocho en la Esperanza, el enemigo retiró cinco muertos y siete heridos. Habiendo tenido noticias el indicado general Pin de que se habían reunido hacia la Teresa las partidas de Fonseca, Alemán y Sarduy, dispuso que saliera de Cruces una columna compuesta de un batallón de Burgos con el teniente coronel Delgado, la que el veinte encontró al enemigo en número de mil hombres, en las ventajosas posiciones de la Pimienta; atacado con ímpetu, fue desalojado, cargando después brillantemente el escuadrón de Pavía; el enemigo huyó desordenadamente, dejando veintidós muertos al arma blanca, entre ellos los cabecillas Piñeiro y Corrido; la columna tuvo diez heridos, ocho contusos y nueve caballos muertos; se distinguieron los comandantes Álvarez y Neira, el capitán Gómez Olías, tenientes Pignatelli y González; el general Pin encomia el comportamiento del jefe de la columna”.

 El 26 de mayo (D.O. nº 1167) se le concede la cruz de primera clase del Mérito Militar, sin pensión, por su distinguido comportamiento en la acción de Las Lomas y Potrero de Capellanes del 15 de febrero. El 4 de junio está bajo las órdenes del general de brigada José García Aldave e interviene en la acción de paso de Arimao (al S.E. de Cienfuegos). El 6 de julio en la acción de Potrero de Casanova, el 8 en Montes de Soledad. El 1 de agosto empezó a desempeñar el cargo de abanderado del batallón.


Alberto Castro Girona como abanderado de su batallón desde agosto de 1896 a septiembre de 1897. Aparece vestido de rayadillo y sombrero de jipijapa


Bandera del II batallón del Regimiento de Burgos que se encuentra en el Museo Histórico Militar de Burgos, probablemente la que tuvo en sus manos Alberto Castro Girona


El 2 de agosto lo vemos en la acción del ingenio de Santísima Trinidad. El 20 de noviembre en la acción de Guacomayas y Ceja de Reyes y el 21 de diciembre en el Semillero, (ciertamente Weyler en sus memorias “Mi Mando en Cuba, tomo III, pág. 229), hace alusión a esta acción: “La columna de Burgos, con las guerrillas de Alfonso XIII y Rodas, atacaron en Semillero el campamento de una partida rebelde de unos ciento cincuenta hombres, a la que causó dos muertos y le tomó un Máuser, municiones y diez y siete caballos; por nuestra parte tuvimos un muerto y dos heridos” El 27 participó en la acción de Corsulto.


1897
Comienza el año como abanderado por la toma de Aguada de Pasajeros. Creemos que esta acción tuvo lugar el 7 de noviembre de 1986, y Weyler hace alusión a ella en su libro “Mi Mando en Cuba”, tomo I, pág. 217, donde dice” Hoy a las cinco de la madrugada fue atacado el poblado de la Aguada de Pasajeros, por una partida insurrecta de unos cuatrocientos hombres, siendo dicho poblado brillantemente defendido por el destacamento de Burgos y por los voluntarios, que lograron rechazar al enemigo, que dejó en el campo muertos al cabecilla Menéndez y cinco insurrectos más, además, veintiséis caballos, también muertos, pudiendo retirar muchas bajas que se les hicieron, y se les ocuparon cinco tercerolas; por nuestra parte tuvimos que lamentar la muerte del Alcalde y la de un soldado; además, tres heridos”.
El 12 de enero está en la acción de los Montes de Llagueta, el 14 de febrero en Palma Larga donde tuvo una contusión leve en la pierna derecha. El 17 estuvo en la acción de Carril de Orbea y el 22 en el Semillero. En la acción de Carril de Orbea sufrió una contusión en la pierna derecha, y murió el soldado Juan Betancourt, mientras que Antonio Casado Tomás, Julián Galbonchino, Jenaro Revuelta y Antonio Valenzuela resultaron heridos graves y el sargento Juan Irejo y el soldado Juan Aviz sufrieron heridas leves. El 14 de marzo en la Hanabanilla, el 15 en Loma del Agua. El 17 de marzo en Camino la Rosa a las órdenes del teniente coronel Gervasio Ochoa. El 22 de marzo en la acción de Leivaló a las órdenes del general de brigada Wenceslao Molins y Lemaur. El 28 de marzo embarcó en Cienfuegos a las órdenes del general de división Luis Prats, en el vapor José García. La columna a la que pertenecía Castro Girona estaba compuesta de 577 hombres según Weyler, rumbo a la Ciénaga de Zapata, y desembarcó en Cazones. En su zona tuvo fuego a diario con el enemigo. El 26 de abril pasó a la zona de Cumanayagua y el 26 de mayo participó en la acción de Las Calabazas. El 12 de junio permaneció con su regimiento mientras construían un campamento de barracones y fortificaciones. El día 17 volvió a participar en acciones militares en dicha sierra. El 28 de junio en la Ciretrega larga y Vereda del Mamoncillo a las órdenes del coronel José Delgado. El 3 de julio participa en la acción de Cañada de los Pelones y el 5 en el Hoyo de Manacaragua, el 17 en Ciego Diego. Por Real Orden de 9 de julio fue ascendido a primer teniente de infantería por antigüedad. A fin de septiembre cesó de su cargo de abanderado. El 7 de octubre peleó en la reñida acción del Mamoncillo, donde murió heroicamente el teniente coronel José Sánchez. El 11 de octubre tomó parte en el apresamiento de 400 cajas de munición al enemigo en la boca del río Arimao. Weyler lo narra así en sus memorias: “Día 8. —Fuerzas de los batallones de Antequera y Burgos, guerrilleros y dragones de España, en tres columnas combinadas a las órdenes del coronel Delgado, batieron diferentes grupos enemigos en Mamoncillo, Santa Lucía, Valle Hanabanilla, Coco y río Arimao, Seibabo y Moscas, haciéndoles veintiún muertos, que fueron recogidos, y ocupando cuatrocientas treinta y una cajas de municiones Remington y tres de Máuser. La fuerza del coronel Ramos Izquierdo recogió también armas, carteras con municiones y diez caballos, destruyendo varios campamentos. Por nuestra parte, el teniente coronel Sánchez Morgabay, del batallón de Burgos, y un guerrillero muertos, y cuatro heridos”.
El 13 de octubre se le concede la cruz de primera clase del Mérito Militar pensionada por su contusión leve en Palma Larga (Villas) el 14 de febrero. El día 14 de octubre se le asciende a teniente por méritos de guerra por sus acciones en Ciénaga de Zapata entre el 28 de marzo y el 26 de abril. El 9 de diciembre participó en la acción del Paso del Guajiro y el 12 en las de Cuevilla Larga y Manacal. Por resolución del E.P.C.G de la isla del 15 de diciembre (D.O. nº 71), se le concede la cruz de primera clase de María Cristina en permuta de doble empleo obtenida de primer teniente por mérito de guerra en recompensa por sus acciones en Ciénaga de Zapata.


En la solapa aparece el nº 36 de su Regimiento de Infantería. Con dos cruces al Mérito Militar, una con distintivo rojo pensionada y otra abajo de la Orden de María Cristina para oficiales


Medallas al Mérito Militar con distintivo blanco y rojo como las que luce Castro Girona en su pecho

Medalla al MM pensionada
Medalla de la Orden de María Cristina, como la que porta en la foto


1898
De operaciones por la zona de Arimao. El 8 de febrero estuvo en la acción de Playita, el 19 de marzo en la acción de Curpijí a las órdenes del teniente coronel Federico Álvarez de Lara. El 24 de abril se dirigió a Canas por haberse declarado la guerra con Norteamérica. El 11 de mayo estuvo en la defensa de la ciudad de Cienfuegos al ser bombardeada por la escuadra enemiga. El día 13 regresó a Caminao para vigilar la costa desde la desembocadura del río Ariua hasta la de San Juan. El 20 de septiembre pasó a Paliuso donde quedó de guarnición. El día 11 se le concedió la cruz de primera clase pensionada por su comportamiento durante la acción de Curtifí del 19 de marzo.

Según disposición del 21 de octubre fue destinado a conducir enfermos a la Península. Embarcó el día 10 de noviembre en Cienfuegos en el vapor Forjas y desembarcó el día 30 en Valencia. De allí fue a León para disfrutar de sus dos meses de licencia como repatriado, causando baja en el batallón y destinado al Regimiento de Infantería nº 36 donde quedó de guarnición.


1899
El 1 de julio aparece ocupando el cargo de secretario del coronel como habilitado del Regimiento, cargo para el que fue elegido en Junta Económica.

1900
El 1 de septiembre de 1900 ingresó como alumno de la Escuela Superior de Guerra.


A la izquierda de la foto se puede ver en su pecho el distintivo de estudiante en la Escuela Superior de Guerra. A la derecha vemos que se hizo acreedor al derecho de portar la Medalla Conmemorativa de la Campaña de Cuba con tres pasadores, como se puede ver entre las dos medallas al Mérito Militar.  Debajo de las tres su Orden de María Cristina. En las solapas el nº 36 de su Regimiento


1901
El 10 de junio se le conceden las medallas de Isabel la Católica y la de Carlos III en permuta de las de primera clase del Mérito Militar con distintivo rojo, sencilla y pensionada, que había obtenido en Cuba. Acabó el año como estudiante en la Escuela de Estado Mayor.

1902
El 14 de abril a petición propia abandona sus estudios en la Escuela Superior de Guerra. Pasa a situación de reemplazo a la 1ª Región Militar con residencia en Madrid.

1903
De reemplazo en Madrid. El 7 de agosto asciende a capitán de Infantería.

1904
El 31 de agosto se le destina al Regimiento de Infantería Covadonga nº 40 en Madrid. Se fue de maniobras a Toledo y Ciudad Real (Almagro) del 8 al 19 de octubre.

1905
El 13 de julio desempeñó el cargo de secretario del coronel. El 29 de septiembre se casó en la iglesia de San Justo y San Pastor de Madrid, a las 11 de la mañana, con doña Concepción Pozurama y López.

Iglesia de los santos Justo y pastor (Las Maravillas) de Madrid, lugar donde contrajo matrimonio con Concepción Pozurama López


1906
El 25 de julio se le destina al Regimiento de Infantería Navarra nº 25, al que no se incorpora ya que reingresa el 21 de agosto en la Escuela Superior de Guerra para finalizar sus estudios abandonados en 1902. Pasa a ser excedente en la 1ª Región pero cobrando el sueldo íntegro.

1907
Destinado a la Reserva de Plasencia nº 16  y después a la de Salamanca nº 18, pero sin dejar de ser alumno de la Escuela Superior de Guerra.

1908
Destinado a la Reserva de Lorca nº 53 y siguiendo sus estudios en Madrid.

1909
Destinado a la Reserva de Valverde del Camino. Se le autoriza a portar la Medalla Conmemorativa de la Jura de Bandera de Alfonso XIII. El 22 de junio se le destina a la Reserva de Huesca nº 67 y prosiguió sus estudios que finalizaron el día 22 de julio sin cambiar de destino a efectos administrativos. Pasó al Estado Mayor Central del Ejército para hacer las prácticas pertinentes en el Regimiento de Lanceros nº 3 del Príncipe de Caballería.





1910
Se le concede la medalla de plata conmemorativa del centenario de la batalla del Puente Sampayo (Pontesampaio, Pontevedra) contra los franceses. El 18 de febrero pasa a realizar sus prácticas a la Comisión del Plano de Mallorca. El 9 de abril continúa las prácticas en la Comisión del Plano de Valladolid. El 16 de junio se le destina a la Capitanía General de la 1ª Región. El 15 de diciembre se le destina al Grupo Mixto de Artillería de la Comandancia de Ceuta para seguir sus prácticas. Se le concede la Medalla Conmemorativa del Centenario de los Sitios de Zaragoza.


Medalla conmemorativa del centenario de los Sitios de Zaragoza


1911
Continúa sus prácticas reglamentarias. En marzo se le concedió la Medalla de plata Conmemorativa de los Sitios de Astorga y en junio la del II Centenario del Bombardeo y Asalto de la Villa de Brihuega y Batalla de Villaviciosa. El 21 de julio se le concede la Medalla de Plata Conmemorativa de los Sitios de Gerona. El 26 de agosto se le destina a las escuelas prácticas del Batallón de Ferrocarriles. El 28 de septiembre finaliza su periodo de prácticas y se le destina a su Arma de procedencia. El 29 de septiembre se le destina en excedencia en la 1ª Región a la Reserva de Manresa nº 66. El 21 de noviembre se le destina a la Milicia Voluntaria de Ceuta donde se le dio el mando de la 1º Compañía de Moros. Comienza aquí su brillante etapa africana que le dio fama en toda España.


Medalla conmemorativa de los sitios de Astorga


Medalla conmemorativa del II Centenario del Asalto a Brihuega y batalla de Villaviciosa


Medalla conmemorativa de los Sitios de Gerona



Ignoramos por el momento el motivo de por qué se hizo acreedor a tantas medallas conmemorativas de batallas y asedios del pasado, precisamente porque se concedían a los descendientes de aquellas gestas y a personas que contribuyeron eficazmente a la conmemoración de tales centenarios.

Por Marcial de Castro Sánchez e Inmaculada Hernández Castro Girona.

Nota: Ambos autores quieren manifestar su agradecimiento a don Gerardo López-Mayoral Hernández, coronel del Ejército y experto en vexilología, al que reconocemos su inestimable ayuda para la redacción de esta entrada del blog. Igualmente a don Miguel Penalba Barrios, coronel y experto en unifomología. A don Vicente Cruz Morillas, brigada de Infantería y a don Cosme Casals (Holguín, Cuba), por sus valiosas indicaciones.


Alberto Castro Girona en el Archivo Imperial de Japón



El nombre de Alberto Castro Girona (Aruberuto Kasutoro Hirona) en el documento japonés


El próximo año, en agosto de 2019, se conmemorará el cincuentenario del fallecimiento del teniente coronel Alberto Castro Girona, y los autillanos nos tenemos que ir a acostumbrando a la idea de que de alguna forma hay que recordar su nombre y sus hazañas. El viaje a Japón que hizo en 1940 al frente de una embajada comercial, en representación del gobierno español, fue el broche final a su brillante carrera. Fue el justo premio a una vida dedicada a trabajar por España, sin tener prácticamente un solo momento de descanso, como ya iremos plasmando en este blog y siguiendo casi día a día sus trabajos y sus desvelos, tal como se plasma en su hoja de servicios.
Del viaje a Japón en 1940 se conserva documentación y fotografías en los archivos de la Administración Española, y ya tendremos ocasión de publicarlos en este mismo blog. Gracias a la inestimable ayuda de Koichiro Oka, un gran amigo japonés que tuvimos la fortuna de conocer en Valladolid a mediados de los años 80, hemos podido acceder a los registros de este viaje que se conservan en el Archivo Imperial Japonés. Desde España hicimos una solicitud de búsqueda de documentos y nos respondieron textualmente que en sus archivos obraba lo siguiente relativo a dicha embajada:
Record of the Audiences 1, of 1940 (ID number 8557-1)
 
謁見録1昭和15年(識別番号8557-1

It contains several pages of document about Alberto Castro Girona and Jose Rojas y Moreno, which are the chief and the deputy chief of the embassy,
on having an audience with Emperor Showa on 7th June 1940.
A newspaper clipping with a photo of Girona, Moreno, Girona's wife and the minister to Japan is included in the document.
It seems that the photo was taken in front of the Meiji Kyuden Imperial Palace
”.

El documento consta de 21 fotogramas donde se aprecia una esmerada y delicada caligrafía en Japonés antiguo. Koichiro Oka nos ha hecho un resumen del documento y nos señala en líneas rojas dónde aparece el nombre de nuestro Alberto Castro Girona. Para acceder al documento completo original japonés (pincha aquí).

La mayor parte del documento suele repetir muchas veces lo mismo y son anotaciones internas de los funcionarios imperiales japoneses.


Foto 001 del documento, Portada

(Carta para España)

Muy señores míos,

Sobre la solicitud de la audiencia a la delegación encabezada por el señor Alberto Castro Girona con José Rojas y Moreno para presentar sus respetos al emperador, el Ministerio de Asuntos Exteriores le pidió al emperador que fuera recibido en audiencia por ellos. Está de acuerdo recibirles en audiencia a las 10:20 del día 7. Fechado el día 4 de junio del 1940.


Fotos 005.jpg 

(Datos para el emperador)

Jefe de grupo: teniente general don Alberto Castro Girona, 65 años. Teniente general del Ejército de Tierra. Después de graduarse en la Escuela Oficial del Ejército de Tierra en 1895, marchó a la guerra de Cuba y a la de África. En 1925 ascendió al teniente general, y ocupó sucesivamente el cargo de general de división y gobernador militar. En 1936, después del estallido de la Guerra Civil, fue confinado por el Ejército Rojo. Luego huyó al bando del general Franco, y fue nombrado comandante de la Guardia Fronteriza. Viene con su esposa doña Concepción Pozurama López de Castro Girona. 

 Vicejefe de grupo: don José Rojas y Moreno (conde de Casa Rojas). De 48 años, doctor en derecho. Embajador plenipotenciario. Director de asuntos políticos y tratos del Ministerio de Asuntos Exteriores.  Entró en el Ministerio de Asuntos Exteriores en 1915, y trabajó en la Santa Sede, Inglaterra, Suiza y Marruecos. En 1931, Embajador plenipotenciario. En 1936 fue nombrado cónsul general en Nueva York, pero por culpa de la Guerra Civil no pudo viajar a su destino. Estuvo en el bando de Franco y en 1938 empezó a trabajar para el Ministerio. En 1939 fue nombrado como director de Asuntos Políticos y Tratos del Ministerio de Asuntos Exteriores. 

 Fotos 0019.jpg-0020jpg

(Documento interior)

1. Para la solicitud del Ministerio de Asuntos Exteriores sobre la audiencia de la delegación económica de España, en un día del 5, 7, o 3 de junio, hemos recibido la respuesta del día 7 a las 10:30. Es probable.
2. Para una audiencia con la emperatriz, aparte del vicejefe y su esposa. El ministro de Asuntos Exteriores [se refiere al embajador Rojas y Moreno] nos preguntó si su hija también pudiera acompañarlos. En el pasado tuvimos un caso del 10 de mayo de 1938, en el que no se lo permitimos a la legación de Italia. En esta ocasión se trató de una hija de un miembro del grupo. Si se tratase de la hija del jefe de la legación sería posible, pero al tratarse de una hija de un miembro del grupo, nos negamos.  En esta ocasión, al tratarse de la hija del vicejefe de la legación, tampoco lo vemos posible. No tenemos antecedentes en el pasado de haber aceptado a un ministro con su esposa y que vinieran acompañados. Como nos ponen énfasis en que sea admitida esta posibilidad, le hemos contestado al ministro de Asuntos Exteriores que vamos a tratar la conveniencia de aceptarlo. Sin embargo, Suzuki, jefe de la sección de Protocolo del Ministerio de Asuntos Exteriores, decidió que le pida cancelar tal solicitud cuando se entreviste con el embajador de España en la siguiente ocasión.
 (…)


 Hirohito y Nagako, emperadores de Japón


 (Protocolo)
1.      Después de que el ministro de España entre en el salón de audiencias, entrará el jefe de la legación. El ministro se lo presentará al emperador. En el momento en el que el intérprete se lo indique al ministro, según las instrucciones del oficial de ceremonias, ellos tendrán que salir.
2.      2. Audiencia con la emperatriz. Después de la audiencia con el ministro de España, se les presentará a la emperatriz al señor jefe de la delegación y a su señora. Se les presentará en el mismo momento de su entrada. El oficial de ceremonias considerará el momento de salir. 



 (…)
Foto 0021.jpg  (Periódico).
Audiencia con una legación de España
[Foto: El jefe y vicejefe del grupo de España en el Palacio.] 



Esta foto que se publicó en la prensa japonesa se corresponde con la que pertenece a la colección familiar y particular de Inmaculada Hernández Castro-Girona.


 Aquí se puede identificar de izquierda a derecha a: Alberto Castro Girona; al que suponemos era el embajador de España en Japón, Santiago Méndez de Vigo; a la esposa del general; al diplomático José Rojas y Moreno y a Hachiro Arita, ministro de Exteriores de Japón.


En las siguientes fotografías verás cómo se escribe en japonés Alberto Castro Girona  (Aruberuto Kasutoro Hirona) para que puedas localizar el nombre en el documento. Recuerda que el japonés se escribe de arriba abajo y empezando por el final de un libro o un periódico, como si empezases a leer primero por la contraportada).



                     


Como sabemos que te hará ilusión saber cómo escribe tu nombre en japonés, puedes pinchar aquí: https://lexiquetos.org/nombres-japones/


Por Koichiro Oka y Marcial de Castro.




Alberto Castro Girona (1912-1918)




Este militar de origen autillano está presente en varias campañas militares que llevan su sello personal como protagonista indiscutible: destacan la toma de Tetuán (1913), toma y evacuación de Xauen (1920 y 1924) y fin de la guerra de Marruecos (1927). En 1913 la prensa se fija de forma muy puntual en los hermanos Castro Girona, y será a partir de 1920 cuando sus nombres empiecen a aparecer de forma frecuente como héroes antre la opinión pública. Entre 1914 y 1919 suplimos la falta de noticias sobre sus personas con los datos que nos ofrecen sus hojas de servicios.

1912

No es un año especialmente destacado en su carrera militar, y transcurrió principalmente en la zona contigua a la ciudad de Ceuta, donde se le había dado en el año anterior el mando de la 1ª compañía de moros de la Milicia Voluntaria. 

1913

Se le condecora con otra cruz al MM por sus actuaciones en los alrededores de dicha ciudad. El 18 de febrero estuvo en Malalien y se dirigió a Tetuán a donde llegó a las 17:45 de dicho día, entrando por la puerta  de Ceuta, donde dejó una sección, mientras que las otras dos fueron las que ocuparon la Alcazaba de dicha ciudad. Por tanto, fue el primer español que ocupó oficialmente Tetuán desde la guerra de 1860 con Marruecos. La esposa de Castro Girona presumió también de ser la primera mujer española en entrar en Tetuán. 


Foto de Tetuán cuando se produjo la toma, al fondo se aprecian las tiendas de campaña del Ejército Español al otro lado de las murallas de la ciudad.


Entrada del general Alfau con gran expectación por una puerta de la muralla de Tetuán, junto a su Estado Mayor. En este grupo iba Carlos Castro Girona. Solo los más viejos del lugar podrían recordar la entrada triunfal de Prim y de          O´donnell 53 años antes, pero aquella vez fue tras una cruenta batalla


Momento de la entrada de las autoridades españolas y consulares extranjeras en la plaza de España  de Tetuán


Su hermano Carlos tuvo un papel destacadísimo los días previos a la ocupación, y ese mismo día ambos estuvieron presentes en la toma de la ciudad. Ese día ambos hermanos se merecieron que sus rostros apareciesen juntos en la revista  “Las Ocurrencias” publicada el 22 de agosto de 1913. Carlos aparece de pie y Alberto sentado. Alberto aparece demacrado y quemado por el sol, reflejo de las duras condiciones que soportó en el verano de 1913.







En los meses siguientes a la ocupación, Alberto Castro Girona presta servicios en Malalien, El Rincón y en Tetuán, donde hace servicios de emboscadas. A mediados de junio la guerra ya era abierta en los alrededores de Tetuán y la situación llegó a ser muy complicada en Laucien.  El 7 de octubre asciende a comandante por méritos de guerra y el Alto Comisario le nombra comandante en jefe de Tetuán y encargado de la información reservada de los asuntos con el personal indígena. Poco después se le destina al servicio directo del Alto Comisario que le encarga la construcción de varios blocaos a la derecha del río Mafra.

1914

Sigue de encargado de asuntos indígenas, de información y jefe de las fuerzas indígenas de la policía en Kalalien y Malalien. El 1 de enero recogió el sable del teniente pacheco, muerto el 24 de junio del año anterior en Ben Karrich. Esos días recoge varios cadáveres y efectos personales de soldados muertos en batallas anteriores y consigue el rescate de un soldado español prisionero del Regimiento Córdoba nº 10. El 27 de mayo logra el rescate de un paisano que había sido hecho prisionero por los moros. El 6 de julio rescata a un pastor y sus 109 cabras apresados por la harca de Ben Karrich. También fue decisivo en el rescate de otros paisanos y soldados indígenas de la sección montada de la Milicia Voluntaria. En septiembre gracias a sus gestiones se liberan a tres pescadores de Estepona y su bote. El 23 de septiembre encuentra en un pozo el cadáver de un pastor cabrero desaparecido el pasado día 8. Este mes participa en los combates de Tamasat. El 29 de noviembre acompañó a Ceuta al coronel de Estado Mayor Emilio Barrera, para embarcarse rumbo a Tánger, acompañando al cónsul general sr. Zugarte. El 5 de diciembre asiste al retorno de los moros huidos del poblado de Beni Masala al principio de la campaña. Este mes se consigue el canje de prisioneros, y se libera a 5 hombres y 3 mujeres apresados en un barco matrícula de Castropol

1915

El 19 de febrero continúa en su tarea, como jefe de la Policía Indígena, del rescate de 3 mujeres y un hombre españoles prisioneros, y que habían sido apresados el 26 de diciembre. Este mes se le concede la cruz de San Hermenegildo más otra al MM roja pensionada. En julio se le concede la de 2ª clase de María Cristina por la ocupación de los altos de Izarduy el 30 de septiembre de 1914. En agosto otra vez se embarca para Tánger. El 5 de octubre, al mando de las mías de Tetuán, vuelve a ocupar Malalien y fortifica la posición.
1916

Sigue como jefe de información y de tropas indígenas, en la Jefatura de Estado Mayor. El 6 de enero  gestiona el rescate de un soldado del batallón de Cazadores Madrid nº 2, apresado en las inmediaciones del Rincón. El 30 de febrero se embarca en un cañonero para desembarcar en la playa de kad-el-Remel, donde se hizo cargo de 20 paisanos prisioneros procedentes de la tripulación del falucho “Eulalia”. El 15 de mayo rescata al paisano José Fernández, capturado en un bote. El 20 de mayo acompañó a S.E. a una conferencia en Bab-el-Harcha (wad Ras) con el Raisuni. Allí coincidió con su hermano Carlos que también participó en dicha reunión. El 24 se volvió a celebrar otra reunión en Ain Yedida y se verificó ese día la unión de fuerzas terrestres entre Larache y Tetuán. Carlos venía desde Larache y Alberto desde Tetuán. El 4 de junio rescata a 4 pescadores españoles capturados en Playa Larga. El 28 de octubre se le asciende a teniente coronel por méritos de guerra y se le destina a la caja de Orense nº 118, pero permanece como excedente en Ceuta. Su valía era mucho más necesaria en África.

1917

El 27 de junio se le confiere el mando de la Mehal-la jalifiana, y lo hace efectivo el 1º de agosto. Acampa con sus tropas indígenas en el campo de tenis, prestando servicios de campaña. Si quieres saber algo más de este cuerpo militar indígena pincha aquí:

La hoja de servicios de este militar no es mucho más explícita durante este año 1917. 

1918


Continúa en su reciente cargo de jefe de la Mehal-la jalifiana. Hasta el 15 de agosto no hay anotaciones en su hoja de servicios, que es cuando va a Ben Karrich para encontrar un emplazamiento ideal para sus tropas. El 17 de septiembre con motivo de una agresión a una descubierta, se dirigió a repelerla con dos tabores de infantería (equivalente a dos batallones) y otro de caballería en el camino de Sansa. Así permaneció de servicio de campaña hasta el 4 de noviembre que se incendió el nuevo hospital militar en construcción, al que acudió a sofocarlo y protegerlo. El siguiente año de 1919 vuelve otra vez a las actividades militares de forma frenética, objeto del próximo artículo.



Por Marcial de Castro Sánchez. 



Toma de Xauen por Alberto Castro Girona en 1920




1919
Siguiendo el eje cronológico de nuestras entradas anteriores, según su hoja de servicios continuó en igual situación y destino que el año anterior, a las órdenes del Alto Comisario en su labor política al sur de Tetuán. El 18 de marzo causa un prisionero al enemigo más 14 muertos y ocupó Kudia, Helila y Lela. El 21 ocupó Kudia Arbaá, lo que supuso la ocupación de 6 aduares en la zona y la colocación de varios blocaos.

Ejemplo de un blocao defensivo español en el Rif

Representación artística Interior de un blocao español atacado por los moros

Los siguientes meses serán frenéticos, en constante movimiento y consiguiendo la rendición y sumisión de varios pequeños jefes locales, atacando por tierra o desembarcando en diversas playas para sorprender al enemigo, y para conseguir su sumisión al Majzén (el gobierno del sultán que colaboraba con España). El 21 de septiembre lo vemos al mando de la columna de la izquierda que sale de Tetuán para someter a la cabila de Wad Ras, al mando de 5 mías (compañías indígenas de unos 100 moros cada una), 2 de caballería de la Mehal-la, más la 2ª mía de las tropas de policía de Ceuta, 1º tabor (batallón) de Regulares de Tetuán nº 1, un batallón de cazadores, una batería de montaña, dos estaciones ópticas, dos compañías de zapadores y servicios de municionamiento, intendencia y sanidad. Construyeron una posición para 300 hombres, más dos avanzadillas y 2 blocaos. Ese día recogieron al enemigo 8 muertos, 10 prisioneros y 13 fusiles. A final de año remonta 14 el río Uad Lau unos 14 kilómetros.
1920
Xauen amurallada, objeto de todos los esfuerzos y los sueños de conquista del general Alberto Castro Girona en 1920

Continúa de instructor de la Mehal-la jalifiana y encargado de la acción política en su sector. En enero, febrero y marzo lo vemos subiendo varias veces al monte Gorgues, al sur de Tetuán, para buscar emplazamientos de baterías. El 7 de abril acompaña al general Vallejo al Uad Lau para realizar negociaciones con el kaíd jefe de la cabila de Beni Said, que culminan en su ocupación tras un año de preparativos políticos. El resto de cabilas vecinas declararon la guerra santa tras la entrada de españoles en la zona en el mes de mayo. Por estas fechas las exploraciones de Castro Girona llegaron hasta 28 km al noreste de Xauen, en la Gomara. A finales de junio salió con una columna formada por 81 oficiales, 2.151 soldados, 287 caballos y 401 mulos en dirección al Gorgues y Ben Karrich. Como consecuencia de estas operaciones varias cabilas presentaron su sumisión a S.A.E. el jalifa. En esta época suele ir acompañando al Alto Comisario, al comandante general de Ceuta o al general de la zona deTetuán. El 8 de julio se le concede la MM por sus hábiles gestiones políticas, que han supuesto en poco tiempo la pacificación de la zona y el ahorro de operaciones cruentas. El 15 acompañó al ministro de la Guerra en su visita a Ben Karrich. El 16 de agosto embarca en el río Martín en la cañonera Marqués de la Victoria en dirección al Uad Lau, para recibir al ministro. El 28 acompañó al general inglés agregado militar en España para mostrarle algunas posiciones españolas. El 12 de octubre comenzó las labores de información para la toma de Xauen desde Dar Acobba. Si quieres leer un artículo redactado durante estos días, pincha aquí:

La Esfera publicó un artículo el 23 de octubre firmado por L. Alonso escrito poco antes de la toma de Xauen. Aquí vemos el campamento desde donde salió Castro Girona justo antes de tomar la ciudad.


El general vallejo, el Alto Comisario Berenguer y Castro Girona observando el terreno desde Dar Acobba antes de su ofensiva sobre Xauen


También se entrevistó con los jefes de las cabilas de la Gomara para negociar su sumisión. El día 13 de octubre salió a las 8 de la noche con 3 mías de infantería de la Mehal-la y un tabor de regulares de Tetuán. Pasó el río Lau, siguió por el aduar de Adof a escalar las alturas de la izquierda del Kalaa, a cuyo puerto llega a las 7 de la mañana en el momento oportuno y eficaz para batir por la espalda al numeroso enemigo que favorecido por el intrincado terreno, hacía frente al resto de la columna a su mando formada por 3 mías de la Mehal-la, el tabor de regulares de Tetuán, una compañía de ametralladoras, una de zapadores, un batallón de cazadores, uno de montaña, una compañía de ingenieros, otra de intendencia, ambulancias, parque y estación óptica que había salido a las 3 de la mañana de dar Kuddia, que había sostenido duro combate en el camino. La presencia de las fuerzas mandadas por Castro Girona fue tan sorprendente, que fueron salvadas todas las resistencias enemigas, y las 10 de la mañana la población de Xauen levantó bandera blanca y se rindió a este jefe que se encontraba con la zona de guerrilla en los puestos de la plaza.

Izado de la bandera española en la alcazaba de Xauen

Foto de la entrada de los españoles solo 6 horas más tarde de que lo hiciera Castro Girona

Es tradición comúnmente aceptada en la escasa historiografía y en sus descendientes, que Castro Girona previamente había entrado en la ciudad disfrazado de carbonero para estudiar sus defensas. También le hemos oído decir a uno de sus nietos que su cara, ya de por sí muy atezada, le facilitó que su disfraz fuese aún más creíble. Sin embargo este hecho no aparece consignado en su hoja de servicios. A esto añadimos que nuestro tío, Macario Matía, había oído decir en Fuentes de Nava que su disfraz era el de vendedor de pimientos en un costal, y llevaba además una romana para pesarlos. Una versión u otra no se contradicen y no empecen su verosimilitud, sea en la inspección previa de Xauen, o en la de cualquier otro lugar del Marruecos español.
En cualquier caso, permaneció en Xauen hasta el día 21 de octubre, cuando salió al mando de la columna de la izquierda y colocó 2 blocaos defensivos de la ciudad. Ese día sostuvo un duro combate en un terreno dificilísimo. Con su arrojo personal pudo salvar al resto de la columna que se encontró en una situación muy comprometida, restableciendo la línea de fuego, que había sido rota por el enemigo. Combatió durante 10 horas y tuvo ese día 86 bajas. El 30 de octubre regresó a Tetuán y el 15 de noviembre lo vemos otra vez en Xauen.

Plaza de España en Xauen en 1920

Foto tomada por nosotros hace unos cuatro años

En la orden General de 2 de diciembre se resalta la figura de Alberto Castro Girona, como decisiva para la toma de Xauen como jefe de la Mehal-la. Se destaca su habilidad para conducir de noche a sus tropas por la agreste vertiente del Kalaa (modelo en su clase de marcha), y la hábil disección de sus fuerzas que permitió la toma de Xauen con un número muy pequeño de bajas, a pesar de la obstinada resistencia de una cabila que tuvo que rendirse ante su hábil maniobra. La Orden dice textualmente: “… merece los mejores elogios este jefe ejemplar, que puede citarse como modelo de hábil político y militar meritísimo”. Ese día se le concede la cruz de 2ª clase del MM. El 20 de diciembre, por ausencia del coronel jefe de Xauen, se hizo cargo del mando de la ciudad. El 28 de diciembre se hizo cargo de la retirada de las fuerzas de protección y servicio, por el ataque al convoy que venía de dar Acobba a Xauen. El día 30 salió de Xauen acompañado de regulares e ingenieros para levantar un nuevo blocao en Ben Buhazar, a la vuelta del coronel le devolvió el mando de la plaza.
La gesta de Alberto Castro Girona no pasó desapercibida en la prensa ni en la literatura de la época. La conquista de Xauen y su hazaña fue inmortalizada por un escritor como Arturo Barea (1897-1957) en su magnífica trilogía La Forja de un Rebelde, La Ruta.

Arturo Barea estuvo destinado en la guerra de África entre 1920 y 1921, y escribió unas impagables y magníficas memorias, allí conoció en persona a nuestro general. De él nos escribe lo siguiente:


Él fue el primero en comprender que se estaba cometiendo una injusticia con este brillante general y que otros se colgaron las medallas gracias a su inteligencia, su pericia y sus sacrificios. Por la razón que sea nunca fue reconocida en Palacio su inmensa valía, ni tampoco fue recompensada por el gobierno, como iremos viendo más adelante. Algún historiador ha insinuado que su humilde origen no le ayudó a ascender en la corte ante los ojos del monarca. Seguramente su carácter, que por lo que sabemos era muy educado y humilde, no le ayudó mucho a recibir mayores honores, en una corte donde quizás el arribismo y la carencia de escrúpulos era condición sine qua non para ascender profesionalmente. Sus por el momento desaparecidas memorias, quizás nos podrían responder a muchas de nuestras dudas y cuestiones.
Por lo pronto el título de conde de Xauen se lo otorgó el rey Alfonso XIII al general Dámaso Berenguer (1873-1953) el 4 de mayo de 1929. Ignoramos lo que pensó nuestro general autillano, que a la sazón era el Capitán General de Valencia en aquel momento, al recibir la noticia oficial de la concesión del condado. Lo que tenemos claro es que el título de conde de Xauen se lo concedieron a Berenguer y no a Castro Girona, por precederle en el escalafón, por su cercanía personal al monarca y porque quizás nuestro héroe autillano conquistó Xauen demasiado pronto para que se le reconociesen, sin ser aún general, sus méritos particulares. Ignoraba Castro Girona, como lo ignoraban en aquel momento todos los Castros de Autillo, que descendía del vizconde de Palacios de la Valduerna (León), o del I conde de Benavente.



General Dámaso Berenguer, Alto Comisario en Marruecos (1919-1922)
y conde de Xauen en 1929




Por Marcial de Castro Sánchez



Alberto Castro Girona en 1921. Su encuentro con Franco y Sanjurjo




1921

Continúa de jefe de la Mehal-la jalifiana y de la circunscripción del Majzén. Permaneció en Xauen como jefe de este sector. El día 3 de enero salió de esta ciudad para colocar diferentes blocaos para su defensa, con algún tiroteo. El día 8 regresó a Tetuán y cesó como jefe del sector de Xauen. El 19 salió para Tánger para conferenciar con el cherif Darqaui para tratar asuntos políticos de la cabila de Gomara. Al día siguiente conferenció con representantes de la jemaa de Einsa (Beni Saud) y el kaíd de su kabila. De ahí salió para Zeluán donde continuó con su labor política hasta el 20 de marzo, que acompañó al Alto Comisario Berenguer, en un cañonero para inspeccionar las baluas de la kabila de Gomara. Desembarcó en el peñón de Vélez de la Gomera para celebrar amplias entrevistas con los jefes nativos de la Gomara y Bocoya y regresó a Tetuán. Del día 3 al 5 de abril estuvo en Tánger entrevistándose de nuevo con Darkaui para tratar sobre la ocupación de algunos puestos en Gomara. El 5 de abril asciende a coronel de Infantería por antigüedad, y se le destina como sargento mayor en la plaza de El Ferrol, pero se le reasigna en calidad de supernumerario en la I Región Militar para continuar con su puesto en África, como jefe instructor de la Mehal-la.


Mapa de Gomara y su división en cabilas


El 17 de abril salió en el cañonero Bonifaz de Rio Martín hacia Uad Lau, donde se pone al frente de una columna de 150 caballos de la Mehal-la y de la Policía de Ceuta, más 3 mías de la Mehal-la, 6ª mía de Policía de Beni Saíd, un tabor de regulares de Tetuán nº 1, otro de Ceuta nº 1, un batallón de montaña, una compañía de ametralladoras de cazadores Madrid nº 2, dos compañías de ingenieros, una sección de parque móvil, dos secciones de montaña de ambulancia, una sección de ingenieros de tendido, y estaciones ópticas,  más una bandera de la Legión extranjera con su compañía de ametralladoras. En total 80 oficiales, 2.800 de tropa y 844 caballos y mulos. Es la primera vez que el nombre de Castro Girona aparece asociado a la recién creada Legión Extranjera. Franco en su “Diario de una Bandera” hace alusión a la figura respetadísima de Alberto Castro Girona en varias ocasiones. Si quieres acceder a la lectura de este libro pincha aquí:

Es la primera vez en la Historia que los legionarios entran en acción, y lo hacen a las órdenes del coronel de origen autillano. Franco lo describe así: “Al campamento llega la noticia de que el coronel Castro Girona vendrá pronto a Uad-Lau y, en espera del avance que tarda, se nos hacen interminables los primeros días del mes de abril. Por fin, el 16 se confirma la noticia de la próxima expedición; al día siguiente ha de llegar una numerosa columna para efectuar la proyectada operación sobre Gomara; en ella van a tener un puesto los legionarios (…) El día 17, por la mañana, desembarca en Uad Lau el coronel Castro Girona. Viene acompañado de su Jefe de Estado Mayor y varios moros. Los jefes de todos los poblados esperan en la playa y, a la llegada  del  coronel,  unos  le  besan  la  mano  y  otros  la  estrechan  con  muestras  de  respetuoso  cariño; entre ellos se encuentran varios jefes de los vecinos poblados de Gomara; el coronel monta a caballo y, tras él, sube toda la comitiva (…)  En medio del campamento de la policía, en una bonita tienda de campaña de construcción moruna rematada por una reluciente bola, se encuentra el coronel Castro Girona, rodeado de los notables de Gomara; los moros escuchan sus palabras como el credo de los xerifes; el té corre y, en aquella pacífica reunión, se ocupa la costa de Gomara (…) Esta noche el coronel nos recibe y nos entera del objetivo de la operación. La punta de Targa, que tanto tiempo hemos contemplado desde nuestro tranquilo campamento, va a ser ocupada y en el vecino poblado de Kasares se colocará otro pequeño campamento. ¿Habrá resistencia? Se confía que no. El ascendiente del coronel Castro es muy grande entre los jefes de Gomara”. El relato de Franco prosigue: “La tienda del coronel Castro ofrece extraordinaria animación. Unos 40 moros esperan sentados en los alrededores de la puerta el momento de saludarle. Allí vemos al fiel y simpático kaíd Alí, que siente por Castro verdadera adoración. Kaídes viejos de barbas grises, montañeses curtidos, de aspecto guerrero, todos hacen su sumisión en este día; sólo uno no se ha presentado: el que habita aquella hermosa casa hacia el fondo del valle; pertenece a la familia de los prestigiosos xerifes de Uazán y el coronel sufre con esto una pequeña contrariedad; pero a la mañana siguiente tiene la compensación: llega el notable Jefe, sus criados son portadores de un centenar de gallinas y numerosos huevos, que traen como presente al caudillo español”.


Franco, Castro Girona y el comandante de la segunda bandera Carlos Rodríguez Fontanes (muerto en combate el 19 de marzo de 1922)

El 24 de abril se embarcó en una gasolinera para entrevistarse con el cherif el Buhari para poner las bases de la futura ocupación de las cabilas de la zona de Gomara, y regresa a las 4 de la mañana. Franco lo recoge en su libro: “En esta noche, mientras el campamento duerme, una gasolinera, con las luces apagadas, parte de la playa; en ella embarcan contadas personas; una es el coronel Castro, que marcha al campo enemigo a  conversar  con  los  prestigiosos  kaídes  de  la  zona  rebelde.  Muy  pocos  conocen  la  excursión;  sólo nuestro  teniente  coronel  espera  en  la  tienda,  intranquilo,  su  llegada.  Antes  de  amanecer  regresa  la gasolinera; el coronel Castro vuelve satisfecho de su visita”. El 27 Castro Girona sale en barco hacia Ceuta y Tetuán para entrevistarse con el Alto Comisario y el 29 ya está de vuelta en Uad Lau. Prosigue el camino a Xauen por un dificilísimo terreno y por estrechos senderos de montaña. A su vuelta a la ciudad en los primeros días de mayo, vuelve a colocar nuevos blocaos defensivos contra los frecuentes ataques a la ciudad. El día 3 de mayo salió con 2.065 hombres y 752 caballos y mulos hacia Garusi/Garuzin, donde intercambió fuego con el enemigo, acompañado de los legionarios de la 1ª bandera de Franco. El día 5 de mayo ocupa la posición de Mikarel-la, y desaloja quema el campamento y aduar de la harca enemiga de Ajmas y Beni Ahmed. Franco lo recoge con estas palabras: “La jornada había sido buena. La columna del coronel Castro, descolgando su Mehalla desde los altos picos del Magot, había caído por la espalda sobre la posición de Miskrela, poniendo al enemigo en  huida  y  facilitando  nuestro  avance;  sólo  unos  moros  de  esta  columna,  con  la  ambición  de  la razzia, se adelantaron hasta el vecino poblado de donde no habían de volver”. 

Mapa de la zona de actuación de Castro Girona en 1921

El 6 de mayo acompañó desde Xauen al Alto Comisario a la posición de Mikarel-la/Miskrela, lugar de las operaciones el día anterior. El día 7 acompañó al Alto Comisario Berenguer a Tetuán. El 28 de mayo se publicó en La Esfera pág. 4 “…Vienen partes con nombres como el de Castro Girona y nadie sabe quién es ni ha visto una fotografía suya. Y castro Girona es superior a algunos tipos magníficos del romancero…”. Para leerlo íntegro Pincha aquí




Allí permaneció hasta el 30 de mayo, cuando se aceptó su solicitud de pasar a la Primera Región Militar en la Península. Abandonó el Protectorado rumbo a la Península el día 5 de junio. Ignoramos los motivos de su solicitud de abandonar África. En cualquier caso, tanto el rey en persona como el Alto Comisario, le felicitaron por sus excepcionales servicios realizados hasta ese momento y se le concede la cruz de 2ª clase del M.M. con distintivo rojo. Fijó su residencia temporal en Madrid a la espera de nuevo destino.

Esta breve estancia en la Península fue la causa de que Alberto Castro Girona estuviese en Madrid cuando se produjo el trágico asesinato de su hermano Carlos en el parque del Retiro, el 21 de junio de 1921 (pincha aquí). Y también fue causa de que no estuviese presente en África cuando sucedió el Desastre de Annual el 22 de julio de ese mismo año. Tras la muerte de su hermano concedió una de las poquísimas entrevistas que le realizaron en su vida y fue en la Unión Ilustrada del 1 de julio de 1921, págs. 10 y 11. Para leerlo pincha aquí:

El valor de esta extraordinaria entrevista radica en que se adjunta la única foto en la que aparece junto a sus dos hijos varones, Alfredo y Alberto, pues resulta una rareza, ya que por el momento no hemos conseguido ninguna fotografía suya de carácter familiar.




Castro Girona junto a su asistente marroquí


Estamos absolutamente seguros de que la noticia del Desastre de Annual le horrorizó de tal forma que no debió parar hasta conseguir su regreso al lugar donde la Patria más le necesitaba. El 4 de agosto se le destinó como jefe de la Zona de Reclutamiento y Reserva de Teruel nº 25. Ejerció su cargo del 31 de agosto al 3 de septiembre, que es cuando se dirigió a toda prisa a Melilla. El día 4 de septiembre salió de Madrid y el día 5 embarcó en Málaga en un correo y llegó a Melilla el día 6 de septiembre. El Alto Comisario lo destinó de inmediato al frente de la columna del general Sanjurjo el día 7, para conducir un convoy de aprovisionamiento a Segunda Caseta y Sidi Ahmed (a escasos kilómetros al sur de Melilla) y a diversos blocaos, donde fue intensamente tiroteado. Desde este momento las carreras de ambos prestigiosos militares se juntarán durante muchos y decisivos años. El día 8 embarcó con Sanjurjo para la Restinga y embarcó en la Mar Chica para reconocer desde el mar el frente de Nador.

El 16 de septiembre el diario ABC le dedica una columna a su providencial vuelta a África. El periodista deja entrever que su marcha a la Penísnula había obedecido a razones de tipo político y que eran los moros los que reclamaban su presencia, ya que era el único español con el que querían negociar. Aún así la vuelta de Castro Girona contó con alguna reticencia en Madrid, que tuvieron que vencer ante la evidencia de que necesitaban su ayuda militar y diplomática en África. Si quieres leer el artículo pincha aquí.

El 17 de septiembre está de nuevo a la vanguardia de la columna Sanjurjo y tomó Nador con regulares de Ceuta y dos banderas de la Legión. Franco describe en su Diario de una bandera los momentos de este ataque: “El paso de la barrancada y avance sobre las lomas de Nador está difícil; por ello avanza nuestro teniente  coronel [Millán Astray] hasta  las  guerrillas  a  dominar  el  campo  y  dar  las  últimas  disposiciones  para  el ataque;  el  enemigo  dirige  su  certero  fuego,  y  cuando  el  teniente  coronel  me  señala  el  puesto  que debemos ocupar en el asalto, el chasquido característico del balazo derriba en tierra a nuestro querido jefe. Abundante sangre mana de su pecho; ha recibido en él una grave herida, y mientras le retiramos para que se efectúe su primera cura, el coronel Castro [Girona] llega a ordenar la acción (…) El coronel Castro marcha a nuestro lado. Desde hace dos días viene de Jefe de vanguardia. ¿Vamos a Monte Arbós? -dice. -Al momento”. Ese día la legión tuvo 8 muertos y 28 heridos.


Entrada de Castro Girona y Franco en Nador



En Nador Castro Girona recuperó un cañón al enemigo. Combatió al enemigo en las inmediaciones del aeródromo de Nador, de donde tuvo que retirarse y disparar con cañón al enemigo a solo 200 metros, y allí se mantuvo hasta el 2 de octubre. Fue el primero en ocupar Vlad Dau y Sebtz.
El día 4 se dirigió en convoy con dos escuadrones, una bandera de la Legión, dos batallones, una batería de montaña y un grupo de artillería de campaña y servicios al zoco de los anteriores puntos, y recibió varios de disparos de cañón del enemigo desde Hardu. El día 5 de octubre vuelve a la vanguardia de la columna Sanjurjo con dos banderas de la Legión y los batallones de la Princesa y Sevilla para batir las zonas de Vlad Dau y Altaten. El día 7 salió desde Nador para conducir un convoy a Sebtz y Xarfas.


Momento de descanso en Taxuda. Castro Girona, Sanjurjo y Franco, 
protagonistas de la defensa de Melilla en 1921


El día 8 de octubre ocupó Segangan y el 9 de octubre Atlanten. Franco nos describe estos días con detalle en sus memorias. Los duros combates en zona de Tlata fueron plasmados en el diario El Sol del 16 de octubre de 1921. Para leer su contenido pincha aquí:

El 12 de octubre salió con Sanjurjo para Tahuima para practicar reconocimientos hacia Zeluán. El 14 salió de Segangan y ocupó el aeródromo de Zeluán y la alcazaba a la vanguardia de la columna Sanjurjo. Poco después ocupó Buganisen.


Toma de la alcazaba de Zeluán e izado de la bandera



El día 22 de octubre recibió la orden del Alto Comisario Berenguer de dirigirse a la zona de Tetuán, concretamente a la Gomara. Franco describe su despedida con las siguientes palabras: “Una noticia entristece  estos  días  el  campamento;  el  coronel  Castro  Girona,  Jefe  de  nuestra vanguardia, ha de alejarse camino de Gomara; la Patria lo necesita allí. Oficiales y soldados sentimos su  marcha  como  algo  querido;  la  labor  de  este  Jefe  al  mando  de  la  vanguardia  ha  ganado  la  ciega confianza de todos, y por eso el homenaje que se le tributa en el momento de su marcha es uno de los actos más sentidos. Al ver las caras tristes, no hay que preguntar cuál es la causa: el coronel se va”.
El 29 de octubre el diario ABC (pags. 7 y 8) recoge el acto de despedida que le ofrece Sanjurjo cuando fue destinado a Gomara. Al finalizar, los allí presentes lo aclamaron como “general” cuando aún ostentaba el grado de coronel. Para acceder a este detallado, emotivo e imprescindible artículo pincha aquí:

Se embarcó ese mismo día en el vapor Alicante rumbo al occidente del Protectorado, con escala en Málaga y tren hacia Algeciras. El día 25 llegó a Tetuán a las órdenes del general Marzo. Seguramente este poco conocido general necesitaba de su asesoramiento inmediato. Según la prensa los moros de la zona se negaban a negociar con los españoles si no estaba presente Castro Girona. El 28 lo vemos ya combatiendo en Magán para levantar un comprometido asedio de 4 días. Al día siguiente sustituyó al general Marzo por ausencia de éste y se hace cargo de su columna compuesta por dos batallones (Cantabria y Saboya), dos tabores de Regulares (Tetuán y Ceuta), 4ª bandera de la Legión, dos baterías de montaña, un batallón de cazadores, una compañía de intendencia y otra de ingenieros. El caso es que el día 30 de octubre recibió la sumisión de la cabila de Beni Ziabt y 30 notables de su yemaa. Gracias a eso se restableció la comunicación telegráfica con Magán. El 2 de noviembre consiguió la sumisión al Majzén de varias facciones de la kabila de Beni Ziath. El día 7 de noviembre recorre la yemaa de kaseras y alturas de Axaxa. El día 12 inspecciona Teguisaut. El 19 toma una gasolinera y se dirige por mar a Tetuán y permanece hasta el día 20 para conferenciar con Berenguer. Regresó a Teguisaut para conferenciar con los jefes de Beni Buzera y elegir un nuevo lugar de asentamiento para evitar el paludismo que tanto daño había hecho a las posiciones españolas. El 30 de noviembre se dirigió al zoco del Arbaá de Beni Ziatz, donde por primera vez llegan las tropas, siendo recibidas pacíficamente. El 3 de diciembre se vuelve a entrevistar con Berenguer en Tetuán. El 22 de diciembre se le destina a la zona de Reclutamiento de Ciudad Real nº 3, pero sigue al frente de su columna y en su acción política en Gomara al servicio del Alto Comisario. Y así finó el año.


El 12 de noviembre de 1921 aparece esta foto en La Esfera pág. 5, donde nos muestra a Castro Girona y a Sanjurjo junto a cañones rescatados al enemigo




Por Marcial de Castro Sánchez


Alberto Castro Girona en 1922 y su paz con El Raisuni



1922

En el mismo destino que finalizó el año anterior, prosigue en Gomara como jefe de la zona y al frente de su labor diplomática. El 2 de enero salió con una columna desde Uad Lau en la costa en dirección a Xauen. El día 5 salió de Xauen con la columna de la izquierda formada por soldados de la harka del bajá de Xauen, 3ª bandera de la Legión, 6ª y 7ª mías de la Policía Indígena de Ceuta, Mehal-la de Tetuán, 3º batallón del Regimiento de Infantería del Serrallo nº b69, batallón de Asturias 31, compañía de ametralladoras de los batallones de Cazadores de Segorbe y Talavera y del batallón de Murcia 37, junto con parque móvil y hospital de campaña. En total  4.743 hombres y 1.203 caballos y mulos. Su primer objetivo fue llegar a Muza Tahar y acompañó al Alto Comisario hasta Miskrel-la. El día 6 sostuvo un fuerte combate con el enemigo y ocupó Amegrí, Molino de Sidi Alí y Dar Gara, donde colocó diversos blocaos. El día 7 el diario La Acción pública que el coronel Castro Girona ha logrado contactar con la zona francesa (Pincha aquí):


Campamento militar español en Uad Lau
Misa en Uad Lau

El 8 ocupó Akarrat, colocó blocaos y abrió pistas. El 10 tomó Harraca con fortísima resistencia enemiga. El 12 salió con parte de su columna para pernoctar en Dras-el-Aezaf donde varios habitantes de los aduares de Harraka y Ben-Amet le solicitaron el perdón. El 15 de enero llega a la vista de las posiciones francesas de Erkaua, con las que contacta y vuelve a Xauen. Su labor inmediata fue colocar nuevos blocaos defensivos entre Xauen y las nuevas zonas de ocupación, a la par que desmantelaba otros sin valor estratégico. El 7 de febrero salió con 26 caballos del Regimiento de Vitoria y llega a tiempo de repeler el ataque se estaba produciendo a los soldados españoles que hacían su aguada en Molino de Sidi-Alí. Recogió a los españoles dos muertos y dos heridos que trajo a Xauen. Entre el 10 y el 15 de febrero se dirige a Tánger a tratar con el Alto Comisario asuntos políticos. El 19 acompañó a una comisión de agregados militares de Italia, Francia, Portugal, EEUU, México, Argentina y Chile que salen para Xauen y regresó a Tetuán el día siguiente. El 21 embarca en un remolcador en  Río Martín y desembarca en Uad Lau para volver a hacerse cargo de nuevo de su sector. 

El 25 de enero el Heraldo Deportivo pág. 9 publicó una foto de Castro Girona y Gómez Jordana en un lugar idílico en las cercanías de Xauen.



Uad Lau en la actualidad, base de operaciones costeras durante aquellos años

A finales de mes y comienzos de marzo está haciendo sus habituales labores de inspección en Mesala, Magán, Targa y Tiguisas con escolta de caballería. Varias veces recorre la costa hasta Punta de Pescadores (Jebna), a medio camino entre Uad Lau y Alhucemas. El día 31 de marzo desde el cañonero que lo transportaba, el Álvaro de Bazán (que operó entre 1897 y 1926), se disparó varias veces a la costa, a Metar/M´Ter, Sidi-Atar y Uringa. El 3 de abril se internó en la cabila de Beni Ziyel. El día 13 acompañó al jefe de la zona de Tetuán, el general Marzo, a una entrevista reservada de carácter político en la zona del Peñón de Vélez de la Gomera. El 17 vuelve a bombardear desde la Álvaro de Bazán, Metar/M´Ter y Yeblia. El 1º de mayo se le destina a mandar el Regimiento de Infantería Toledo nº 35, pero sigue en comisión a las órdenes del Alto Comisario. El 10 de mayo se publica un interesante artículo en la Correspondencia de España pág. 6, donde se trata en el Congreso del ascenso de Castro Girona. Mientras que Barcia (suponemos que Augusto Barcia Trelles, diputado entre 1920 y 1923, del Partido Reformista de Melquiades Álvarez) afirma que el mérito de los avances es de Castro Girona, tenemos que Joaquín Montes Jovellar (del partido Conservador gobernante, con Sánchez Guerra en la presidencia) afirma que el mérito es del Ejército español en su conjunto. Barcia se reafirma en que se ha tratado de ocultar de forma sistemática todo lo que se le debe a Castro Girona. De la Cierva (Creemos que Juan de la Cierva Peñafiel) secundó las palabras de Barcia. Para leerlo pincha aquí.

El diario ABC resume de forma más amplia estas mismas intervenciones parlamentarias en su edición del día 11 de mayo, pág.11. Pincha aquí.

El 15 de mayo embarcó a las 9 de la noche en Uad Lau en el cañonero Bonifaz y desembarcó a la 1 de la madrugada en Beni Grid para conferenciar en secreto con el cherif Sidi-Abdeszelán, y regresó a Uad Lau a las 8 de la mañana siguiente. El día 21 de mayo salió con la columna del general Marzo hacia el zoco de Telalta de Beni-Issef, Ras Butaraca y Beni-Yliya. El 30 está en Xeruta y se quedó en Uad Lau hasta el 11 de  junio que regresó a Tetuán a conferenciar de nuevo con el Alto Comisario. El 7 de junio aparece como “distinguido” a propuesta del comandante general de Ceuta, en las operaciones llevadas a cabo entre noviembre de 1920 y 31 de junio de 1921.


Cañonero Bonifaz operativo entre 1912 y 1932


El 11 de junio de 1922 se le asciende a general de brigada por méritos de guerra y es destinado el 14 como jefe de las tropas de la zona de Tetuán. Sanjurjo lo cita como distinguido en la zona de Melilla en las operaciones realizadas el año anterior, especialmente en la toma de Nador y operaciones en el Sebt. Resalta su habilidad en el combate de Taxuda, durante su ataque y repliegue. El 23 de septiembre lo había citado como distinguido el general Cabanellas cuando actuó al frente de su columna. También fue distinguido por el general Marzo.
El 20 de junio el diario “La Voz” pág. 8 comenta que se está discutiendo quién será el próximo Alto Comisario en Marruecos en sustitución de Dámaso Berenguer y que el nombre de Alberto Castro Girona está en boca de muchos como el mejor candidato posible. Según el articulista el presidente Sánchez Guerra, del partido Liberal, estaba dudando entre él y el gobernador militar de Madrid, Ricardo Burguete y Lana (al final se decantó por este último). Pincha aquí.

En esas fechas en las que Castro Girona se entrevistó con el presidente Sánchez Guerra, se escuchan rumores recogidos en la prensa que decían que Berenguer no quería coincidir en Madrid con Castro en el viaje desde Tetuán a Madrid. Según estos rumores se planificó que ambos se cruzasen el camino para no tener que verse. El 21 de junio el diario El Liberal se hace eco de los rumores de su nombramiento como Alto Comisario y de sus varias entrevistas que realizó con destacados políticos liberales. Pincha aquí. Este período del viaje a Madrid para entrevistarse con presidente del consejo de ministros, Sánchez Guerra, y que Castro aprovechó para entrevistarse con las destacadas personalidades liberales, fue omitido en su hoja de servicios, e ignoramos la causa de ello.

Según el diario la Libertad del 21 de junio pág. 2, el periodista Francisco Gómez Hidalgo invitó en el hotel Palace de Madrid a un almuerzo en honor a Castro Girona, a importantísimas personalidades liberales como Manuel García Prieto (ex presidente y marqués de Alhucemas), Melquíades Álvarez (del Partido Reformista), Santiago Alba (ex ministro del Partido Liberal en varias carteras), Rafael Gasset ex ministro del Partido Liberal en varias carteras), don Niceto Alcalá Zamora, Luis Silvela (ex alcalde de Madrid, ex ministro liberal y futuro Alto Comisario civil en 1923), José Manuel Pedregal y Sánchez-Calvo (del Partido Reformista de Melquíades Álvarez, futuro ministro de Hacienda en 1923) y Leopoldo Romeo y Sanz (ex gobernador civil de Madrid y diputado liberal). Pincha aquí:

Estas entrevistas y homenajes nos sitúan en este momento a Alberto Castro Girona, por su talante conciliador y pacifista,  en apoyos y posiciones políticas más afines al Partido Liberal. Él mismo se autodefinió como liberal tras la caída de la dictadura de Primo de Rivera, aunque nunca se decantó por la política profesional, ni siquiera al final de su carrera militar.
El 7 de julio el diario El Sol pág. 6, se hizo eco de los preparativos de un homenaje para él y Gómez Jordana en Tetuán, donde se le entregaría un fajín y un bastón de mando Pincha aquí.

El 14 de julio El Heraldo de Madrid se hace breve eco en su portada de nuevos rumores sobre la creación de un nuevo cargo de Jefe de Estado Mayor para todo el territorio de África, e insinúa que se está pensando en Castro Girona. Este rumor no se llegó a concretar. Al día siguiente La Acción, pág. 6, resalta el nombramiento de Burguete como Alto Comisario y que supera en cuatro años de edad a Castro Girona que tenía 47. Seguramente la antigüedad en el escalafón fue determinante a la hora de la designación del cargo.
El 25 de julio se entrevistó en Tánger con el cherif Sid Mohamed ben Seddik el Darkaui. Del 27 al 30 de julio acompañó a Melilla al nuevo Alto Comisario, Ricardo Burguete y Lana. La Unión Ilustrada publicó una foto de Gómez Jordana, Burguete y Castro Girona el día 30 de julio.


Burguete (1) abraza a Castro (2) en su recibimiento en Tetuán

Burguete saluda en la Residencia de Tetuán a destacados marroquíes y españoles ante la presencia de Castro Girona (primero a la izquierda)




Castro Girona y Burguete

El 6 de agosto salió para Hamades y al día siguiente día 7 se entrevistó por primera vez con el cherif Sid Ahmed ben Raisuni en el aduar de Adiaz, regresando ese mismo día a Tetuán y Ceuta a dar cuenta al Alto Comisario. El día 10 llegó a Melilla en el Bonifaz y se dirigió el 11 a Dar Drius acompañando al Alto Comisario y volvió a Tetuán. El día 20 de agosto se entrevistó de nuevo con el Raisuni en el zoco El-Jemis de Beni-Arós. El 22 se embarcó de nuevo en Rió Martín rumbo a Melilla. El día 25 de agosto partió desde Dar Drius al mando de la 6ª y 9ª brigadas y ocupó Azid del Midar con muy poca resistencia. Al día siguiente volvió en el Bonifaz a Tetuán. El día 31 se embarcó de nuevo en este cañonero y a media noche llegó a la playa de Uad-el-Fondak con la intención de entrevistarse con el Aisaui, pero éste no acudió al encuentro. El 2 de septiembre se embarcó en el guardacosta Targa, acompañado del comandante general de Ceuta y visitó Teguisas. 

El Nuevo Mundo publicó una entrevista al Raisuni el día 8 de septiembre en su página 30. En la entrevista afirma no conocer aún al Alto Comisario Burguete, y no manifiesta buena opinión de la labor política y militar realizada por Dámaso Berenguer. Sin embargo se deshace en elogios cuando habla de los dos hermanos Castro Girona, Carlos y Alberto. Textualmente afirmó:

“Con hombres como esos, Marruecos no sería nunca un problema para España, sino un elemento de grandeza y poderío”

Lo resaltamos en grandes y bien visibles caracteres para que esta afirmación categórica del Raisuni, sea tenida en cuenta en el futuro por los historiadores que estudien este período del Protectorado Español. Todos ellos se deberían preguntar las razones profundas por las que, un hombre como el Raisuni, sea capaz de afirmar tan cosa sin sombra de dubitación alguna. También se debería tener en cuenta si alguno de ellos se deja arrastrar por la tentación de volver a ignorar el peso de su figura histórica y militar, a la hora de analizar la política colonial española durante estos decisivos años. Para entender aún mejor la grandeza histórica de este personaje de origen autillano, conviene leer la totalidad de esta entrevista Pincha aquí.


Foto de El Raisuni con su hijo en el monte Buaxen, publicada el día 1 de septiembre

Raisuni entrevistado por un periodista español


El 9 de septiembre el diario La Época pág. 2 afirma que castro Girona tenía intención de viajar a Madrid a fin de mes para instalar a sus hijos en un colegio de la capital, pero no nos consta que llegara a realizar tal viaje. Probablemente se lo impidió su importante agenda diplomática. El día 13 Mundo Gráfico publica una imponente foto del Raisuni en su página 7.



El día 21 de septiembre se entrevistó por tercera vez con el Raisuni en Buhasén hasta su regreso el día 25. El 4 de octubre el comandante general de Larache le concede la Medalla Militar de Marruecos con pasador de Larache. El 3 de octubre se vuelve a reunir con el Raisuni en Sidi-Abderrahman pasando por el zoco del Gemis de Beni-Arós y Tazarut. 


El Raisuni junto a Alberto Castro Girona. Contrasta el descomunal tamaño del líder marroquí frente al pequeño tamaño de un gran general que posa en actitud napoleónica

El 6 de octubre se embarcó en el Bonifaz con soldados marroquíes y gentes nativas de Gomara para tomar posesión de la playa de Metar/M´Ter a las 5:30 am del día 7 de octubre. Se sumaron el crucero Cataluña (1902-1928), el cañonero Lauria, los guardacostas Xauen y Lucus, la gasolinera M-5, el portaaeronaves Dédalo (1900-1936) y los transportes Mediterráneo y Santa Teresa. 

El Dédalo, primer portaaeronaves español de la Historia

El 14 de octubre se volvió a reunir en su quinta ocasión en Tazarut con el Raisuni. El 25 de octubre le conceden la Medalla Militar de Marruecos con pasador de Melilla. Entre el 25 y el 29 de octubre se vuelve a entrevistar por sexta vez con el Raisuni en Tazarut.
La Revista Hispano Africana le dedicó un reportaje ilustrado en su número del mes de octubre que merece la pena leer. Pincha aquí.

Castro Girona, al fondo de la mesa, con otros españoles en el palacio de Raisuni en Tazarut. El palacio había sido anteriormente bombardeado por la aviación española y después reconstruido por albañiles traídos desde Tanger


Foto publicada del general en la misma revista, pág.24, la misma que tenemos enmarcada en el ayuntamiento de Autillo de Campos

El día 4 de noviembre El Heraldo de Madrid en su portada asegura que el general Barrera no había sido elegido Alto Comisario en Marruecos por la oposición conjunta de Burguete, un ex ministro, Raisuni y Castro Girona. Pincha aquí.

El 6 de noviembre el diario La Acción, pág. 2, asegura que Burguete y Castro Girona no están de acuerdo entre sí en cómo se está llevando a cabo la política en el Protectorado, y que irán a Madrid a exponer ante el gobierno sus respectivas ideas. Pincha aquí.

Según lo publicado por el diario El Sol el día 9 de noviembre en su portada, en una brevísima y enigmática nota, tampoco se entienden Castro Girona y el general Gómez Jordana. En su página 6 se afirma que Castro Girona está detrás de un proyecto de organización del protectorado consistente en reclutar a marroquíes para la creación de un auténtico ejército colonial, mediante incentivos y recluta de voluntarios. Pincha aquí.

Después de visitar las nuevas posiciones en la playa de Metar/M´ter fue citado el día 10 de noviembre por el gobierno español para consultas junto al Alto Comisario. Desembarcó en el Cataluña en el puerto de Algeciras y se dirigió a Madrid.

Crucero Cataluña (1902-1928)

El 18 de noviembre fue nombrado por el presidente del gobierno “Inspector General de Intervención Militar y Tropas Jalifianas”, cargo de nueva creación, sin dejar su puesto de Jefe de Tropas de la Zona de Tetuán. El día 20 de noviembre el diario La Voz, pág. 8, publica la nota de que Burguete y Castro Girona fueron recibidos por el rey Alfonso XIII.
El 22 sale de Madrid y ambos fueron despedidos en el andén por el presidente Sánchez Guerra y el general Barrera. Llega a Algeciras y el 24 sale en el Cataluña rumbo a Ceuta y Tetuán. Del 26 al 30 de noviembre lo vemos en Tazarut en su séptima conferencia con el Raisuni. El 6 de diciembre viaja a Melilla con el secretario general de la Alta Comisaría para estudiar la implantación de la intervención civil del Protectorado. El día 9 visita Zeluán, el 10 Monte Arruit y Nador, el 11 Tafersit y Buhafora, el 12 visita Zaic y Saf-Saf y retorna a Tetuán. Del 19 al 22 de diciembre se reúne por octava vez con el Raisuni en Tazarut. Retorna a su puesto en Tetuán y allí finó el año.

Valle de Tazarut

Mezquita de Tazarut

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1923

Comienza el año en su puesto en Tetuán. El 4 de enero embarca en el Lauria para visitar las posiciones en M´ter y Uad Lau. El 27 de febrero viajó a Xauen acompañando al novísimo Alto Comisario Luis Sivela Casado. El 1 de marzo lo acompañó a Larache, Alcazarquivir y campamento de Teffer. El 9 de marzo fue a Ceuta como vocal de un Consejo de Guerra de oficiales Generales. Entre el 22 y el 25 de marzo estuvo en Tazarut para mantener por novena vez una serie de conferencias con el Raisuni. El día 23 se le había nombrado jefe del Gabinete Militar del Alto Comisario en Marruecos, pero sin dejar su cargo de general inspector de Intervención Militar y Tropas Jalifianas. El 27 de marzo embarcó con el Alto Comisario en el crucero Reina Regente para conferenciar con el gobierno de Madrid. 

Crucero Reina Regente (1906-1926)

Según el diario La Voz publicado el día 29 de marzo en su portada, Castro Girona se entrevistó con el Ministro de la Guerra Alcalá Zamora. Su objetivo era estudiar la conveniencia de repatriar 20.000 soldados, sobre todo del oriente del Protectorado, siguiendo la opinión de Castro Girona. Durante el mes de abril la prensa española se hace eco de constantes rumores sobre negociaciones secretas de paz entre Ald-El-Krim y Gastro Girona, pero el 26 de abril se reconoce que los contactos fracasaron. Las exigencias del líder rifeño eran inasumibles por el gobierno español: reconocimiento de la soberanía total de su territorio, sin presencia de soldados españoles, y que el gobierno español le financiase la creación de su propia Mehal-la, a cambio de que los españoles pudiesen comerciar y hacer inversiones en su territorio. Al parecer hubo dos conferencias sobre dos barquitas entre las islas de Mar y Tierra. Castro llegó a bordo del Reina Regente, bajó a la chalupa y se entrevistó con el Pajarito, cuñado de Abd-El- Krim. 


Abd-El-Krim

El día 11 de abril había salido desde Madrid a Tetuán vía Málaga y Ceuta. Allí embarcó el día 13, según su hoja de servicios, en el Reina Regente para desempeñar una “comisión política” en la bahía de Alhucemas. A causa de un fuerte temporal el Reina Regente tuvo que refugiarse en Cala Villa (Tres Forcas), hasta que pudo fondear el día 15 en las inmediaciones de la isla de Alhucemas, donde tuvo lugar el encuentro. El día 18 volvió a Rió Martín y desembarcó el día 19 de abril con rumbo a Tetuán donde dio cuenta de sus conversaciones.

Islas de Mar y de Tierra. Dos islas habitadas de soberanía española frente a una playa del norte de Marruecos, lugar del encuentro entre Castro Girona y los emisarios de Abd-El-Krim


El 5 de mayo salió acompañando al Alto Comisario civil, Luis Silvela, a Melilla. El día 10 se trasladaron ambos al campamento de Tafersit para asistir a la lectura de los dahires (decretos dictados por el jalifa), por los que se establecía el amalato (provincia) del Rif. En el cañonero Recalde visitó los asentamientos de Cabo del Agua e islas Chafarinas. Mundo gráfico recogió esta lectura el día 30 de mayo, pág. 20. Pincha aquí.

Luis Silvela Casado, Alto Comisario de febrero a septiembre de 1923


El 13 de mayo acompañó a Silvela a visitar las obras de fortificación del monte Gurugú. El 18 visitó Nador, el 22 estuvo en Monte Arruit y el 24 el zoco Hach, acompañando siempre al Alto Comisario. Los días siguientes hizo un tour por Azid de Midar, cabo Tres Forcas, Bufarkuf y Tafersit, y el 28 se enteró del ataque a un convoy que iba desde Tafersit a Tizi-Assa. El ataque supuso la reunión de generales y jefes de cuerpo para volver a enviar un nuevo convoy a dicho destino, hecho que se logró felizmente el día 5 de junio, infringiendo un duro castigo al enemigo. Según el diario El Sol del día 30 de mayo, Alcalá Zamora dimitió de su cargo por no poder aceptar el proyecto de tratado del gobierno con el Raisuni. Pincha aquí

Al día siguiente este diario recoge las explicaciones de Niceto Alcalá Zamora razonando su dimisión. Al parecer se le ninguneaba por el ministro de Estado y el Alto Comisario, e incluso desconocía qué fue a negociar Castro Girona en Alhucemas. Pincha aquí.

 El día 10 presenció junto a Silvela un desfile de las tropas que habían participado en la operación de Tafersit.

Vista del campamento de Tafersit en una postal de época


El día 17 de junio regresó en el Reina Regente a Tetuán. El 22 lo vemos con Silvela en Xauen. El 8 de julio La Unión Ilustrada en su pág. 19 se publicó una foto de grupo donde aparece Castro Girona con Silvela y moros relevantes en Tetuán durante la inauguración de una biblioteca pública en Tetuán. Pincha aquí.



El 7 de agosto ambos fueron a Madrid a conferenciar con el gobierno y regresó el día 15 en el cañonero Laya. En estos días de estancia en Madrid, fue convocado por el Congreso a declarar en la comisión de Responsabilidades del Desastre de Annual. En el mismo día compareció junto al mítico general Weyler. En la biblioteca del Congreso se conserva la transcripción de las declaraciones de Weyler, pero no así las de Castro Girona. El día 10 La Voz en su pág. 3 resume su intervención, donde él se declara “civilista” y partidario de las negociaciones, ya que los indígenas estaban predispuestos a ellas en julio de 1921. Pincha aquí:


 Diario La Voz del 10 de agosto de 1923


El 19 ambos se embarcaron rumbo a Melilla, donde presenciaron las pruebas de lanzabombas de trinchera y fusiles ametralladores. El 22 de agosto ambos fueron al campamento de Dar Quebdani junto al comandante militar de Melilla para presenciar el desarrollo de cinco columnas que tenían el objetivo de romper el cerco de Tafaruin (entre Ben Tieb y Afrau en la costa), cosa que se logró con éxito.

Posición de Tafaruin asediada, donde se luchó en las alambradas


Mapa de la zona de Dar Quebdani

El 26 de agosto regresó a su zona en Tetuán. El 28 de septiembre se suprimió la Jefatura del Gabinete Militar del Alto Comisario tras el golpe de Primo de Rivera, y por tanto cesó en su cargo, por lo que continuó en su puesto de Inspector General de Intervención Militar y Tropas Jalifianas al servicio del nuevo gobierno. A Silvela lo había sustituido unos días antes Luis Aizpuru Mondéjar y ejerció su cargo durante poco más de un año. El 7 de octubre, pág. 20,  La Unión Ilustrada publicó una foto de los que habían sido colaboradores de Silvela durante su cargo.


El 27 salieron ambos (Aizpuru y Castro Girona) para Xauen y regresaron al día siguiente a Tetuán. El 8 de octubre se embarcó en el Recalde para entrevistarse con líderes moros en el poblado de Kaid (cabila de Ben Saíd), allí pasó la noche y regresó a Tetuán. El día 10 acompañó al general en jefe de África para entrevistarse en Sidi Ali (zoco el Jemis en Beni Arós) por décima vez con el Raisuni. La entrevista tuvo lugar el día 11 de septiembre. 


Aizpuru y Raisuni el 11 de septiembre de 1923




El 27 de noviembre salió para Dar Xaui y Bugalex (cabila de Beni Mesual) para entrevistarse con su caíd El Aiaxi Zel-Lal (El Ayachi Sellal). A su regreso permaneció en Tetuán hasta fin de año.

El Ayachi Sellal


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Por Marcial Castro Sánchez

Castro Girona en 1924, la retirada de Xauen


Castro Girona en 1924. La dolorosa retirada de los diez mil de Xauen 

1924

Comenzó el año de inspector general de las Tropas Jalifianas a las órdenes del Alto Comisario Luis Aizpuru y Mondéjar,  hasta que por Real Orden del 29 de marzo (D.O. nº 75) fue relevado de su cargo y enviado a la Península en concepto de disponible. En su hoja de servicios no se dice ni una sola palabra de su actividad durante este tiempo en la zona de Tetuán, probablemente tuvo algún tipo de distanciamiento con el gobierno de la dictadura de Primo de Rivera o con Aizpuru.


Alto Comisario, general Luis Aizpuru Mondéjar

En cualquier caso estableció su residencia en Madrid y fue sustituido en Tetuán por el coronel Ovilo (creemos que Enrique Ovilo Castelo). El 26 de abril se le nombró jefe de sección del Ministerio de la Guerra y se incorporó a la Sección de Instrucción, Reclutamiento y Cuerpos Diversos. En virtud de su nuevo cargo, acompañó el 1º de julio al general subsecretario a la revista de la Academia de Artillería, como jefe de esta Academia. Con motivo del viaje de los reyes de Italia a Madrid, el 7 de julio tomó parte en la formación y desfile ante ambos soberanos, al frente de las Academias formando brigada. El día 10 acompañó a los reyes de Italia y España a la Academia de Toledo. El rey de Italia condecoró a Castro Girona con la Gran Cruz oficial de la Corona de Italia. Poco después se le concedió la Gran Cruz Blanca del Mérito Militar.


Gran Cruz de la Corona de Italia

Según Ricardo de la Cierva, fue Castro Girona quien convenció a Aizpuru de la necesidad de trasladar las banderas legionarias de Franco, desde la tranquila zona de Melilla, hacia la conflictiva zona occidental del Protectorado en la última semana de julio, muy poco después del incidente de Ben Tieb entre Franco y Primo de Rivera. El día 13 de agosto Primo de Rivera informa al país de que tanto las cabilas de la zona española como la francesa están en “levantamiento general”. Es el momento en que hace público su plan de “semiabandono” del protectorado y concibe la creación de su “Línea Estella”.

SEPTIEMBRE

El 3 de septiembre se le destina a Castro Girona en comisión de servicios a África a las órdenes del general jefe del Ejército en África. Como sucediera tras el Desastre de Annual en 1921, el gobierno considera que su experiencia y pericia militar es necesaria ante las malas y apremiantes noticias que llegan de África. Durante mucho tiempo el dictador Primo de Rivera, marqués de Estella, había planeado la necesidad de abandonar las posiciones defensivas más alejadas y difíciles de mantener (unos 400 blocaos), por lo que ordenó este año el repliegue hacia lo que se conoció como la “línea Primo de Rivera” o también la “Línea Estella”, eso suponía retroceder hasta Tetuán, abandonar el interior y asegurar el control de la costa del Protectorado. En ese contexto, y bajo la censura de la menguante información que llegaba, y que se podía publicar en España, hay que entender lo que sucedió en este y en los siguientes años. En junio de 1924 los síntomas de insurrección en la parte occidental del Marruecos español empezaron a evidenciarse, antes del retorno de Castro Girona a África, por lo que su tarea fue la de apagafuegos de un incendio fuera ya de control. Xauen estaba cercada y hubo que rescatarla con la ayuda de dos columnas que procedieron de desde Tetuán y Larache (aunque esta última no logró alcanzar su objetivo).


Línea Estella o Primo de Rivera


Salió el mismo día 3 de septiembre en tren desde Madrid, embarcó el 4 en Algeciras en el torpedero V-19 y se incorporó en Tetuán el día 5 de septiembre. El día 8 salió al mando de una columna compuesta por un escuadrón de Regulares de Ceuta, sección de caballería de la Guardia Jalifiana, grupo de Regulares de Alhucemas, dos compañías de fusiles y la de ametralladoras del Tercio, batallones de Alba, de Tormes y de Castilla, una batería de montaña, otra de zapadores, estaciones ópticas y elementos auxiliares. Se dirigió a Laucien, muy próximo al oeste de Tetuán, y de allí al blocao del Monte Cónico que estaba cercado por el enemigo. Poco después tomó contacto con la columna del general Queipo de Llano, justo antes de que éste fuese enviado fulminantemente a España por organizar un fallido complot contra Primo de Rivera. Se arreglaron los desperfectos a un blocao y se dejó una guarnición con suministros para 15 días. A su regreso a Laucien el día 10 de septiembre fue atacado por el enemigo. El día 11 al mando de su columna emprendió la marcha para recuperar Alalex, que hacía días había sido atacado por el enemigo, matando a sus defensores y haciendo prisioneros entre los españoles. A la vanguardia iba el escuadrón de Regulares de Tetuán que ocupó Gaba y un blocao que servía de enlace entre el Cónico y Alalex. Desde allí con la artillería abrió fuego hacia el bosque de Alalex y preparar el asalto de la 15ª compañía del Tercio. Al llegar a dicha posición se encontraron 22 cadáveres. 

El día 12 de septiembre su columna protegió la carretera a Tánger desde el monte Cónico hasta el collado que da paso al fondak de Ain Yedida y fortificó los puestos de Yebel Hedia que el día anterior había ocupado Queipo de Llano. Regresó a Tetuán y sustituyó los batallones de Alba de Tormes y Castilla por los de Extremadura y Murcia. Pasó por Ben Karrich y el 18 de septiembre se dirigió a Jaffa-el-Ma y batió la posición con artillería. El 19 desde las crestas que había ocupado la Legión, batió con artillería Cudia Tahar, que fue ocupada por Regulares y Tercio. Este día se incorporó a su columna la 1ª bandera del Tercio y batallón de San Fernando. El 20 se propuso llegar al monte Gorgues que domina la ciudad de Tetuán, ocupado por los moros en su cara norte, cosa que logran los Regulares con relevo posterior de la 1ª y 3ª de legionarios. Desde el Gorgues se había emplazo una batería enemiga que bombardeaba Tetuán a placer desde 7 kilómetros de distancia. Castro Girona y Francisco Franco a sus órdenes fueron los encargados de tomar la cumbre y silenciarla. Cuatro años antes el Gorgues había sido objeto de su especial vigilancia. Para tener una panorámica actual de Tetuán en vídeo desde el Gorgues pincha aquí.



Vistas desde Tetuán del Gorgues y Cudia Tahar



Vistas de Tetuán desde el Gorgues. Así se puede comprender mejor la relevancia estratégica del dominio de estas alturas sobre la capital del Protectorado


Regulares de Castro Girona emplazan una ametralladora en el Gorgues. Foto del 18 de septiembre
Columna de avituallamiento al Gorgues. Foto tomada el 8 de septiembre


Momento en que Castro Girona observa el avance hacia el Gorgues


Regresó a Tetuán con los Regulares de Alhucemas. El 21 de septiembre se le sumó a su columna en el Gorgues el batallón de Arapiles. El 23 de septiembre se inició la marcha para liberar los asedios de Dar Acobba, Xeruta, Zoco Arbaa y Xauen. Se organizaron dos grandes columnas, la del general Julián Serrano Orive (derecha) y la de Castro Girona (derecha). Dentro de esta columna Castro Girona, Franco iba a vanguardia con la 1ª y 3ª bandera del Tercio.


Foto publicada en prensa el 19 de septiembre


El 23 intentó ocupar el collado de Dar Kaíd, con bastantes bajas, por lo que vivaqueó en Hab-el Meluk, dejando dos puestos fortificados de enlace entre Gorgues y Cudia Tahar. El 24 fortificó tres puestos en Cudia Nator, cuya vigilancia encargó a dos banderas de la Legión mientras se hacían los trabajos. El 25 de septiembre pasó por Keri Kera y Abufiol, levantando el asedio te Taranes y subiendo a Ramba. El 26 siguió en labores de fortificación y aprovisionamiento sobre el río Nagla y levantó el asedio a Zoco Arbaa. Estos combates sucedían al sur de Tetuán, a un tercio de la distancia entre esta ciudad y Xauen, aproximadamente 70 kilómetros entre ambas ciudades. El 28 ocupó el abandonado blocao de Xeruta y levantó el asedio sobre la posición de Xarquía Xeruta y Dar Acobba, donde estaba asediado Emilio Mola y había llegado a pensar seriamente en suicidarse. El día 29 de septiembre pasó por Puente Mitral y agregó a sus órdenes a los regulares de Larache y el batallón de Figueras. El día 30 su labor fue proteger la pista hasta Azuara para permitir el paso de un convoy de camiones. Para ello organizó otras dos columnas, una a las órdenes del teniente coronel Francisco Franco y otra a las del teniente coronel Losada, ambas se encontraron con fuerte resistencia del enemigo. Ese día 30 entra en Xauen la columna del general Julián Serrano y el 2 de octubre lo harán Franco y Castro Girona.


Foto de prensa española que destaca la llegada del general Julián Serrano a Xauen, y foto del Abd-El-Uafi El-Bakali, bajá de Xauen y aliado de España, que se destacó en la defensa de la ciudad cuando estuvo asediada


Xauen desde la lejanía de un campamento español


OCTUBRE

Para ver un mapa topográfico de la zona de Xauen levantado por el ejército español hacia 1930 pincha aquí.

El 2 de octubre dejó parte de su columna en Xarquía Xeruta y él se trasladó a Hamara. Allí permanecieron hasta el día 12 con fuego diario del enemigo. El día 13, por orden superior, se dirigió a Xauen con su cuartel general para hacerse cargo de las fuerzas de aquel sector, y se incorporó a sus órdenes el coronel de Caballería Miguel Núñez de Prado. En Xauen estaban bajo su mando 1ª, 3ª, 4ª, 5ª y 6ª banderas del Tercio, grupo de Regulares de Tetuán, batallón de Segorbe y Talavera, 4º escuadrón de caballería de Vitoria, 1º escuadrón de Regulares de Tetuán, 5ª y 6ª batería de montaña, Regimiento de Ceuta, una batería de obuses y el 4º Regimiento, parque móvil y 1ª y 2ª compañía, comandancia de ingenieros de Ceuta, 1ª y 2ª Sección Complementaria de S.M. de Ceuta, sección de tendido, una radio y 5 (ilegible) (…) y Gravelinas, dos compañías de San Quintín y un tabor de la Mehal-la de Larache. Los días 14 y 15 permaneció en Xauen protegiendo la carretera para el paso de camiones.


Xauen y abajo a la izquierda barracones del ejército español



Barracones del Ejército español a las afueras de Xauen que después fueron evacuados


El 16 de octubre se dividió su columna en dos, bajo las órdenes de Núñez de Prado y Francisco Franco, y bajo la dirección de Castro Girona se llevó un convoy a Mura Tahar y se ocupó el poblado de Gansen?, con muchos muertos del enemigo cogido por sorpresa, que abandonaron a mujeres y niños en el poblado. También se reocupó el abandonado blocao de Miskrela nº 3. Después se fortificaron varios puntos entre Xauen y Miskrela (Mesquita, Muley y el Alejx) por la Mehal-La de Xauen y Tetuán. Las fuerzas retornaron a Xauen hasta el día 18, que volvieron las inmediaciones de Miskrela a reocupar y construir varios blocaos, desalojando al enemigo de sus posiciones. Regresó a Xauen el 19 y 20 de octubre.



Vistas de Xauen

El 21 evacuó la posición de Kalaá Bajo, y destruyó otro blocao por innecesario, mientras era batido por el enemigo durante su retorno a Xauen. El 22 de octubre se incorporó a su columna el batallón de la Reina. El 23 salió de Xauen con todas sus fuerzas divididas en dos columnas con objeto de guiar un convoy a Acarrat, donde hacía tiempo no llegaba ningún convoy, y si la continuación era favorable evacuar todo el sector. En la marcha sobre Acarrat, hostigado por el enemigo, se ocupó Almegri 1 y Almegri 2 y se aprovisionó el blocao de Sidi Alí y llegó a su objetivo un considerable número de víveres. Al serle cortado el camino a Xauen tuvo que conformarse con llevar las bajas a Acarrat donde vivaqueó mientras era tiroteado sin causarle bajas. El 24 de octubre lo dedicó a aprovisionar Tenaffet y Dra el Azet, mientras los flancos dela columna eran tiroteados. Puesto que el bosque de Tunafer? estaba ocupado por el enemigo, hubo que llevar una segunda bandera del Tercio para desalojarlo de allí, con algunas bajas de españoles que hubo que llevarlos acompañando a la columna. En su marcha establecieron dos puestos defendidos por legionarios y se contactó con fuerzas salidas de Drar-el Azet.


 Llegada de autoridades españolas en tiempos de paz


El 25 de octubre llegó la columna a Rab-el-Haman, cuya guarnición fue recogida, junto a la guarnición del blocao de Sidi Ankut que tuvo que abandonarlo, recogiendo una batería de montaña y se regresó al vivac. El 26 con toda la columna se dirigió a Acarrat para proteger el paso de un gran convoy cargado de los víveres sobrantes, más el material recogido en Bab-el-Hamman y Dra-el Azet, así como 1.900 granadas de 7 m/m y 1.021.200 cartuchos máuser, más los enfermos y heridos los días anteriores. Tras abandonar la posición fue quemada por los españoles, lo cual atrajo a gran cantidad de moros que intentaban impedir el paso a la columna. Sin embargo la columna llegó a Acarrat después de usar sus tres baterías de montaña, ametralladoras y fusiles, no sin sufrir algunas bajas. Con ellos volvieron los 9 destacamentos que había en el sector. Pernoctaron en el mismo lugar que lo habían hecho el día 23. El 27 se protegió el camino a Xauen para poder enviar a los heridos, a los enfermos y el material recogido los días anteriores, mientras la aviación le confirmó que su vivac estaba rodeado de enemigos y sufría intensos tiroteos; por la tarde pudieron regresar los mulos vacíos desde Xauen al campamento de Castro Girona. El 28 a las 2 de la madrugada salió la columna de Acarrat y posiciones cercanas, después de que los tabores asegurasen el paso del río. Al darse cuenta los enemigos, ocuparon los blocaos y desde allí dispararon a los españoles, pero los certeros disparos de nuestras baterías los destruyeron y se hizo franco el camino a Xauen, donde se entró a las 8 de la mañana.
NOVIEMBRE

Del 29 de octubre al 16 de noviembre Castro Girona se dedicó en Xauen a evacuar a Tetuán al personal civil europeo y hebreo, más todo el material que pudo transportar en camiones. Unos 10.000 entre civiles y militares. 

En el número de julio de 1926 de la Revista de Tropas Coloniales, donde Francisco Franco ejercía de director de la publicación, este militar describe de forma literaria la retirada de Xauen en un artículo titulado “Xauen la Triste”, para leerlo en su integridad en su reedición en la Revista de Historia Militar de 1976 pág. 174 a 178. pincha aquí.

El 2 de noviembre se llevó víveres a otras posiciones defensivas y se trajo todo el material sobrante, como la artillería de Mura Tahar que fue sustituida por dos baterías de montaña. El día 9 se hizo lo mismo con Miskrela y el 14 con la de Garofa, quedando todas aquellas posiciones con lo básico para condimentar la comida y evacuar en cuanto se les diese la orden. A diario el campamento de Xauen recibía tiroteos, incluso de cañón, que causaron bajas españolas.  La vuelta a Tetuán se hizo de similar forma que a la venida a Xauen pero a la inversa: se organizaron otras dos columnas (Julián Serrano a la izquierda y Castro Girona a la vanguardia de la suya a la derecha, cerrando iban las tropas de Franco).

El día 15 de noviembre Castro Girona encabeza la vanguardia de la evacuación de Xauen, dos días más tarde le siguió Franco con sus legionarios. Al parecer Franco ordenó vestir cientos de muñecos de paja con uniforme de la Legión, para hacer creer a los de Abd-E-Krim que aún quedaban españoles en Xauen, y poder ganar así algunas horas de ventaja antes de que se descubriera el engaño.

El 17 se ordenó abandonar Miskrela y sus avanzadillas, Muta Tahar, Mago, Muley, Silali, Mezquita, Kala, Garofa, Boro etc. Se retiraron un total de 48 puestos defensivos, hostigados por el enemigo solo desde la zona de Kalaa, y llegaron todos los españoles a Dar Acobba con únicamente 16 bajas a las 3 de la tarde. El 18 dejó en Dar Acobba dos banderas del Tercio más otras dos de Xeruta y Castro Girona se dirigieron hacia el Zoco Arbaa, siendo tiroteados en el camino, y allí pernoctaron. El 19 se hizo cargo del mando de todas las fuerzas por muerte del general Julián Serrano Orive en Xaquia Xeruta y herida de bala en el muslo del general Federico Berenguer (hermano del general Dámaso). Ambas bajas se publicaron el día 20 por el diario El Sol, pincha aquí.

DICIEMBRE

Del 20 de noviembre al 9 de diciembre se encargó de evacuar el material de Zoco Arbaa (situado a medio camino entre Xauen y Tetuán). Todos los días recibió tiroteos que le causaron bajas en el campamento, fuego al que se respondió con fuego de artillería y fusil. El día 10, siguiendo órdenes superiores, abandonó el campamento y sus posiciones aledañas, y se dirigió a Taranes (a medio camino entre el abandonado Zoco Arbaa y Tetuán), bajo la ayuda de todos los aviones que había en el aeródromo de Tetuán.


Zoco Arbaa en tiempos de paz


Durante el camino recibió durísimos ataques y disparos de artillería enemiga desde Sidi Musa, a la que se hizo callar con artillería y aviación española. El día 11 se comenzó a enviar todo el material que se pudo rumbo a Tetuán. En la madrugada del 12 se evacuó Rauila y sus soldados se unieron a la columna Castro Girona. Ese misma noche a las 4 de la madrugada Castro Girona abandonó Taranes y llegó a Keri Kera al amanecer; al darse cuenta el enemigo fue atacado en su nueva posición. Posteriormente continuó su repliegue hasta 2 km al este de Kudia Vispera, donde vivaqueó hasta la madrugada del día 13, que fue cuando se llegó a entrar dentro de la acción de los fuegos de las columnas del general Leopoldo Saro Marín, futuro conde la Playa de Ixdain en 1926. Continuó su marcha hasta Ben Karrich y el Mogote. En este lugar desfilaron las tropas ante el general en jefe, Primo de Rivera, y se disolvió la columna. 

Se ignora el número de bajas, entre muertos y heridos, que hubo en esta evacuación de la zona de Uad Lau, Beni Arós y Xauen, ya que la censura de Primo Rivera impidió hacer recuentos fiables, pero se estima en unas 2.000 bajas en total. En lo que se suele coincidir es que gracias al temple y la experiencia de Castro Girona y Franco, no se produjo una desbandada similar a la que ocasionó el Desastre de Annual de 1921. Para escuchar una cancioncilla de la época sobre la peligrosidad de ir destinado a Xauen como soldado pincha aquí (Vídeo).
Castro Girona se dirigió a Tetuán y allí permaneció hasta el 29 de diciembre, y por autorización de Primo de Rivera regresó a Madrid y cesó en su comisión de servicios que lo había llevado de nuevo a África. El día 26 se le  destacó en la Orden General del Ejército, por sus dotes de mando, su eficacia y su capacidad para realizar sus misiones con un mínimo de bajas, sorprendiendo siempre con su rapidez al enemigo. Textualmente se dice ”…este ciclo de operaciones demuestran audacia, talento y valentía, llegando hasta el aura popular los relevantes servicios de este general, que posee una inteligencia fuerte para concebir los planes, y que seguramente colocado en un escenario más vasto y complicado demostraría su imaginación fecunda en recursos, y su voluntad persistente para ejecutarlo, pues todo lo hace después de meditarlo mucho, procurando no dejar ni el más mínimo papel a la casualidad. Por todo lo cual le considero acreedor al empleo inmediato”.
El 31 de diciembre se hizo cargo en Madrid de la comisión de Justicia y Asuntos Generales del Ministerio de la Guerra.


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Por Marcial de Castro Sánchez

Homenaje a Castro Girona en Autillo en 1925




Alberto Castro Girona vestido de gran gala y con casi todas sus condecoraciones


Ya veremos en nuestra próxima entrada que el año 1925 fue el año de los homenajes a Alberto Castro Girona. Este año estuvo destinado en León como su gobernador militar, y fue su único e incompleto año sabático de guerra que se tomó en muchísimos y peligrosos años. Recibió, como veremos, muchos homenajes pero destacamos el que le tributaron en su tierra natal de origen a finales de mayo de 1925. 

El homenaje en Autillo tuvo lugar el sábado día 30 a las 11 de la mañana, día precisamente de San Fernando, santo relacionado como sabemos con la Historia de nuestra localidad, y no creemos que la elección de la fecha fuera casualidad. A la entrada a la iglesia sonó la Marcha Real interpretada por la orquesta del Teatro Principal de Palencia.


La misa fue cantada con la preciosa música de Lorenzo Perosi (1872-1956) que puedes escuchar si pinchas aquí.



 El director del coro fue su primo tercero, Cesáreo Castro Vega, sochantre que fue de la catedral de Oviedo y del que ya hemos hablado en nuestro blog (pincha aquí). Para mayor solemnidad se trajo a Autillo al coro de la catedral de Palencia, junto a sus profesores. Ofició la ceremonia religiosa el padre Federico Curieses Pérez, natural de Autillo y franciscano, que debió coincidir con Castro Girona durante la residencia de ambos en Tetuán. También recitó unos poemas en su honor el sacerdote Valentín Santos Castro (1868-1934), hijo de Catalina Castro Cea (hermana de Vicente y Zenón) y por tanto primo segundo suyo. Valentín era cura de Pinel de Arriba (Valladolid). También coofició el acto el autillano Mauro Castro Cea, cura de Montealegre de Campos (Valladolid) y hermano de Gregorio y Cesáreo, por tanto primo segundo del general. Según el Diario Palentino, el padre Federico Liébana pronunció un inspirado discurso en su oración sagrada sobre el tema “Las glorias de España han sido debidas a la Cruz y a la Espada”. Quizás haya un error en el nombre y el periodista se refiera a Fidencio Liébana Guaza (1872-1945), sacerdote con este apellido nacido en Autillo. A la salida del templo los danzantes ejecutaron en la plaza varias piezas en su honor. Por la tarde hubo una procesión por las calles del pueblo. Al caer la noche unos dulzaineros procedentes de Frómista amenizaron una verbena frente al ayuntamiento. Al día siguiente a las dos de la tarde hubo un banquete para 150 comensales, servido por el Central Hotel de Palencia.

Por tanto, al acto religioso asistieron dos sacerdotes que eran primos segundos y un primo tercero del general, más el autillano padre Curieses, más otro dominico que se aprecia en la foto que aún no hemos podido identificar. Si estuvo presente el cura titular de Autillo, tenemos que el acto estuvo concelebrado por unos cinco o seis sacerdotes (en una de las dos  fotos vemos hasta cinco religiosos todos juntos). No es raro que detrás de esa foto alguien escribió a máquina: El general casi clerical. Al fondo, “el del queso”. Se entiende que alguien le regaló un queso y aparece su rostro en las dos fotos.






 Los personajes que creemos identificados hasta el momento son:

Nº 1: Gregorio Castellanos Andrés, concejal y padre de Amelia (1885-1975).
Nº 2: Mariano Asensio Alonso (1877-1943), alcalde de Autillo y padre de Eutimio y Germán.
Nº 3: padre Federico Curieses Pérez (nac. en Autillo el 18-7-1873), hijo mayor de Lorenzo Gutiérrez Población y de Álvea Pérez Boto.
Nº 4: Cesáreo Castro Vega (nac. 20-4-1894), sochantre de la catedral de Oviedo, hermano de Tomás el padre de Isidro Castro.
Nº 5: Este personaje aún no perfectamente identificado, tiene un parecido extraordinario en nuestra opinión con Ángel Luis. Es solo una hipótesis, ¿podría ser Olegario Gutiérrez Santiago que tenía 32 años en el momento del homenaje en 1925?

Si alguien puede iluminarnos en esta identificación, por favor que no dude en ponerse en contacto con nosotros o con Margarita Carriedo, que nos está ayudando de forma extraordinaria en nuestro dificultoso trabajo.

Las dos fotos forman parte del antiguo álbum personal del teniente general Castro Girona, que rescató don Manuel Palomo Romero y se custodió durante años en el Museo Mapal de Alhucemas, cuyos fondos hoy se ubican en un Museo del Aire en Madrid. A don Manuel, al Museo y a Inmaculada Hernández Castro-Girona le debemos los autillanos que podamos volver a ver esta foto 93 años después de haberse realizado.

Desconocemos al autor de esta instantánea, pero bien podría ser Cesáreo Castro, ya que sabemos que tenía cámara propia, lo cual era muy poco habitual en aquella época en Autillo. Esta foto es una joya, ya que es la única que el general conservaba en su álbum personal que tratase de uno de los muchos homenajes que recibiera por estos años. La foto se tomó frente a un edificio que hace esquina, y en nuestra opinión pudo tratarse de la esquina del bar actual del pueblo, que durante mucho tiempo se conoció con el nombre del Sindicato. Nos basamos en que está elevado sobre el nivel de la calle y estaría justo enfrente de la iglesia y contiguo al ayuntamiento, ideal para la ubicación de una foto en grupo. Quizás los más ancianos nos puedan ayudar a confirmarlo o desmentirlo.

Otra teoría que estamos barajando sobre la marcha es que puede ser la casa de la "señora Petra", hoy perteneciente a Olegario. Esa casa tenía una placa dedicada a su nombre, hoy sustituida por otra que pone: "calle de la Plazuela", justo enfrente de mi casa natal. Intentaremos averiguar si fue la casa natal del padre del general.

 Esquina de la última casa a la que hacemos referencia en cuya esquina había una placa dedicada a Castro Girona, hoy calle de la Plazuela.

Presentes en el homenaje del día 30 de mayo en el templo de Santa Eufemia de Autillo de Campos, estuvieron entre otras personalidades, el señor Cuesta Fernández que era el gobernador civil de Palencia; Alejandro Nájera que fue presidente de la Cámara Oficial Agrícola; y don Arturo Redondo que era exdiputado según el Día de Palencia, pero no consta en la nómina de Diputados de la web del Congreso ni del Senado, por lo que debió quizás ser ex miembro de la Diputación de Palencia. También acompañó al acto Teodoro García Crespo, concejal conservador del ayuntamiento de Palencia, y un misterioso Agustín Tinajas, deudo del homenajeado y corredor de comercio palentino que alojó en su casa de Palencia al general cundo se le tributó un homenaje en 1927. Este día el general inauguró en Autillo el local del Sindicato Católico Agrario.



Portada del diario El Día de Palencia del 3 de junio de 1925. El homenaje fue la gran noticia del día en toda la provincia de Palencia y ocupó toda la plana

El homenaje según las actas municipales

En las actas municipales de la Comisión Municipal Permanente previas al homenaje, se especifica que el general habría de llegar a Autillo el jueves 28 de mayo a las 19:00, acompañado de su esposa y sabemos también de sus hijos Alfredo (1907) Alberto (1908) y Carmen (1912). Se acuerda que los miembros del ayuntamiento salgan desde su sede municipal hasta el punto de llegada para recibirle, saludarle y rendirle los honores correspondientes, con arreglo a su alta graduación y autoridad militar que ostentaba. Era el alcalde del ayuntamiento Mariano Asensio Alonso, y los concejales Gregorio Castellanos Andrés y Zenón Castro Cea.


Firmas del alcalde, concejales y secretario que consiguieron hacer un dignísimo homenaje sin cargos al presupuesto municipal, e incluso con superávit

Tras los festejos, en las sesiones siguientes se trató de los gastos ocasionados por los eventos en su honor como “oriundo y descendiente del mismo”. El ayuntamiento se volvió a reunir el día domingo 7 de junio a las 11 de la mañana, y se informa de que se le agasajó en el pueblo desde el día jueves 28 de mayo hasta el martes 2 de junio, y que el ayuntamiento había estimado 300 pesetas de gastos como presupuesto inicial. Pero como ya se había agotado lo presupuestado para funciones y festejos ordinarios en los presupuestos anuales, se tuvo que recurrir a sobrantes de otros capítulos para hacer frente a los pagos. Aunque el problema se resolvió al final de una forma mucho más rápida y sencilla, realmente genial: el municipio pagaba 470 pesetas anualmente, desde hacía siglos, de un foro perpetuo al colegio de San Gregorio de Valladolid, cuyo titular era el marqués de Herrera (entendemos que se trataba del cántabro Felipe Díaz-Bustamante y Quijano (1896-1945), el III marqués de Herrera), y se consiguió el perdón de esa paga anual por parte del marqués. La jugada de nuestros munícipes autillanos de 1925 hay que reconocer que fue maestra, el pueblo tuvo festejos, verbenas y refrescos durante tres días a costa del generoso III marqués de Herrera, incluso con lo que sobró se puso una placa y se compró parte de una romana, como veremos a continuación.

Se pagó 84 pesetas a Simón Herrador por un refresco que se sirvió el día 29, previo al homenaje oficial del día siguiente. A Antonio Hijosa le abonaron 100,15 pesetas por telas para colgaduras  y una bandera para engalanar el ayuntamiento el día del homenaje. También se mejoró la iluminación de la plaza de la Constitución para ese día. 

En el pleno del día 16 de junio se consignó en las actas que solo se habían gastado un total de 244,15 pesetas de las 300 previstas para dicha celebración. Como dato comparativo, señalamos que se abonaron 250 pesetas al guarda municipal por su trabajo de un cuatrimestre. Con el sobrante del presupuesto de 300 pesetas para este concepto, el ayuntamiento pagó la placa en honor a don Manuel de la Plaza García, que costó 50 pesetas y se le abonó a Leoncio Curieses por haber adelantado el pago de la misma. En Autillo era común la expresión cuando alguien era muy rico: “ese tiene más capital que Plaza”, y de este personaje hemos encontrado la siguiente referencia: “Plaza García, Manuel. Frechilla (Palencia) s. m. s. XIX – Palencia, 10.II.1925. Político. Cursó estudios de Derecho en Salamanca y Valladolid, obteniendo el título en 1882. Gran propietario en Tierra de Campos, con numerosas fincas en los términos de Autillo, Torremormojón, Abarca, Frechilla, Fuentes de Nava, Guaza, Mazuecos y Palencia. Militante del partido conservador durante la Restauración, desempeñó los cargos de diputado provincial, vicepresidente de la Diputación Provincial en 1891 y senador electivo en la legislatura de 1899”.

La romana de más de 100 kilos costó 90,5 pesetas que se dieron a Dimas Monge por la compra que hizo en la ferretería de Germán de Guzmán. La romana se adquirió para servicio de contrastación de las pesas que traían los vendedores ambulantes y de los industriales de esta población; en definitiva, para comprobar si los vendedores que venían al pueblo y los vendedores autillanos tenían trucadas o no sus pesas.


En círculo rojo la placa que colocó el ayuntamiento en honor a Manuel de Plaza García


El 25 de octubre de 1925 se volvió a reunir la corporación municipal, y se acordó abonar al encargado del suministro de luz del pueblo, el frechillano Honorato Alonso, la cantidad de 40,55 pesetas por las tres lámparas y un portalámparas colocadas en el alumbrado público, más 200 metros de hilo eléctrico estropeado y 20 metros de flexible estropeado en la casa donde se hospedó el general durante su estancia en Autillo, con la reposición de cinco lámparas fundidas, sin que conste en las actas la casa concreta donde pasó varias noches. El ayuntamiento reclamó al instalador el material viejo retirado, por si pudiese ser parte de él reutilizable.

Los homenajes en otros pueblos y en la capital

Por la prensa palentina, sabemos que durante estos seis días que permaneció en Autillo como base de su estancia, fue objeto de otros homenajes en Villarramiel, Fuentes de Nava y Frechilla. En Frechilla fue recibido en una comida íntima por el ex diputado Arturo Redondo. En Villarramiel presidió la bendición de la bandera de somatén, aunque el mal tiempo no acompañó. Actuó de madrina del acto en el templo la esposa del general, doña Concepción Pozurama, que leyó un patriótico discurso. Del templo fueron al ayuntamiento y hubo una comida en el casino con 100 comensales. El domingo día 31 fue homenajeado en Fuentes de Nava de forma especial. Se hicieron arcos florales en su honor, se engalanaron balcones, se voltearon campanas y se le puso su nombre a una calle, la única en España que aún lo conserva, mientras que en Villarramiel, León y Autillo se le quitó en algún momento de la Historia. Allí se le presentó un antiguo soldado que había servido en Regulares a sus órdenes y ambos se fundieron en un conmovedor abrazo. La comida fue en casa de su amigo apellidado (Juan?) Carnicero Ruiz, el farmacéutico y alcalde? (1893-1936). En la comida estuvieron el padre CuriesesAbilio Calderón Rojo (1869-1939) antiguo ministro conservador de Fomento, Trabajo, Comercio e Industria, nacido en Grijota (Palencia); don Florencio Rodríguez (terrateniente local y abuelo de la ex ministra Isabel García Tejerina). Además estuvo en la comida Francisco? Crespo Moro (creemos que amigo suyo leonés y abad de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús).

Dos anécdotas que quedaron de estos homenajes en la tradición oral

Cuando quien subscribe eran aún un joven estudiante de Historia en Valladolid, se atrevió a dar en Autillo una pequeña conferencia sobre la figura de nuestro general, y al final de ésta se me acercó una señora muy entrada en años, pero de buena memoria y aficiona a la Historia, y me contó una curiosa anécdota que creo, por su gracia y espontaneidad autillana, no debería quedar en el olvido. Al parecer la esposa del general (que sabemos por fuentes diferentes, y de oídas, que era mujer de un carácter fuerte y a menudo difícil), se maquilló en Autillo para la ocasión con color verde en el contorno de los ojos, sin duda al mejor y más refinado estilo de la corte que frecuentaba en Madrid. Por supuesto en el sobrio y sencillo ambiente de las mujeres de Autillo esto sería una absoluta novedad. Una señora se le dirigió a la esposa del general y le preguntó si había sufrido un accidente, a lo que la generala respondió sorprendida que no, y que por qué se lo preguntaba. La autillana le respondió que porque le veía que tenía alrededor de los ojos todo de color verde.

En Fuentes de Nava mi tío Macario Matía (quien afirmaba que oyó decir que Castro Girona había entrado en Xauen disfrazado de moro como vendedor de pimientos con una romana, añadiendo así para la historiografía un curioso elemento más de discusión), fue testigo del gran homenaje que se le brindó en Fuentes de Nava. Aunque por entonces era solo un mozalbete, un adolescente, recordaba con su extraordinaria memoria que una anciana, poseída de un entusiasmo irrefrenable ante su presencia le gritó: “VIVA EL TÍO CASTRO GIRONA”. A lo que el general le correspondió con un gesto de agradecimiento y simpatía.

Sabemos que el teniente general volvió a Autillo algunas veces después del homenaje de 1925 y que se alojaba cuando venía en casa de Vicente Castro. De la amistad entre ellos aún queda correspondencia que afortunadamente conservan sus descendientes.

Por el momento ignoramos cuándo se le dio la calle que hasta los años 80 llevaba su nombre en Autillo. No parece que se le otorgara durante este homenaje de 1925, pero cuando (D. m.), se le tribute en su Autillo de Campos su segundo homenaje póstumo, nos consta que se pretende corregir este paréntesis para que no se olvide entre los paisanos su ilustre nombre. 

Todos los Castros de Autillo ya hemos dicho muchas veces que provienen de un mismo tronco común que llegó a Autillo a mediados del siglo XVIII. Cuando vino el general a Autillo en 1925 sabía perfectamente que todos ellos de una forma y otra eran parientes suyos. También eran parientes suyos los del apellido Asensio por parte de su abuela materna, que se llamaba Rita Asensio Fernández. Por poner solo un ejemplo bastante gráfico, y hay varios más, Fulgencio Asensio Bueno, siempre presumía de forma legítima de su parentesco con el general por ambas ramas, pues compartía ambos apellidos. Asensios y Castros tenemos algo muy bonito que celebrar en unos meses y será un motivo de encuentro entre decenas de autillanos que se sienten orgullosos de su pariente común.

Todos los autillanos nos conocemos entre nosotros, o tenemos a quién preguntar si nos asalta alguna duda genealógica, pero ponemos este sencillo esquema como guía orientativa de las diferentes ramas para los descendientes directos de Alberto Castro Girona que nos consta que residen en Madrid, Zaragoza, Valencia, Barcelona, Albacete y Alicante.




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Por Marcial de Castro Sánchez


Alberto Castro Girona en los debates parlamentarios sobre ascensos (1921-1922)


Antes de proseguir con los anales periodísticos y militares de nuestro personaje, conviene que se hagan públicas las actas de los debates parlamentarios que trataron sobre sus ascensos por méritos de guerra. Con carácter general el asunto de los ascensos por méritos, saltándose el orden natural en el escalafón, fue motivo de enconadas discusiones sobre su conveniencia o no, tanto en el Parlamento como dentro del propio Ejército, generando una profunda división en ambas instituciones. En ese contexto hay que entender los debates donde aparece citado su nombre. Sin embargo nuestro general suscitó una extrañísima unanimidad en todos los oradores, todos alabaron sus méritos personales, y ningún político lo cuestionó, fuese conservador, liberal o socialista, como sucedió en el caso del Insigne dirigente socialista Indalecio Prieto.





En el primer archivo de los debates del congreso de noviembre de 1921 aparece citado su nombre en las páginas del PDF: 6 especialmente, 8, 9, 16 y 21. Si quieres acceder al documento para leerlo o descargarlo pincha aquí.

En los debates de mayo de 1922 aparece citado en el PDF que adjuntamos en las páginas: 10-11-21-50-51-54-56-67-68-69-70-71-72-73-74-75-76-77-78-79-80-81 y 84. Las que hay que resaltar su lectura son la 72, 74, 77, 79 muy especialmente, 80, 81 y 84.

De todas las intervenciones destacamos la de Martínez de Campos, que suponemos debe ser Arsenio Martínez Campos y de la Viesca (1889-1956), II duque de Seo de Urgell y nieto del célebre Martínez Campos que proclamó a Alfonso XII en Sagunto y capitán general de Cuba. Este diputado afirma ser también militar y por tanto sabía perfectamente de lo que hablaba, y resumen mejor que nadie y de forma magistral los méritos que atesoraba Alberto Castro Girona: mandaba tropas superiores a lo que le correspondía por rango porque los mandos confiaban más en él que en muchos de sus superiores, y apagaba los fuegos que otros quizás incompetentes habían encendido. Donde antes se producían retiradas y derrotas, él a su llegada las tornaba en victorias y avances espectaculares.



Si quieres acceder al documento completo para leerlo o descargarlo pincha aquí

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1925

Ya hemos comentado en una entrada anterior que el año 1925 fue el de los homenajes aprovechando los pocos meses de paz que tuvo en la Península.
Comenzó el año como jefe de sección de Justicia y Asuntos Generales del Ministerio de la Guerra. El 30 de enero se le concede el uso del distintivo de la Mehal-La con una barra de oro y cuatro rojas por sus 9 años de permanencia en dicha unidad, y se le concede la Cruz de San Hermenegildo por reunir los requisitos expuestos en 1923.


Alberto Castro Girona con la Cruz de San Hermenegildo


El 4 de febrero la prensa se hizo eco del acto homenaje que le hicieron en el Colegio de Huérfanos de Infantería, donde había realizado sus estudios de pequeño el brillante general, y por tanto era un orgullo para esta institución académica. El homenaje tuvo lugar en un banquete celebrado en el Hotel Gran Vía de la capital. Al acto pudo asistir cualquier persona que quiso adquirir la oportuna tarjeta de invitación en varios establecimientos públicos de la ciudad.
El 29 de abril de 1925 se publica la solicitud en el Boletín Oficial de la Provincia de Madrid, de Alberto Castro Girona, en la que solicita legalmente la unión de su apellido Castro-Girona, con guión y prescindiendo de la “y” copulativa, alegando que nadie lo conocía por su nombre y su primer apellido, y que era famoso con la unión de ambos apellidos. De esa forma se pretendía también que se perpetúe en sus tres hijos Alfredo, Alberto y María de Carmen, sus hazañas personales. Hoy en día, según el Instituto nacional de Estadística, hay 21 personas que tienen el Castro Girona como primer apellido y otras 22 como segundo, y sabemos que están repartidos entre Albacete, Alicante, Madrid, Zaragoza y Barcelona especialmente. Otras ramas, como la valenciana, son descendientes de su única hija y han ido perdiendo su apellido pero sigue viva en ellos la memoria de su ilustre antepasado.
Como seguramente tendrás curiosidad por saber si hoy en día se pueden unir ambos apellidos en uno solo, responderemos que tienes que hacer la solicitud administrativa pertinente bien justificada, como en el caso de nuestro héroe autillano, o de lo contrario lo lógico es que la rechacen.


Solicitud de la unión oficial de ambos apellidos “Castro-Girona”


El 3 de mayo es ascendido a general de división por méritos en campaña, y se queda en Madrid en concepto de disponible. El siglo Futuro publicó el 8 de mayo que Castro Girona ofreció un “lunch” de agradecimiento por su ascenso, al que asistieron Primo de Rivera y Valeriano Weyler. El 18 de mayo se le concede la cruz de tercera clase a M.M. con distintivo rojo. El Imparcial publicó el día 28 de mayo que Castro Girona fue nombrado hijo adoptivo de León. El día 30 de mayo recibió en Autillo de Campos el homenaje de sus paisanos.


 Foto coloreada por Inmaculada Hernández Castro-Girona del acto homenaje que recibió en Autillo de Campos, 30 de mayo de 1925


Nombramiento en pergamino de la ciudad de León como hijo adoptivo


 El 17 de junio se le destina como gobernador militar en León y jefe de la 16ª División. En julio asiste a maniobras e inspecciones en Astorga, Ferrol, Lorenzana y Virgen del Camino. De su breve etapa como gobernador militar de León pertenecen estas fotos del 4 de julio de 1925 y nos parece reconocer la figura del general Berenguer, a Millán Astray y a alguien que nos recuerda mucho al general Navarro. Castro Girona destaca precisamente por su diminuta figura, pero destaca entre ellos por su gran dignidad en el porte:






El 5 de agosto se publica que se prevé organizar en Palencia un homenaje a Castro Girona al mes siguiente donde la ciudad le costeará la insignia de San Hermenegildo por suscripción popular, también se le pondrá una calle con su nombre. Ese día el Diario El Sol publica que la esposa del general, Concepción Pozurama, fue la encargada de lanzar una botella de Champagne para la botadura de una draga para extraer oro en el río Órbigo a la altura de Santiago del Molinillo (Pincha aquí).


El 8 de septiembre se produce el famoso desembarco de Alhucemas, mientras él permanece en su destino peninsular en León. Esa es la razón de que su nombre no figure entre los que diseñaron esta importante y decisiva operación militar. El día 18 de septiembre el Diario La Libertad informó de que Castro Girona viajó desde León a Madrid a entrevistarse con el rey Alfonso XIII. El 12 de octubre el Heraldo de Madrid publica que la ciudad de León le hizo entrega de un bastón de mando con empuñadura de oro y escudo esmaltado con las armas de la ciudad de León, cuyo rastro se ha perdido y nos es desconocido su paradero. Era habitual que las instituciones costeasen las insignias o atributos de mando militares de aquellos militares a los que pretendían homenajear.


Bastones de mando, no ornamentales, que usó en campaña Alberto Castro Girona


Sable toledano, con sus iniciales en oro y esmalte, que recibió regalo de la colonia española de Tetuán en septiembre de 1922. También se le entregó un bastón de mando junto al sable, en un homenaje y regalo que también se le hizo al general Gómez Jordana. Al año siguiente Castro Girona recibió de regalo otro sable fabricado en Trubia (Asturias), donado por el batallón de Toledo


Detalle de la empuñadura. Sable en posesión de un coleccionista privado en Estados Unidos


El 30 de octubre el Heraldo de Madrid publica que el gobierno del Directorio convocó en Madrid al general Castro Girona, y estuvo presente en la imposición de la Gran Cruz al Mérito Naval a Primo de Rivera.
El 2 de noviembre se le nombra comandante general de Melilla y se trasladó ese mismo día a Madrid por tren y de allí a Málaga el día 7; previamente se había pasado por León para despedirse de sus amistades y se entrevistó con el rey Alfonso XIII. Embarcó en el cañonero Recalde y llegó a Melilla el día 9 de noviembre. 

Recepción a su llegada a Melilla como gobernador militar con su bastón de mando





Al día siguiente día 10 ya estaba inspeccionando el Gurugú, pasando después por Segangan, Atlanten y Nador y el diario El Sol publicó ese día que había felicitado al comandante Muñoz Grandes (futuro general jefe de la División Azul) por su brillante comportamiento en campaña. El 11 revistó la columna de Dar-Keb-Dali. El 17 de noviembre embarcó en el cañonero Dato rumbo a Cala del Quemado, llegó el día 18 y revistó Yebel-Sed, macizo de Amekran y Cebadilla y pernoctó en el cañonero Dato. El 19 de noviembre el Heraldo de Madrid publicó la noticia de que un equipo cinematográfico visitó el frente en Marruecos y tenemos unos segundos de metraje donde se le puede ver junto al Alto Comisario Sanjurjo en el minuto 26, segundo 50. Aunque la película salió a la luz en 1926. Si quieres ver el reportaje completo pincha aquí,

Si quieres ver el momento en que sale Castro Girona, son solo 10 segundos que no te puedes perder, por ser el único material cinematográfico donde él aparece charlando junto a Sanjurjo. Pincha abajo.



El 19 revistó el Monte de las Palomas y regresó a Melilla el mismo día. El 21 revista la alcazaba de Frahama y el 26 se hace cargo del mando general del Ejército en África por ausencia de Sanjurjo hasta su regreso el día 30. Este día publicó el diario La Voz que Castro Girona recibió el título de director honorífico de la Academia de Árabe.

El 1 de diciembre revista Yazamen e Hiduin. El 3 de diciembre se trasladó en el hidroavión Dormer nº 7 a Chafarinas y pasó a cabo de Agua en una lancha,  regresó a Melilla en el mismo hidroavión. Las siguientes fotos se corresponden con este viaje a Chafarinas y Sidi Alí el Hassani el 4 de diciembre:






El 10 de diciembre lo vemos en el campamento de Tafersit y la posición de Benítez: El día 11 de diciembre La Voz publica que se le concedió una calle en Monte Arruit, junto a Sanjurjo y Goded. El 12 lo vemos en Arib de Midar, el 15 en Dar Quebdani y el 20 en Monte Arruit. El 22 fue al zoco de Quedata de Bu Bequer, y fue recibido por el general francés Partier, gobernador militar de Tazza. El 23 marcha a Tahurat y regresó por Taferut a Melilla. El 25 inspeccionó Ben Tieb y el 29 de diciembre Zoco Zelata, y así finó el año.



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Agradecemos a don Manuel Palomo Romero y a Inmaculada Hernández Castro-Girona las facilidades para publicar algunas de las magníficas fotos del álbum particular del teniente general Alberto Castro Girona.



Por Marcial de Castro Sánchez




La partida de matrimonio de Alberto Castro Girona, año 1905







Hemos tenido recientemente acceso a este valioso documento, y viene al caso publicarlo ahora precisamente, porque en las entradas sucesivas veremos la creciente relevancia histórica que va presentar la figura de su esposa, tanto en actos e inauguraciones oficiales en 1926, 1927 y 1928, como en los relevantes sucesos políticos que acaecieron en Valencia en 1929. Haremos una pequeña introducción a sus orígenes familiares y geográficos de su esposa, que en buena parte han sido y siguen siendo un misterio hasta ahora. 

Lo primero que llama la atención de esta partida de matrimonio, que tuvo lugar en la iglesia de los Santos Justo y Pastor el viernes 29 de septiembre de 1905, es la llamativa ausencia de datos de origen familiar de novio, mientras que no son nada parcos en el caso de la novia. El oficiante fue el capellán del Regimiento de Covadonga, nº 40 de Madrid, al que se había incorporado el año anterior. En el caso de Alberto, de 29 años de edad, la partida omite los lugares de nacimiento tanto del padre como de su madre, que aún vivía, e incluso no consta ni el segundo apellido de ambos, ni la calle donde vivía el novio. En el caso de la novia es bien diferente y se especifica que era nacida en Madrid y de 20 años. Su padre se llamaba Raimundo Pozurama Díez (1843-16 de julio de 1912), natural de Villamuriel (Palencia), y su madre Antonia Apolonia López Sánchez, ya difunta y nacida en Láncara (Lugo). La novia vivía en la calle Apodaca nº 10 de Madrid. Esta pareja tuvo a ElisaJuliaConcepción (la novia) y a Enrique.

No hubo madrina representando al novio. La madrina fue Elisa Pozurama López, hermana mayor de la novia, de 30 años y casada con un teniente general de 62 años que fue el padrino, Enrique (Garcés) Bargués Pombo (1842-1906), domiciliados en la calle Marqués de Urquijo, nº 28, hotel. Este teniente general de caballería fue director general de la cría caballar y remonta y había sido ayudante de Alfonso XII, con medallas en la guerra de Marruecos, la tercera Guerra Carlista y Cuba, senador por Córdoba y Canarias, capitán general de Canarias y Cataluña. Este padrino falleció poco después de la boda y la joven viuda Elisa Pozurama se volvió a casar el 26 de noviembre de 1913 en segundas nupcias con el teniente general Arsenio Linares Pombo (1848- 7 de agosto de 1914), que había sido defensor de Santiago durante la guerra de Cuba y ministro de la Guerra en cuatro ocasiones. Senador vitalicio, fue quien como ministro tuvo la desafortunada idea de llamar a los reservistas en Barcelona para ir a Melilla en 1909, lo que ocasionó la Semana Trágica de Barcelona. A los ocho meses de su matrimonio con Elisa falleció en Madrid. Antes se había casado en 1878 con hija de Jovellar, fallecida en 1901, (militar y presidente a quien muchos años después biografiara nuestro Alberto Castro Girona, libro del que ya tendremos ocasión de hablar). Arsenio Linares Pombo era sobrino de Enrique Bargués Pombo.


Una de las pocas fotos donde aparece la esposa del general (segunda por la izquierda), junto a su hermana Elisa y madrina de la boda, que es la última de la derecha


Como testigo ofició el padre de la novia, más Álvaro López Núñez (hermano del padrastro de Castro Girona) y Juan García, un dependiente de la iglesia.


El teniente general Enrique Bargués y Pombo, padrino de la boda y concuñado de Castro Girona


Álvaro López Núñez, destacado leonés. Para saber más de él pincha aquí


La novia nació hacia 1885 y falleció el 21 de febrero de 1974 en Madrid con unos 89. Su padre era de Villamuriel de Cerrato (Palencia), que por aquellos años tenía unos 1.600 habitantes, aunque a mediados del siglo XVIII tenía 73 vecinos (poco más de 300 habitantes). Su apellido Pozurama es de origen toponímico palentino, derivado del actual pueblo Pozo de Urama, a 21 kilómetros al norte de Autillo, (cuatro pueblos más allá y con solo 24 habitantes). Es un apellido muy poco común en España, pues solo lo llevan 53 personas de primero y otras 66 de segundo. Se reparte solo en la provincia de Palencia, León y Madrid.

El padre del novio era ya difunto, y lo conocemos de un artículo que ya le dedicamos a su persona. Si quieres leerlo pincha aquí. Se llamaba Leonardo Castro Asensio (1844-1885). Su madre, Braulia Girona Celda/Selda, sigue siendo un misterio, ya que ignoramos su filiación y año exacto de su nacimiento, aunque debió nacer hacia 1851. Por su acta de defunción en León sabemos que había nacido en Valencia del Cid (sic), en la provincia del mismo nombre. Imaginamos que se le llamó a Valencia capital de esta forma para distinguirla de la famosa localidad de Valencia de don Juan en la provincia de León, y evitar fáciles confusiones para los leoneses entre ambas Valencias. Braulia Girona Celda falleció en León el 1 de octubre de 1924. La madre de nuestro héroe autillano debió conocer a su esposo Leonardo durante la tercera Guerra Carlista, y ambos se casaron el 8 de abril de 1974. Por esas fechas su esposo y padre de Castro Girona había operado militarmente en las provincias de Barcelona y Gerona. Sus dos apellidos son claramente de origen catalán y valenciano. El apellido Girona hoy en día es más frecuente en Alicante, Castellón y Tarragona (por este orden) que en otras provincias. Mientras que el apellido Celda es netamente valenciano, con una pequeña presencia en Castellón, Barcelona y Tarragona. Lo curioso de su caso es que en alguna entrevista se dijo que ella tenía un origen filipino, aunque esa afirmación pudo ser un error del periodista al tomar la información. En cualquier caso, esta posibilidad no es desdeñable, ya que ciertos rasgos del rostro y tono de piel del propio Alberto Castro Girona, y de algunos sus descendientes, podrían tener un cierto aire tagalo.

Sí sabemos que de viuda se volvió a casar en segundas nupcias. Esta vez con Alfredo López-Núñez Villabrille, médico de la beneficencia municipal y de la Compañía de Trenes del Norte, nacido en Valladolid y que falleció en León el 21 de marzo de 1915. Había sido concejal de esa ciudad y director de El Porvenir de León (órgano de expresión del partido Republicano). De este segundo matrimonio nacieron GuadalupeAugustoEmilio Ana. Por su esquela sabemos que Alberto y Carlos Castro Girona tenían una hermana monja llamada sor María Alix (sic) Castro Girona.


Lápida funeraria de la madre de Alberto Castro Girona en el cementerio de León



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Por María de la Presentación Matía Castro, Inmaculada Hernández Castro Girona y Marcial de Castro Sánchez.


Alberto Castro Girona en 1926. La derrota de Abd el Krim. Su gran año militar


1926, camino a la victoria y paz definitiva

En una entrevista, Castro Girona declaró en su momento que era un error muy común entre los españoles pensar que la Guerra de Marruecos había finalizado tras el desembarco de Alhucemas el 8 de septiembre de 1925. Este grave error sigue siendo muy común en nuestros días, e impregna los libros de texto de nuestros hijos. Lo cierto es que a la guerra le quedaba un largo año y medio y Alberto Castro Girona fue decisivo durante este periodo, consiguiendo la huida de Abd el Krim y la pacificación total de toda la zona oriental del Protectorado, antes de que se pudiese sofocar totalmente la rebelión en la zona occidental.
Cuando él llegó como comandante general de Melilla dos meses después del famoso desembarco hispano-francés, se encontró que hasta ese momento solo se había conseguido una penetración hasta la ciudad de Axdir, apenas 12 kilómetros al sur de Alhucemas y que no había caído en manos españolas hasta el día 2 de octubre. La llegada del invierno hizo que las siguientes operaciones se retrasasen hasta mayo de 1926. Los primeros meses de este año fueron de inspección de guarniciones y diversos actos protocolarios, preludio de la primera  y trascendental campaña de primavera.

Un libro francés, “La Guerre du Rif 1925-1926, La Tache de Taza” (Henry Clerisse), publicó las fotos de los principales protagonistas, franceses y españoles, y por supuesto incluyó la imagen de Alberto Castro Girona. El libro está a la venta por 550 euros, para echarle un vistazo pincha aquí.

Enero
Comenzó el año como comandante general de Melilla y delegado del Alto Comisario en la zona oriental de protectorado.

Zuia de la Abada, entrega de premios a la Mehal-la nº 3, 2 de enero de 1926
El 4 de enero se dirigió a Azib de Midar a conferenciar con los jefes de la cabila enemiga de Beni Tucín.
El 6 de enero Mundo Gráfico publicó una foto del comandante general de Melilla con el comediógrafo y polifacético Felipe Sassone Ruiz (1884-1959), de origen peruano.

El 6 revistó Dar Drius y el 7 de enero hace un vuelo de 2 horas y 9 minutos en el Mapier nº 69 para reconocer el alto Kert y pasos del alto Mekor entre este río y Axdir, bombardeando personalmente poblados de la margen izquierda del Mekor. El día 11 repitió el mismo vuelo pero sobre las zonas francesas, con una duración de 2 horas y 57 minutos. El día 12 volvió a conferenciar con los anteriores jefes de cabila. El 19 estuvo en Saf-Faf. El día 20 fue a Quebdani a conferenciar en Kadia con el kaíd Quiaruechen y revistó Zoco Arbaa, Ben Tieb, Beni Ulixech…, en Zuia de Abada revistó la Mehal-la de Melilla nº 2 y allí hizo entrega de premios.
Castro Girona presidiendo la entrega de premios a la Mehal-la nº 2 en Zuia de Abada el 21 de enero de 1926
Ese día 21 de enero La Correspondencia Militar publicó un brindis en honor a Pablo Rada Ustarroz, uno de los tripulantes y mecánico del Plus Ultra, antes de partir para su épica travesía hacia el otro lado del Atlántico desde Palos de la Frontera el día 22.



Banquete en honor a los aviadores del plus Ultra presidido por Castro Girona, a su derecha el comandante Ramón Franco. Publicada en Mundo Gráfico el día 27 de enero de 1926
El capitán Julio Ruiz de Alda explicando a Castro Girona el proyecto de vuelo de más de 10.000 kilómetros y casi 60 horas, la mayor hazaña aeronáutica hasta la fecha
El día 22 llegó a Melilla la infanta Luisa de Orleans y Borbón, y la acompañó a Dar Quebdani para que entregase en nombre de la reina el aguinaldo del soldado. Esta infanta era la abuela materna de Juan Carlos I.

 Vista aérea del acto de entrega del aguinaldo del soldado por la infanta Luisa de Orleans

Momento de entrega del aguinaldo del soldado por la infanta
Ese día el jefe de la división francesa de Marruecos, Ms. Parker, le impuso la Cruz de Guerra con palma en nombre de la escuadra de aeroplanos que mandaba el comandante San Pedro Fernández Mulero. El 23 acompañó a la infanta en el crucero Reina Victoria a Axdir, donde entregó el aguinaldo. Después embarcó con ella en una gasolinera para visitar la isla de Alhucemas, y regresaron en el cañonero Canalejas a Melilla.
Febrero, marzo
Del día 9 al 25 se hizo cargo de todo el Ejército de África por ausencia del general en jefe. El 27 de febrero visitó los manantiales hallados en Tarara Taminem (¿?). Los primeros días de marzo estuvo visitando Dar Drius, Ben Tieb, Tafersit… Del día 15 al 21 volvió a hacerse cargo de todo el Ejército de África. El 16 visitó Nador, el 17 embarcó en una gasolinera en Mar Chica rumbo a Zoco Arbaa y regresó en hidroavión a Melilla. El día 22 de marzo embarcó en el cañonero Cánovas del Castillo rumbo a Tetuán para entrevistarse con el Alto Comisario José Sanjurjo. El día 25 visitó en Dar Riffien el lugar de alojamiento del Tercio y regresó a Ceuta rumbo a Melilla. El 31 de marzo recibió al general francés jefe de la división de Marcha, M. Dosse, con quien conferenció sobre las futuras operaciones franco-españolas, y le acompañó a visitar las fortificaciones del Gurugú.

Abril
Entre el 1 y el 5 y el 15 y el 26 de abril se hizo cargo del Ejército de África por ausencia del titular. El día 15 efectuó un vuelo de 1 hora y 25 minutos sobre Midar y reconoció el campo enemigo sobre el Zoco de Zelata de Stef. El 19 salió en hidro a Axdir y a la altura del cabo Tres Forcas se volvió a Melilla por el mal tiempo. El 27 se dirigió a Zoco Zelata de Ubad Bu Beker para indicar la posición que la columna del general Ponte debía ocupar a la mañana siguiente. Después se dirigió a Midar para que hiciera lo mismo la columna del coronel Campins. Al día siguiente salió de Melilla para realizar estas operaciones en combinación con las fuerzas francesas establecidas en el Zoco de Sebtz de Fin-Amar, ocupando la posición de Ubxeruch de la margen izquierda del río Xenmar. Tras fortificar esta posición marchó a tomar contacto con la columna Campins, ocupando el monte Buharjar del macizo de Busfedanes. El día 30 salió en el Canalejas para llegar a Axdir para hacerse cargo allí del cuerpo de operaciones francoespañolas sobre Benituzín y Beniurriaguero. En total estuvieron bajo su mando 28.765 soldados  y 7.320 mulos y caballos.

Mayo (el fin de Abd el Krim)
El día 2 de mayo se reunió con todos los jefes de columnas, dándoles instrucciones para romper el frente hacia la zona de la Loma de Argaz y los Morabos, que debían ser los primeros en ser tomados. Las operaciones se aplazaron un poco por la conferencia de Axda y regresó temporalmente a Melilla en hidroavión el día 3 de mayo. El día 5 volvió por Cala del Quemado y se dirigió en una gasolinera a la isla de Alhucemas para revistar las baterías y visitó además las islas de Mar y de Tierra. El 6 se dirigió al castillo Muyaedén para desde allí observar el campo enemigo, revistando las columnas de caballería derecha y centro. El día 8 se dirigió a la Rocosa con su cuartel general y atacar el frente desde las 6 de la mañana y que presentó gran resistencia enemiga.
Operaciones entre el 8 y el 18 de mayo

Ese día ocupó el monte Cónico con su casamata, casas de Abd el Krim y alturas que dominan el barranco de Iberloquen, atravesando toda la primera línea de defensa enemiga desde Santa Cruz a la curva de Iberloquen y el pleno dominio de la meseta de Argaz, por lo que trasladó su puesto de mando a una de las casas de Abd-el Krim, conocida como la de los “prisioneros”, donde pernoctó.
Castro Girona ante las tumbas de prisioneros en Bu Salah

Cuando supo que la situación de una columna de caballería estaba en situación un poco difícil, se trasladó a la casamata de prisioneros y desde allí al otro lado del monte Iberloquen, donde estableció una batería y una compañía del Tercio apoyó la retirada de la caballería, sin grandes contratiempos, apoyados por una batería de la isla y de las de la escuadra. Las bajas ese día fueron 539, de los cuales 30 eran oficiales. El 9 se fortificó el flanco derecho hasta la zona de los Morabos, uniéndola con la línea que desde Arga se dirige a este punto. La columna de la derecha del coronel Fusquer tuvo un fuerte combate y avanzó hasta la loma que precede por el norte de los Morabos. La columna del centro del coronel Balmes tuvo dificultades para avanzar y dada la hora suspendió el combate hasta el día siguiente día 10 que fue cuando se tomó la loma tras dura lucha entre las 8 y las 10:30 de la mañana, cuando se alcanzaron todos los objetivos. La sorpresa sobre el enemigo facilitó la ocupación de la margen izquierda del río Ker, desde el SO de la loma de los Morabos hasta la desembocadura del río. 
Mapa de operaciones de las tropas hispanofrancesas entre el río Ker y Nekor

 Ese día se recogieron 40 cadáveres de enemigos, 3 cañones, un teléfono y municiones. Las bajas españolas fueron 375, de las cuales 29 eran oficiales. El día 11 de mayo, tras tres días de combate, se prosiguió con escasa resistencia y se tomó la meseta de Tafras, recogiéndose 2 cañones y 6 ametralladoras y algunos prisioneros muertos del enemigo, con solo 27 bajas españolas. Ese día trasladó su cuartel a Tafras.
Cuartel general de Castro Girona en Tafra en la casa donde había estado los prisioneros españoles


Casa de los prisioneros españoles en Bu Salah

El 12 ocupó su columna izquierda Buhalán. El día 13 fue a Cardeñosa al saber que los moros habían atacado la posición con bombas de mano la noche anterior, y habían causado varios heridos en un puesto de intendencia.

Foto publicada en La Nación el día 13 de mayo donde se ve a Castro Girona señalando un objetivo a Sanjurjo, detrás se ve a Goded. Operaciones en la meseta de Azgar
Foto publicada en prensa el día 19 de mayo donde se ve a Castro Girona y Sanjurjo en la casa que había sido cuartel general de Abd el Krim frente a material de guerra arrebatado al enemigo
En La Nación se publicó el 14 de mayo unas fotos donde aparece junto a Manuel Goded Llopis y Sanjurjo en Aydir

El día 14 estableció 17 puestos a lo largo del río Nekor y regresó a Tafras. El día 15 ocupó Sidi Yusei y Cota 320 y ordenó al coronel Mola que estableciese una batería en un crestón de la cota que domina el llano para proteger la caballería que servía de enlace con la columna de la izquierda. Se recogieron al enemigo 3 ametralladoras y un mortero de trinchera y municiones con unos 5.000 ramos sin cargar, más 100 cajas de municiones de montaña y 200 de recarga sueltas. El 16 reunió en Tafra a sus jefes y les dio instrucciones de sucesivos avances.

El 17 el objetivo era ocupar el macizo de Tamarin y su poblado, la cota 450 y el morabo de Sidi Baqui, siguiendo el cauce del río Nekor. Tras logras sus objetivos trasladó su puesto de mando a Emzorem y estableció contacto heliográfico con la columna del general González Carrasco, (el mismo que se sublevó sin éxito en Valencia en 1936 y huyó por mar).



Castro Girona y el  general González Carrasco en el río Nekor, mayo de 1926
El día 20 de mayo una columna de caballería salió al encuentro de dicha columna que había venido desde la meseta de Teser remontando el río Nekor con el propósito de unirse a la columna que había salido desde Axdir, hecho que se efectuó a las 12:00 horas. Al mismo tiempo la columna de la izquierda desde su vivac de Tahograt enlazó con la columna de reserva que subió a Bujalet, quedando las tropas de Carrasco extendidas al sur por la divisoria del Nekor y el barranco de Tizi-Musen hasta cerca del Arbaa de Tahurit hasta enlazar con las tropas francesas. Después de esto Castro Girona acompañó a Sanjurjo a Melilla.
Sanjurjo, Castro Girona y González Carrasco

El 24 salió con su hidro desde Mar Chica, siguiendo la costa y sobrevolando las posiciones del coronel Pozas. En Eizazen asistió al primer zoco tras las operaciones militares, lugar donde tenía a su cuartel general. Después marchó al campamento del general Carrasco donde recibió las primeras sumisiones de los moros de Beni Urriaguel y Beni Tuzil. Estos entregaron más de 1.000 fusiles, 7 ametralladoras, 3 cañones y 3 cierres de cañón. El día 25 marchó a la cota 800 (Kudia Tazagrat) donde se reunió con el coronel Mola y el general Carrasco, y desde allí pasó a la cota 1.140 que era el campamento de Mola. Ese día La Correspondencia Militar una foto de Castro Girona dando instrucciones a un oficial francés. Para leer el artículo Pincha aquí.

Castro Girona da instrucciones a un oficial francés

El día 27 la depresión del enemigo era total y las casas lucían banderas blancas, lo que permitió el avance de las tropas de Carrasco sin oposición hacia Kudia Cherran, sin perder enlace con los franceses. Mola llegó hasta el río Guis y Balme s a Tamasuit del Maravet. El 29 estuvo en terreno del Bocoya y en Bujasen cogió un depósito de proyectiles, 2 morteros, 40 bocas de cañón, ametralladoras y morteros inútiles. En Bocoya cogió otros 2 cañones y 3 ametralladoras y fusiles.
Castro Girona junto a los caídes Si Daeh y Si Omar en Bocoya
Foto publicada en El Liberal el 29 de mayo
Zona controlada por Castro Girona en mayo de 1926, donde se aprecia que los españoles aún no habían recuperado el control de la zona occidental desde la retirada a la línea Estella/Primo de Rivera de 1924. El objetivo de las operaciones de 1926 fue acabar con la bolsa de resistencia que se aprecia frente a la bahía de Alhucemas y finalmente enlazar la zona entre Melilla y Tetuán
En su álbum de fotos personales aparece esta instanténea tomada en Senada en mayo de 1926, donde aparece junto a hijos y sobrino del Raisuni.
Castro Girona con el xerif Sidi Amido en Senada, mayo de 1926

Junio
El día 1 de junio marchó hacia el mar siguiendo en cauce del río Bados, con una columna de caballería, ocupó la playa y se dirigió al Peñón de Vélez de la Gomera donde embarcó a Cala del Quemado, y de allí a entrevistarse con el general general francés Simon. El día 3 viajó a la Alcazaba de Suhara conferenciando con moros notables. Ese día y el siguiente avanzaron un poco las tres columnas del centro, izquierda y derecha, a las que revistó.

El intérprete traduciendo un discurso de Sanjurjo en Ain Zoren el 10 de junio de 1926, junto a él a la derecha Castro Girona
Ese mismo día en un campamento de Beni Urriaguel

Los días siguientes no paró de visitar sus posiciones y el 12 acompañó a Sanjurjo a cuatro torres del Alcalá. El 13 ambos se entrevistaron con el general francés Ivos en Targuist y volvió a Melilla.
Sanjurjo y oficiales españoles junto al general Ivos
Castro Girona, Sanjurjo y general francés en Targuist
Targuist, explanada donde se produjo en encuentro hispano-francés

El 17 se embarcó en el crucero Reina Victoria rumbo a Cala del Quemado y de allí se dirigió a una reunión con los jefes de varias cabilas sometidas.
Castro Girona junto al gran visir el 17 de junio de 1926 en Senada
Discurso del gran visir junto a Castro Girona

En Huasarra y Punta de Pescadores se reunió con el comandante Capaz antes de que este se dirigiera rumbo a la reconquista de Xauen con fuerzas sacadas de la columna del centro. El 22 se entrevistó con el general francés Ivves coronel Corap.
Castro Girona junto a oficiales franceses en la alcazaba de Senada

El 24 y 25 los dedicó a inspeccionar trabajos de instalación en Cuatro Torres de Alcalá y campamento del Batallón de Cazadores de África nº 8. El 25 llegó a Targuist donde había llegado la columna Mola, con el propósito de relevar a los franceses que había ocupado esta posición y de allí pasó a visitar la columna Balmes en Yebel Bufrat. Después del día 28 dio por terminadas todas operaciones militares en su zona y consiguió la sumisión total de diez cabilas, entre ellas, Beni Tuzín, Beni Urriaguel, Bocoya, Beni Ulixeh, Tensaman y Targuit.
Jefes de Beni Tuzín presentados en el río Nekor

Por orden de Sanjurjo se disolvieron las columnas del cuerpo de operaciones que había partido desde Axdir. En virtud ello la zona de la Comandancia Militar de Melilla quedó dividida en tres zonas: vanguardia, retaguardia e interior, al frene de las cuales quedó un general de brigada.

Julio
El día 1 regresó a su despacho de Melilla. El día 6 revistó Annual y unos días después eligiendo emplazamientos para nuevos campamentos y poblados en Tensaman.
Castro Girona en Annual el 21 de julio de 1926

El día 22 salió en el hidroavión nº 9 para inaugurar el aeródromo Arraiz en Ainzoren, y allí junto a Sanjurjo revistó a las fuerzas aéreas.
Inauguración del aeródromo. Con la letra “A” en el pecho Sanjurjo, con la “B” Castro Girona

El 27 fue en hidro a Río Martín rumbo a Tetuán y de allí a Ceuta para recibir al general en jefe de las tropas francesas en Marruecos, general Boichut. Regresó a Melilla el día 31.

Agosto

El día 3 de agosto embarcó en el Canalejas rumbo a Cala del Quemado para revistar el campamento y poblado del Cardeñosa. En la Alcazaba de Seruda se entrevistó con el Serif Sidi Amido. El 6 está en la pista del alto Ferrach y pernoctó en Targuis. El 7 en Torres de Alcalá revistó el campamento y depósito de Intendencia. Seguidamente en el Zoco del Jemis de Beni-Bu-Grach dio instrucciones para el traslado del campamento y revistó el frente de Ferrach. El día 8 y 9 estuvo en Targuist, Einzoren y Tamajin, donde señaló el emplazamiento de los campamentos. El día 10 visitó los campamentos de las columnas del capitán Luis Ostáriz y coronel Pozas, compuestas de nativos, antes de salir para conferenciar con la confederación de las cabilas de Senhaya. El 14 salió para Tizi-Grit donde se relevó a los franceses, quedando sometida la cabila de Beni Amar. Regresó a Targuist y el día 15 atravesó la cabila de Tarkat y Beni Sedal para llegar al límite con Ketama y en Arcila revistó la columna del coronel Sebastián Pozas Perea. Regresó a Melilla y el día 20 se hizo cargo del Ejército de África por ausencia de Sanjurjo hasta el 1 de septiembre. El 27 fue al Zoco del Seb de Ain Amar para presenciar el relevo de las tropas francesas.

Septiembre

Tras una breve visita a Tetuán llamado por el Alto Comisario, lo recibió el día 10 en Melilla. El 14 de septiembre su esposa, Concepción Pozurama López, puso la primera piedra de la capilla de la Cruz Roja o de San Francisco Javier en Melilla, que veremos que se inauguró en 1927 a iniciativa suya. Según leemos en el Alminar de Melilla (pincha aquí), 
 Momento de la colocación de la primera piedra de la capilla por la esposa del general, María de la Concepción Pozurama López

“La madrina e inspiradora de su construcción fue Concepción Pozurama, quien el jueves Santo de 1925, le dijo a la madre Superiora de la Comunidad de Hijas de la Caridad: “No, madre, esto no puede ser, esto no puede continuar así; esto no es digno ni de Jesús, ni de este edifico. Es necesario que se edifique enseguida una capilla”. En el Alminar de Melilla alguien puntualizó: “La capilla del antiguo Hospital de Cruz Roja está dedicada a La Medalla Milagrosa. En esa capilla está erigida canónicamente la parroquia de San Francisco Javier. La conversación entre la superiora y la señora del general se produce porque la primera capilla estaba situada en los bajos del torreón central a la entrada del edificio principal. Y mientras se celebraba el culto, unos entraban y otros salían. Un caos”. Ya veremos en nuestra próxima entrada que la capilla se construyó e inauguró justo en el breve plazo de un año.

Tras varios días de inspección por Targuist y Zoco del Jemis, el 17 llegó a Tamalaguit (Ketama), donde se hizo cargo de las columnas Pozas Ostáriz, sometiendo a todas las cabilas de Senjaya, Beni-Selah y ketama. 

Entrega a Castro Girona de armamento capturado en Tamalaguit, septiembre de 1926

Este mismo día La Unión Ilustrada, página 22, publicó la foto de un abanico con una selección de las jóvenes más destacadas de Melilla en aquel momento. La número 1 es la única hija del general, María del Carmen Castro-Girona Pozurama. La paz ya se veía cada vez más cerca en Melilla y había cierto optimismo que permitía ciertas pequeñas frivolidades como esta.


Castro Girona el 20 de septiembre de 1926 en el Zoco de Zelata (Ketama)

El 24 de septiembre el diario La Nación informó de que se habían construido varias calles nuevas en el Poblado del Cabo del Agua (en la costa justo frente a las Chafarinas), y llevarán el nombre de Primo de Rivera, Sanjurjo, Aizpuru y Larrea.
El día 22 recibió la sumisión de toda la cabila de Ketama en Zoco de Zelata y nombró a sus nuevas autoridades. El 24 se trasladó al campamento del Collado de Ketama y de allí salió el 29 a Bab Sestia, en el límite ya con la Gomara donde recibió al general jefe de la campaña, Sanjurjo, que recibió la sumisión de todas las cabilas recientemente conquistadas en Senhaya (Zarkat, Beni Hamed, Beni Buan, Beni Hamea, Beni Hachir, Beni Buchivert, Tagan, Beni Selat, y Ketama).

Presentación del caíd Lil ante Castro Girona en Zoco del Zelata (Ketama)
Acto de sumisión de ketama el 24 de septiembre de 1926
Presentación de la cabila de Senhaya ante Castro Girona y Sanjurjo montados a caballo el 29 de septiembre de 1926


Regulares de Melilla desfilando ante Castro Girona el 30 de septiembre de 1926 en Targuist
Terminó así la Campaña de Otoño y se asignó toda esta zona a la Comandancia General de Melilla a las órdenes directas de Castro Girona. El día 30 ambos salieron para Targuist rumbo a Melilla.

Octubre, noviembre y diciembre

Castro Girona en Budimar Tengamar el 1 de octubre de 1926

Los días 5 y 7 continuó sus labores de inspección por Targuist, el Gurugú y el aeródromo de Tauia. El 11 de octubre en el Zoco del Hach dio instrucciones para levantar una escuela mora. Regresó a Melilla y el 21 volvió a revisar otra vez Dar Drius y Tafersit. El 24 embarcó en el cañonero Dato rumbo a Tetuán para entrevistarse con el Alto Comisario y regresó a Melilla el día 26. El 4 de noviembre revistó en Segangan al grupo de Regulares de Alhucemas nº 5. El 6 de noviembre La Esfera, pág. 35, publicó esta foto:
Foto de perfil del general Alberto Castro Girona

El 17 de noviembre Mundo Gráfico, pág. 19, publicó la siguiente foto:


Castro Girona junto al general Carrasco y el coronel Pozas. También vemos a Abd el Kader y Aomar Mizzian
El 19 de noviembre La Unión Ilustrada publicó una foto donde aparece con su hija.
Castro Girona junto al general Carrasco y las hijas de ambos durante el nombramiento del nuevo jalifa de Frajana

El 22 fue a Kandus a elegir el terreno para ubicar la Granja de Experimentación.
El día 1 de diciembre asistió a la fiesta de la plantación de pinos en el Gurugú. El día 2 salió en el Dato para Río Martín rumbo a Tetuán, donde estuvo hasta el día 7 que se dirigió a Ceuta y donde embarcó en el Canalejas hacia Melilla, ciudad a la que llegó el día 8.
Según título expedido por la reina Victoria Eugenia, jefa superior de la Cruz Roja Española, el día 10 de diciembre se le concede la Placa de Honor y Mérito de dicha institución en relación a sus relevantes servicios. El día 13 visitó Monte Arruit y volvió a Melilla. El 15 de diciembre la Voz publica que al día siguiente Castro Girona , junto a su esposa e hija, saldrían para Madrid para tomarse unas vacaciones, con intención de regresar a Marruecos hacia finales de enero o comienzos de febrero, y allí aprovechó para entrevistarse con Jordana, ministro de la Guerra. Sabemos que solía acortar sus vacaciones, y el día 20 de enero lo volvemos a ver en la comandancia de Melilla.


Para leer más artículos sobre este personaje, verás abajo a la derecha que pone en letra pequeña: “entradas antiguas”. Pincha ahí, o en la pestaña especial dedicada a Castro-Girona.

Agradecemos a don Manuel Palomo Romero y a Inmaculada Hernández Castro-Girona las facilidades para publicar algunas de las magníficas fotos del álbum particular del teniente general Alberto castro Girona.


Por Marcial de Castro Sánchez

 


Alberto Castro Girona en 1927



Por fin la paz y último año en Marruecos

Enero
Cierta vez un periodista reaccionó a la noticia de que habían nombrado a un alto comisario en Marruecos que no era Castro Girona, y  dijo que más le valía que le hiciera caso a Castro Girona cuando llegara a su destino en África, pues de lo contrario se equivocaría siete de cada diez veces, con el consiguiente inútil gasto en recursos y vidas humanas.

Comenzó el año con un merecido descanso navideño en la Península. El día 6 de enero el diario La Nación, pág. 7, publicó que el general de división Alberto Castro Girona había recibido un homenaje en Barcelona, al que asistió el alcalde de León y una comisión del ayuntamiento de Burgos. Ese mismo periódico publicó el día 15 que en Palencia había sido aclamado y que se le  entregaría la cruz de San Hermenegildo por suscripción popular. En el banquete en su honor hubo 200 personas a las que se unió el gobernador civil de León. El día 18 ya estaba de vuelta en Melilla.
El día 20 de enero se dirigió al Zoco del Zaia donde fue cumplimentado por la colonia española y notables de la cabila de Ulad Set Tub, y allí dio instrucciones para el establecimiento de un poblado europeo. Seguidamente se trasladó a la orilla izquierda del Muluya para visitar su manantial de agua termal descubierto en las inmediaciones del morabito Muley Alí, dando instrucciones para su arreglo y utilización de los indígenas.

Castro Girona en el manantial de aguas termales en Muluya


Santuario de Muley Alí en Ulad Seb Zut

El 21 inspeccionó las fortificaciones del Gurugú y revistó el cuartel legionario de San Fernando en Taquigrast. El 26 se subió en Mar Chica en el hidroavión Dornier nº 2 para visitar las Chafarinas. De allí se trasladó en el remolcador Gallito hacia Cabo del Agua, donde fue cumplimentado por la colonia europea e indígena. De ahí en el hidroavión hizo un reconocimiento hasta Port Said en la zona francesa. El 28 se le remite el diploma de gran oficial de la Orden de la Corona de Italia que el gobierno italiano le había concedido en junio de 1924.
Febrero
El 1 de febrero se dirigió por tierra al Zoco de Arbaa de Tauri (Beni Urriaguel) para inspeccionar la pista en construcción, y fue cumplimentado en el Zoco del Zelata de Beni Tuzín por los notables locales. Aprovechó para inspeccionar Mudar y Tafersit. A su regreso a Melilla inspeccionó la instrucción de los reclutas de todas las armas y cuerpos. El día 12 de febrero hizo un vuelo de 4 horas y 10 minutos en el Bristol nº 2 sobre la cabila de Ketama, observando las labores de policía que realizaban ese día las fuerzas de Intervención y jalifianas al mando del capitán interventor Ostáriz sobre el poblado de Vechea (Ketama), como castigo a la agresión hecha a las idalas (harcas) del caíd Telu de Ketama. El día 16 en Nador colocó la primera piedra del primer hospital civil construido en el Protectorado, con la presencia de las más destacadas autoridades españolas y nativas.

Castro Girona colocando la primera piedra del hospital civil de Nador

El día 22 de febrero asistió a la colocación de la primera piedra de una escuela en Cabo del Agua.
Castro Girona colocando la primera piedra de la escuela en Cabo del Agua

El 23 se trasladó a Ceuta en el hidro Dornier nº 9, pilotado por el capitán Fernández Pérez y de allí a Tetuán, en un vuelo de 2 horas y 35 minutos, para celebrar una junta de generales con el general jefe a la cabeza y retornó a melilla. El 25 se hizo cargo del Ejército de Marruecos por ausencia de Sanjurjo hasta el 6 de marzo.
Marzo
El día 2 de marzo revistó las obras del cuartel de Regulares de Alhucemas nº 5 en Segangan. El día 5, acompañado del inspector general de Agricultura y Colonización del Protectorado, don Ángel Torrejón, marchó al Gurugú para inspeccionar la plantación de pinos que se había hecho en diciembre por su iniciativa. De allí salió a Segangan para visitar los viveros forestales del Protectorado. Los días 6, 7 y 8 siguió acompañado del dicho inspector de Colonización y en el Zoco de Zelata de Estef ordenó la construcción de un poblado europeo. A su regreso por Midar y Zauía revistó a la Mehal-la jalifiana nº 5. El día 9 de marzo Mundo Gráfico publicó la noticia de que la tripulación del raid (vuelo a gran distancia) “Atlantida”, había vuelto de su largo viaje que conectó Melilla con Bata (Guinea Ecuatorial española), tras un recorrido de 15.000 kilómetros. Fueron recibidos por Castro Girona en Melilla, lugar de donde había partido la expedición aérea. Su hija Carmen pudo oficiar como madrina del vuelo, de ahí que tenga un lugar preferente en el posado de las fotos ante la prensa.

Carmen Castro-Girona Pozurama

La hija del general junto a uno de los aviadores y su padre a la derecha



Para saberlo todo de esta apasionante aventura pincha aquí.
El día 10 se subió al hidroavión Dornier nº 9, pilotado por el capitán Ibarra, a entrevistarse con Sanjurjo para comentarle los incidentes que habían ocurrido en la cabila de Ketama y la necesidad de desalojar a los huidos, cada día más molestos. El día 11 ambos recorrieron Zoco del Jemis, Torres de Alcalá y Tirguist. Allí fueron recibidos por los notables moros presentados por el jefe de Intervención, coronel Pozas. Los días del 12 al 14 siguieron revistando diferentes posiciones y regresaron a Melilla para presidir la toma de posesión de la nueva Junta Municipal. El día 15 colocaron en Segangan la primera piedra de una escuela para niños.

Castro Girona en la colocación de la primera piedra de la escuela de Segangan
Ambos aprovecharon para revistar a los Regulares de Alhucemas nº 5 y en Tahuima a la Legión. El 17 se despidió de Sanjurjo en Mar Chica. El 27 de marzo tuvo noticias de la inesperada sublevación de la cabila de Tagsut (confederación de Senhaya), con su caíd a la cabeza y el cherif Seliten. Se dirigió a ese lugar por tierra, debido al mar tiempo, y allí dio instrucciones personales al coronel Pozas y al capitán Ostáriz. El 28 informó a Sanjurjo de que se había perdido el puesto de policía de Tagsut. Pozas ocupó Bab Sicat y Ostáriz ocupó Tabarran, cuya guarnición se había refugiado sin combatir en la zona francesa.

Castro Girona junto a Sanjurjo y Goded en Cala del Quemado el 28 de marzo de 1927

En Targuist organizó una columna con toda urgencia al mando del coronel Mola. Esta columna salió el día 29 para Adman con la intención de apoyar a Ostáriz que había regresado de Abarran sufriendo muchas baja, entre ellas la del propio capitán Ostáriz. El día 30 ordenó fortificar Adman y Zarcat, mientras esperaba refuerzos desde la zona francesa para emprender las operaciones de castigo.

Abril
Operaciones militares entre el 18 y 28 de abril

El día 2 asistió en persona al Zoco Sebt de Targuist para recoger impresiones y comprobó que los indígenas acudieron allí en igual número de siempre. El día 4 recibió en Targuist a Sanjurjo y recibió orden de mandar de forma directa las columnas que se formarían con los refuerzos que se estaban recibiendo. Ese día ordenó al coronel Mola que ocupase Tajsut. El día 6 ordenó formar otra columna al teniente coronel Solans para controlar Beni Bechir y apoyar a Mola en su marcha hacia Aberran. El día 7 de abril El Imparcial le publica una foto junto a Goded, Sanjurjo y jefes de la región de Ketama.




Hasta el día 10 estuvo en Targuist recibiendo el material y los hombres que le iban llegando de refuerzo en apoyo de Mola Pozas. El día 11 un temporal de nieve impidió el movimiento de los refuerzos desde Targuist. El día 13 y 14 muchos hombres y ganado perecieron por el frío y arrastrados por las aguas en ambas columnas y estuvieron incomunicadas. En el mar varios barcos se hundieron e incluso lanchas de desembarco con hombres a bordo.


Vista del Tamalaguit y Yebel Dakduh nevados el día 12 de abril de 1927

Soldados en la nieve en Badu el día 15 de abril

Animal de carga hallado en la nieve en Badu tres días después del temporal


Solans fue duramente atacado por el enemigo y estaba completamente aislado. La aviación le informó de que Pozas seguía en su puesto. Los días 16 y 17 se restablecieron las comunicaciones y se pudo evacuar a las bajas. Al día siguiente todas las columnas pudieron avanzar y lograr sus objetivos y el 19 fue felicitado por el general en jefe. El 21 de abril llegó a Targuist Primo de Rivera junto a Sanjurjo.

Castro Girona junto a Primo de Rivera en Targuist

El día 24 salió hacia el Zoco del Hah y fue recibido por los jefes de la cabila. El 26 inspeccionó los trabajos de la nueva pista de Tizi Ifri, mientras las columnas seguían su labor de castigo y consolidación del terreno en retaguardia.


Oficiales y nativos recibiendo la sumisión en Talguist el 29 de abril de 1927


El día 30 las columnas de Mola Pozas siguieron haciendo razzias en varios poblados y al final entablaron contacto a la altura de Bab Agla, causando bajas al enemigo y requisándole ganado.

Mayo
 (Fin de la guerra en la zona oriental del Protectorado)
Foto publicada en la revista África, pág. 26, donde aparece de gala como general de división.



El día 1 de mayo siguió avanzando y raziando la columna Mola en Tehuer y Auchagal. Mientras que Pozas obtenía la sumisión de Talgun, Allala y Macen. El 2 de mayo siguieron avanzando y raziando ambas columnas y el día 6 de mayo trasladó Castro Girona su cuartel general a Badú, ya que Targuist se estaba quedando alejado del frente.


La columna Pozas descansa tras llegar a Talguist el 2 de mayo de 1927

Sumisión en Bab Tizi el 4 de mayo de 1924

Ese día el Consejo de Ministros le comunicó que los franceses le habían concedido la condecoración de gran oficial de la Legión de Honor por sus actuaciones de mayo de 1926 en colaboración con el ejército francés. El día 7 de mayo la columna Pozas enlaza con los españoles de la Gomara en el aduar de Tilutaf, mientras que Mola llega sin resistencia al zoco del Arbaa de Tasugrat.


Conjunción de las columnas Pozas y Capaz en el Sebt Tamarut

El día 10 se dan por terminadas las operaciones de Ketama y Senhaya y se ordena la disolución de las columnas, reintegrándose a la zona de Ceuta para someter a las cabilas de Beni Hamed y Ajmas, que faltaban para la total ocupación de la zona. El 18 salió de Badú para Bab-Mah-Kli (Beni Jalid) donde se concentraban todas las fuerzas de Melilla que iban a participar en las nuevas operaciones. El 21 llega a Targuit donde presenció el castigo a los rebeldes que se habían sublevado y pernoctó en Tazarín. El 22 salió a Tabarrant y recibió el cumplimiento de la cabila de Beni Buchibet. El 23 revistó el fuerte de Adman y pasó a la zauia de Izurdaz y pasó por los lugares donde había operado Solans. De allí pasó a revistar los trabajos de la nueva pista que debía unir Targuist con el peñón de Vélez. De allí sale en gasolinera a Torres de Alcalá y Villa Sanjurjo donde tomó un hidro rumbo a Melilla.

Junio

El día 17 de junio visitó el cuartel de Regulares de Melilla nº 8 en Nador y las obras de su nuevo hospital civil. En Segangan visitó a los Regulares de Alhucemas nº 5. Ese día se le autoriza a llevar la Gran Placa de Honor y Mérito de la Cruz Roja. El 21 salió para dar Quebdani, asistiendo al zoco de Tal-Ta, de la cabila de Beni Sai, donde se leyó una alocución felicitándoles por su gran comportamiento en las operaciones de Senhaya y Ketama. El 23 de junio recibió en Melilla a Ms. Laboudé, alto cargo francés, al que acompañó a visitar zonas y dependencias de la ciudad.

Julio

El día 5 de julio asistió en el zoco de Zelata a la entrega de dahíres a las autoridades de la cabila y regresa a Melilla.


Castro Girona en Dar Drius después de la entrega de dahíres el 5 de mayo de 1927


Castro Girona en la entrega de dahíres en Monte Arruit el 5 de mayo de 1927

Castro Girona con Abd el Kader en Telata de Ulef el 7 de mayo de 1927

Castro Girona escucha una alocución en Telata de Aulef el 7 de mayo de 1927

Abd el Kader en Dar Drius el 7 de mayo de 1927

El 11 salió de nuevo para Targuist para inaugurar una nueva pista para automóviles que iba a Imaseden. El 13 salió hacia Ketama, pasó por Badú, inspeccionó los trabajos de una nueva pista. El día 14 un jefe rebelde de la zona de Ketama le pidió en amán (el perdón) en Arba de Kasalud y le fue concedido. El 16 se fue a Villa Sanjurjo saludando a la harca de Beniurreal que procedía de la otra zona. Asistió a la colocación de la primera piedra de la iglesia y escuela. En Tala Jusef saludó a las autoridades de la cabila de Bocoya. El 17 en Ahb de Bocoya hizo entrega de los daídes a las autoridades indígenas. El día 18 inaugura una nueva pista de Targuit a Tizi Ifri. El 20 de julio en Villasanjurjo tomó un avión que tardó una hora en llegar a Tetuán donde conferenció con Sanjurjo y visitó a Su Alteza Imperial el jalifa. El 21 junto a Sanjurjo se fue a Larache y se entrevistó con el comandante en jefe de las tropas francesas, Vildalón. El 22 está de vuelta en Torres de Alcalá y Targuist. El 23 revistó a las fuerzas de la Mehal-la jalifiana y entregó las medallas por las operaciones en Alhucemas y regresó a Melilla.




Agosto, septiembre

Según publicó La Nación el 3 de agosto, pág. 2, la esposa de Alberto Castro Girona, Concepción Pozurama López, había organizado una “kermese” y tómbola para obtener fondos destinados a la Cruz Roja. El primer día ya había recaudado 10.000 pesetas. El día 11 de agosto La Unión Ilustrada publicó una foto suya donde aparece en la entrega de premios y dahíres.



Del día 8 al 18 de agosto se hizo cargo del Ejército de África por viaje de Sanjurjo a la zona francesa. 
Mundo Gráfico publicó el día 24 de agosto una foto donde aparece en el acto oficial de colocación de la primera piedra del monumento al Ejército en Melilla, obra de Juan López López, que se inauguró en 1931.


Monumento al Ejército en la plaza de España de Melilla

El 25 de agosto La Unión Ilustrada publicó una fotografía del banquete celebrado en honor a Sanjurjo, donde a su lado aparece Castro Girona.



En septiembre de 1927 el mítico guardameta Ricardo Zamora jugó en Melilla como portero de La Deportiva y se ofreció a volver a jugar en esa ciudad a beneficio de viudas y huérfanos del Ejército.



También en ese mes inauguró en Nador dos manzanas de casas destinadas a oficiales y suboficiales del cuerpo de Regulares de Melilla. Ofició como madrina del acto su hija Carmen.

Carmen Castro-Girona Pozurama

El 2 de septiembre se fue a la zona francesa a devolverle la visita oficial al controleu superior en Uxda, acompañado del cónsul asesor de la Comandancia General de Melilla. Fue saludado por el jefe superior de la región, Ms. Labordier, y las colonias francesas y españolas. En su honor hubo comida, cena y baile oficial.


Castro Girona con el cónsul jefe del Control Civil de Oujda recibiendo los saludos de los notables de la región de Berkan en el vivero

El día 3 de septiembre visitó con las autoridades francesas el sanatorio de Sidi Jahia y regresó a Uxda. En la ciudad fue agasajado con un champán de honor en la Cámara Mixta de Comercio, Agricultura e Industria. Fue saludado por la colonia española en el Consulado Español. El 11 de septiembre impuso en Melilla la Laureada de San Fernando al comandante de caballería Joaquín Cebollino. La Medalla Militar se la entregó a la bandera del grupo de Regulares Melilla nº 2. A Emilio Mola le dio también esta medalla junto al teniente coronel de Intendencia Antonio Camacho Benítez, a quien el día 15 le tomó juramento como gentilhombre de cámara del rey con ejercicio. Mundo Gráfico publicó el día 21 de septiembre un reportaje fotográfico de la entrega de condecoraciones.

Imposición de medalla a Emilio Mola


Imposición de medallas al teniente coronel Camacho




El 16 fue a Zeluán para asistir a la fiesta de de Sidi Aki el Hassani, donde fue cumplimentado por las autoridades de las cabilas. El 17 recibió la visita particular del jefe de Uxdá y lo acompañó hasta Badú de Saf-Saf del Muluya. El 19 salió en avión hasta Targuist tras un vuelo de 31 minutos e inauguró la nueva pista entre Badú y Bab Tizzi. Desde Targuist regresó a Tahuima en avión después de un vuelo de 1 hora y 23 minutos. De allí llegó a Melilla. El 20 de septiembre La Correspondencia Militar publicó que Castro Girona había sufrido un accidente aéreo del que salió ileso. Al parecer una avería del motor le obligó al piloto a hacer un aterrizaje de emergencia. El 22 de septiembre viajó en hidro a Chafarinas y regresó por mar a Cabo del Agua donde inauguró su escuela.


Arco engalanado en honor a Castro Girona en Cabo de Agua


El 27 de septiembre se bendijo la capilla la Cruz Roja o iglesia de San Francisco Javier. Ya vimos en nuestra entrada del año anterior, que su construcción fue iniciativa de la esposa del teniente general castro Girona, Concepción Pozurama López. Para saber más sobre este templo pincha aquí.

Colocación de la primera piedra en septiembre de 1926

Una de las poquísimas fotos donde aparece Concepción PozuramaLópez junto a su esposo vestido de civil


Exterior de la capilla. Quizás el hecho de que su arquitecto José Vicente Larrucea Garma haya construido en 1919 la iglesia de la Concepción en Baños de Cerrato (Palencia), y que construyera también esta capilla de Melilla no sea casualidad. Tal vez la conexión palentina aquí sea fundamental. Este arquitecto también es constructor del actual hotel jardinillos en Palencia

Interior del templo

Altar de la capilla


Cristo de Limpias donado por Concepción Pozurama al templo. En el Alminar de Melilla se hace una interesante comparación entre este y otro Cristo en Navalperal de Pinares (Ávila), y se afirma que es obra del tallista Jerónimo Pozurama, que tenía su taller en la calle Miralrío 22 de Madrid, ¿se trata de un artista pariente de nuestra Concepción Pozurama? Por la rareza del apellido lo consideramos una hipótesis muy probable

Placa en el interior del templo donde consta que su fundadora fue la esposa del comandante general de Melilla, Alberto Castro Girona


En el Anuario del Protectorado de 1927 se publicó esta foto de Alberto Castro Girona que amablemente nos ha enviado Enrique Delgado desde Melilla


Octubre
El día 1 de octubre La Nación publicó el ascenso de cuatro generales ascendidos por méritos de guerra tras conseguirse la paz en Marruecos: Castro Girona, BerenguerMillay Astray Goded. El 5 de octubre apareció publicado este artículo en prensa:



El día 2 de octubre inauguró la escuela de Monte Arruit. El día 5 de octubre salió en hidroavión para Ceuta para recibir a Alfonso XIII en Riffien y Ceuta. Asistió a la comida que se sirvió en el Jaime I.

Entrega de una bandera a la Legión por parte de la reina. Atrás se distingue a Franco y Millay Astray

El día 6 salió de Ceuta en hidroavión y tuvo que amerizar de emergencia por avería, por lo que cambió de avión hacia Villasanjurjo. En el camino se encontró con la flota que escoltaba al rey Alfonso XIII. Desde Villa Sanjurjo acompañó a los reyes a Tafra y a la isla de Alhucemas. El día 8 de octubre acompañó al rey a Annual y Dar Quebdani. Tomó otro hidro rumbo a Melilla para recibir a los reyes en Melilla y desfilar a la cabeza de las tropas de la Comandancia. Después acompañó a los reyes en la recepción, comida y verbena en su honor.
En Zeluán asistió a los actos en honor al rey por parte de las cabilas comprendidas en el área de la comandancia y marchó después a Monte Arruit. De vuelta en Melilla asistió a la apertura del curso por parte del rey en la Escuela General y Técnica. Después lo acompañó al té dado en la Cámara de Comercio y la comida que Alfonso XIII dio en el buque Jaime I. Acto seguido despidió al rey.
El 11 de octubre, el Heraldo de Madrid, pág. 12, afirma que el ministro de la Guerra, Juan O´Donnell y Vargas, III duque de Tetuán, había recibido en su despacho de Madrid a Castro Girona y a Francisco Franco.
El 26 de octubre Mundo Gráfico publicó la foto de la mezquita que mandó construir Castro Girona en Melilla. Se había inaugurado el día 18 de octubre y fue la primera que construyeron los españoles en esta ciudad, de ahí su importancia y significación histórica. Se trata de la mezquita del Río, Habús o del Buen Acuerdo, y su arquitecto fue Larrucea, el mismo que diseñó la iglesia de la Cruz Roja. Se había inaugurado el día 19 de octubre y se ubica en la calle Querol de Melilla. En la inauguración estuvo presente el gran visir de Marruecos Abu Azuz.


Mezquita del Buen Acuerdo construida entre 1926 y 1927. Arquitecto José Larrucea Garma

Patio interior de la mezquita en su estado original

Estado actual de la mezquita

El día 31 de octubre cesó en la Comandancia de Melilla y de allí pasó a situación de disponible con residencia en Madrid.
El diario la Nación el 5 de noviembre de 1927 afirmó que Castro Girona y el antiguo alto comisario Burguete Lana informarán al gobierno de que no estaban de acuerdo con la política que se estaba llevando en el Protectorado, donde el ministro de la Guerra era en aquel momento el duque de Tetuán, Juan O´Donnell, y el alto comisario José Sanjurjo Sacanell. El día 7 de noviembre La Nación publica que la Junta Municipal de Melilla ha decidido nombrar a Castro Girona hijo adoptivo de la ciudad y entregarle un bastón de mando. El 12 de noviembre el diario La Época publica que Primo de Rivera había recibido a Berenguer (gobernador civil de de Sevilla) y a Castro Girona que venía acompañado del obispo de Palencia, Agustín Parrado García (1925-1934). El día 17 de noviembre el Siglo Futuro publicó que la Junta de Servicios Locales de Nador había acordado darle el nombre de Castro Girona a la calle principal de la ciudad. No lo podemos afirmar con seguridad, pero quizás se trate de la actual avenida de Mohamed V. En cualquier caso, como sucedió en León, le quitaron el nombre a esta calle, pues no aparece en el callejero del año 1946.


Avenida de Mohamed V en Nador, antes avenida de España

El 8 de diciembre El imparcial publicó la noticia de la visita el día anterior de Castro Girona a Severiano Martínez Anido, vicepresidente del Gobierno.
Y en Madrid finalizó el año a la espera de destino.



Para leer más artículos sobre este personaje, verás abajo a la derecha que pone en letra pequeña: “entradas antiguas”. Pincha ahí, o en la pestaña especial dedicada a Castro-Girona.
Agradecemos a don Manuel Palomo Romero, a Inmaculada Hernández Castro-Girona y a Carmen Montesinos las facilidades para publicar algunas de las magníficas fotos del álbum particular del teniente general Alberto Castro Girona.


Por Marcial de Castro Sánchez



Alberto Castro Girona en 1928. Capitán general de Valencia


1928
Enero-abril

Comenzó el año en situación de disponible.  El 9 de enero el diario La Nación publicó la noticia de que en Melilla se pretendía eliminar las barracas y chozas frente a la playa de San Lorenzo, dejando así limpia la vista hacia el mar, y en la carretera que iba Nador se haría un parque y un paseo marítimo entre la desembocadura del río de Oro y la Hípica. El parque se pretendía que llevase su nombre. El 12 de enero se le concede la medalla de la Paz de Marruecos, creada el 21 de noviembre el año anterior. El 23 de enero La Nación publicó que Castro Girona acudió a Palacio a la recepción que dio Alfonso XIII con motivo de su santo. El 6 de febrero La Época informó de su visita al ministro de Fomento, Rafael Benjumea Burín, I conde de Guadalhorce. Pensamos que esta visita debe estar relacionada con la noticia aparecida el 10 de marzo en La Nación, donde Castro Girona aparece de forma fugaz y sorprendente como presidente de “Ferrocarriles Secundarios del Sur de España”, quien convocó una junta general ordinaria para el siguiente día 31 en el nuevo domicilio social de la calle Atocha nº 30 duplicado. Esta línea de ferrocarriles secundarios comunicaba Jumilla-Cieza (Murcia) desde 1921.
El 31 de marzo se le nombra capitán general de la III Región en Valencia, sustituyendo al general Gil Dolz de Castellar. El 11 de abril el rey lo recibió en audiencia militar y al día siguiente Castro Girona volvió a ser recibido por el ministro de Fomento. El día 14 fue recibido por Primo de Rivera y Martínez Anido, ministro de la Guerra interino. El día 16 tomó posesión del nuevo cargo, y recibido en la estación, junto al Valencia C.F el día 17 de abril. Los días siguientes fue cumplimentado en Valencia por las autoridades civiles. El 22 de abril lo recibió el alcalde de Valencia Carlos Sousa Álvarez de Toledo, III marqués de Sotelo, y en su discurso resaltó el origen valenciano de su madre.
El día 23 revistó al Regimiento de Infantería Mallorca nº 13. El día 24 revista al de Artillería Ligera, el 25 el de Zapadores Minadores, el 27 el de Infantería de Guadalajara nº 20. El 28 el de caballería Victoria Eugenia nº 22.
Mayo

El 1 de mayo revistó al segundo grupo de la Comandancia de tropas de Sanidad y la III Comandancia de tropas de Intendencia. En Paterna revistó el VI Regimiento de Artillería Ligera y sus dependencias. El 7 de mayo recibió junto al alcalde de Valencia a la Federación Naranjera de Levante, que venía a protestar por la política del gobierno. El día 8 inauguró el Congreso de Pediatría en la Universidad Central en representación del rey. El 17 con motivo de la onomástica del rey recibió en corte en la Capitanía General. El 22 de mayo salió en auto hacia Játiva para hacer revista a diferentes guarniciones de su jurisdicción. Esa misma mañana llegó a Alcoy, donde fue recibido por las autoridades locales. Por la tarde revistó el Regimiento de Infantería Vizcaya nº 51.  El día 23 salió para Alicante y revistó el Regimiento de Infantería de la Princesa nº 4. Luego revistó el Hospital Militar y por la tarde el campamento de Ralasa con sus obras en construcción. A las 18:30 fue objeto de una recepción por parte del Ayuntamiento. El 25 inspeccionó en Orihuela el nuevo cuartel para sementales y después llegó a Murcia a las 11:30 donde fue recibido por toda la oficialidad y autoridades en el Gobierno Militar. A las 12 revistó el Regimiento de Infantería Sevilla nº 33. A las 16:00 el III Regimiento de Artillería, a las 17:30 el Hospital Militar de Archena. Al día siguiente visitó la fábrica de pólvora de La Ñora, ya por la tarde se dirigió a Almería donde revistó la Caja de Reclutas de Huércal-Overa nº 36, y llegó a la capital a las 20:30, que fue cumplimentado por las autoridades. Al otro día revistó el Regimiento de Infantería Gerona nº 71 y su enfermería. Por la tarde inspeccionó el campamento de Soto Mayor (Viator). A las 18:00 el Ayuntamiento le obsequió con un vino y pernoctó en Almería. El día 27 de mayo se fue a Lorca y llegó a las 15:45, donde revistó el Regimiento de Infantería España nº 46. A las 18:00 salió para Cartagena y llegó a las 20:00 horas, donde fue cumplimentado. Posteriormente visitó la base aérea de los Alcáceres donde recibió a la aviación italiana. En este acto le acompañó Sanjurjo, Kindelán y el embajador de Italia. De vuelta a Cartagena revistó el III Regimiento de Artillería de Costa. A las 21:00 volvió a los Alcáceres para recepcionar a los aviadores italianos. El 29 visitó las baterías de costa del frente derecho, central eléctrica, depósitos, abrigos, baterías en construcción en monte Roldán y Aguilones más los terrenos futuros proyectados y el Gobierno Militar. Asistió al banquete que le obsequió el ayuntamiento a los italianos y asistió a una velada en el Arsenal. El 30 regresó para Valencia y llegó ese mismo día.

Junio-julio-agosto-septiembre

El 28 de junio asistió a unos ejercicios de tiro del VI Regimiento de Artillería en Paterna. Por la tarde en el Regimiento de Infantería Mallorca nº 13 asistió a unos ejercicios gimnásticos y de esgrima con reparto de premios.
El 25 de julio asistió a los ejercicios ecuestres en el picadero del Regimiento de Caballería Vitoria.
El 1º de agosto recibió en el Grao al alto comisario en Marruecos, Sanjurjo, para la botadura de un barco mercante que llevaría el nombre de dicho alto comisario. El día 3 ambos hicieron una visita al barco-escuela de marina Galatea y se despidieron.
En septiembre de 1928 se le hizo acto de entrega de un pergamino donde se le nombra hijo adoptivo de Melilla, por su decisiva actuación en la pacificación definitiva de la zona oriental del Protectorado.


Nombramiento a Castro Girona como hijo adoptivo de Melilla

El 20 y 21 de septiembre salió de revista a los Gobiernos Militares de Alcoy, Alicante, Murcia y Cartagena. El Heraldo de Madrid publicó el día 22 que se le había incendiado el auto en el que viajaba a Alicante, por lo que tuvo que continuar su viaje en un auto de alquiler. El 25 de septiembre el diario Estampa publicó una foto del acto de entrega de un bastón de mando por parte de la ciudad de Valencia a Castro Girona.


El 28 visitó las tropas de Intendencia que se encontraban en las escuelas prácticas de Torrente (Valencia).
Octubre-noviembre

El 3 de octubre El Imparcial publicó que un diario vespertino valenciano había hecho la propuesta de darle una calle en Valencia. El 5 de octubre asistió a las escuelas prácticas que el Regimiento de Zapadores realizaba en Manuel (Valencia). El 7 de octubre El Imparcial publicó que Castro Girona había hecho cesión al ayuntamiento de Valencia de una esquina de la ciudadela que estorbaba un plan de mejora urbana. El 8 hizo acto de presencia en el curso hípico de las clases de 2ª categoría que realizaba el Regimiento de Caballería Victoria Eugenia nº 22. El 9 de octubre se rectifican condecoraciones de San Hermenegildo que había recibido: la de 1913 en cruz, la de 1918 en pensión de cruz, la de 1919 en placa, y la de 1923 en gran cruz y se le concedió la pensión de 2.500 pesetas anuales correspondientes a la gran cruz de dicha orden con antigüedad de 4 de julio de 1928. El día 11 estuvo en la marcha y ejercicios del regimiento Victoria Eugenia en Godella. El día 17 de octubre La Época publicó que a propuesta de Castro Girona, el general Sanjurjo le impuso a Franco la medalla militar por el repliegue de Xauen en 1924.
El día 6 de noviembre asiste a las escuelas prácticas de Sanidad Militar en Liria (Valencia). El 6 de noviembre recibió en la estación de tren a Alfonso XIII, lo acompañó y lo despidió en el  puerto cuando iba rumbo a Baleares.


Días después asistió a diversos actos patrióticos en Chirivella y Sollana (Valencia). El 18 asistió a las escuelas que se realizaban en Almansa y el 19 en Alcublas (Valencia). El 20 asistió a los ejercicios de tiro del Regimiento Guadalajara nº 20 en Paterna. El 22 de noviembre presidió en la Comandancia de Intendencia el estudio administrativo regional. Ese día El Imparcial publicó que una comisión procedente de Denia le presentó un proyecto para unir esa localidad con la de Prego, pasando por Muro. Dicha comisión iba camino a Madrid para entrevistarse con el ministro de Fomento.
El 21 de diciembre presidió en su despacho oficial la reunión del Estado Mayor de la Capitanía General, la lectura y crítica del estudio regional, y continuó de servicio ordinario hasta final de año.


Por Marcial de Castro Sánchez


Sello en árabe de Alberto Castro Girona (a la venta desde hoy)


Puesto que Alberto Castro Girona estaba encargado por el Gobierno español, tanto de los aspectos militares como de los aspectos políticos con los nativos marroquíes, era imprescindible para él tener un sello para firmar las cartas que un traductor y amanuense se las escribía al árabe. Curiosamente, sabemos que el coronel Capaz, quien reconquistara Xauen en 1926, tenía uno similar y propio.

Afortunadamente aún se conserva este sello de Castro Girona. 


El original es metálico, pues estaba concebido para ser presionado sobre lacre. La dimensión del octógono que lo contiene es de 30 mm, y en su reproducción hemos querido respetar sus dimensiones originales.

El texto en árabe dice (y transcribimos el sonido original): "Alberto Castro Yirona, dánmat masarrat tiji", que traducido significa: Alberto Castro Girona, que dure su alegría.


Como se muestra en el vídeo de abajo es ideal para firmar tus documentos, tus cartas, o sellar tus libros con un original, exclusivo y familiar exlibris.

Si deseas encargarnos uno en madera, como el que muestra el vídeo, te lo reservaremos por 12 €, si lo deseas automático, por 15 €. Si los pedidos que recibamos son superiores a 15-20 unidades, en madera lo conseguirás por 8 € y automático por solo 11 €.



Ahora es el momento de encargarlo, hasta una semana antes del acto homenaje que se celebrará en Autillo en honor al teniente general Alberto Castro Girona el 9 de junio de 2019.

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Alberto Castro Girona en 1929 y 1930 Los sucesos de Valencia


1929

Enero
Este año fue decisivo en su vida, pues supuso en la práctica el final de su brillante carrera militar. Con la abundante y contradictoria bibliografía existente hoy en día, es inútil tratar de llegar al corazón de la verdad. Todas las partes callaron la parte más importante de dicha verdad, la verdad subjetiva de cada uno, en los sucesos de Valencia de 1929, por protegerse a sí o por proteger a otros. Las contradicciones son grandes y media además la intoxicación y los rumores, de forma que no es fácil separar lo que es cierto de lo que no, aislándolo de los infundios.
Castro Girona a finales de 1928 no ocultaba su incomodidad con el gobierno de la dictadura. Algún medio extranjero apuntaba su nombre como militar interesado en poner fin a la Dictadura mediante el alzamiento militar en Valencia. Tan indiscretas fueron estas informaciones que Castro Girona solicitó su relevo en Valencia al ministro Martínez Anido, solicitud que le fue rechazada alegando que el Gobierno confiaba en él. 

Según Francisco Alía Miranda en Duelo de Sables (2006), fue el general Aguilera y Egea más Burgos y Mazo (abogado y ex ministro conservador), quienes convencieron a Sánchez Guerra de la necesidad de sublevarse contra Primo de Rivera, manteniendo el espíritu de la fracasada intentona de la Sanjuanada de 1926 (p. 210). En septiembre de 1927 se reunieron en Hendaya una veintena de prestigiosos personajes para secundar esta decisión, entre otros: RomanonesGarcía PrietoMelquíades ÁlvarezLerrouxSantiago Alba Blasco Ibáñez. La Inteligencia francesa informó de esta reunión a las autoridades españolas. El cerebro de la operación desde ese momento, y quien extendió los contactos hasta AzañaCompanysMarcelino DomingoGiral y otros destacados republicanos fue el ex ministro Miguel Villanueva y Gómez.

Miguel Villanueva y Gómez

Según Miguel Martorell Linares en su biografía de José Sánchez Guerra (p. 400), el origen de la idea de que Castro Girona secundaba el golpe de Sánchez Guerra, pudo estar en un comentario de Castro Girona en casa del político, hacia julio de 1925, coincidiendo con su etapa de año sabático africano, cuando le dijo que si él “asumiera la responsabilidad” de ponerse enfrente de la Dictadura, “muy numerosos y prestigiosos militares” estarían de su lado. Posteriormente, el general López Ochoa hizo un comentario a Sánchez Guerra en este sentido refiriéndose a Castro Girona. También habría que buscar esta idea que se formó Sánchez en una indiscreción u opinión personal del conde de Creixell, Vicente Sagarriga y Martínez de Pisón, conocido de tertulias de Castro Girona, a mediados de diciembre de 1928 (pág. 228 del libro de Rafael Sánchez Guerra, el Movimiento Revolucionario de Valencia, 1930). Según el libro de Castro Girona, Por los Fueros de la Verdad (1930), este aristócrata solía criticar sistemáticamente al gobierno, y ante el silencio educado, los asentimientos, o los comentarios privados de Castro Girona por cuestión de educación elemental, según el teniente general, le indujo a pensar al conde que el capitán general estaba en situación de rebeldía.


Rafael Sánchez Guerra (1897-1964). Futbolista, abogado, periodista, político, militar, fraile, fue entre 1935 y 1936 presidente del Real Madrid C.F. Voluntario de Regulares y herido en África en 1921. Secretario de presidencia Alcalá Zamora durante la República, se negó a abandonar Madrid en 1939 y fue apresado. Se exilió a Francia y regresó a España. Tras su viudedad en 1959 y depresión ingresó como fraile dominico en Villava (Navarra) en 1960. El azar quiso que la vida de dos personajes de novela, Castro Girona y él, se entrelazasen para siempre

Según Rafael Sánchez Guerra, el conde de Creixell le dio el siguiente recado para su padre, José Sanchez Guerra: “dile a tu padre que Castro Girona sigue en la misma actitud de rebeldía contra Primo de Rivera, y dice que para derribarle es necesario que se cuente con algo de Guardia Civil y con fuerzas militares de otras regiones además de Valencia, y que él aconseja que tu padre no vaya a Valencia hasta que el movimiento triunfe” (pág. 228). Si esto realmente salió de la boca de Castro Girona, lo cierto es que nada se hizo de cuanto aconsejara, con el subsiguiente fracaso del golpe, y por supuesto, como veremos, Castro Girona no participó en la organización del golpe en ningún aspecto.

 Según Miguel Martorell, los implicados en el golpe inicialmente eran los generales López Ochoa en Barcelona, Cabanellas en Madrid, Queipo de Llano en Murcia y Castro Girona en Valencia, aunque la implicación final de este último nunca estuvo segura. De esta nómina de generales, los tres primeros eran republicanos, y el único monárquico era Castro Girona.

Siguiendo con su hoja de servicios, continuó Castro Girona el año 1929 como capitán general dela III Región Militar (Valencia). El 6 de enero asistió a la jura de bandera del V Regimiento de Zapadores-Minadores, a los que al final del acto dirigió una arenga. Se le comunica que el gobierno francés le ha concedido la Cruz de Guerra T.O.E. de dicho país, por la pacificación de la zona septentrional de Marruecos y la colaboración entre las fuerzas de ambos países en 1926. Los días siguientes asiste a varios actos y conferencias en Valencia y Sueca. 

El día 16 de enero recibió la visita de Primo de Rivera en Valencia y le acompañó a todos los actos que se celebraron en Valencia, Paterna y la Albulfera. No sería descabellado pensar que el motivo de tal visita fuese desarticular cualquier intentona golpista que se pudiese iniciar en los descontentos regimientos de artillería valencianos. Primo de Rivera mes y medio después, el 18 de marzo, confesó al diario Informaciones que su gobierno había estado perfectamente al tanto de lo que planeaba Sánchez Guerra, pero siempre dudó de que se atreviese a poner en práctica su plan revolucionario. Según el hijo de Sánchez Guerra, Rafael, en su libro “El Movimiento Revolucionario de Valencia (Relato de un Procesado)” de 1930, en Madrid era vox populi tanto el día, como los lugares y la hora del levantamiento liderado por su padre, y por tanto el gobierno también lo debía conocer grosso modo.
Primo de Rivera y Castro Girona presidiendo la inauguración del Colegio Notarial de Valencia. Entre los presentes está el decano de notarios del Colegio Notarial de Albacete, quien fuera el abuelo materno de la rama Castro-Girona Martínez

Primo de Rivera, Castro Girona y el alcalde de Valencia, marqués de Sotelo, en la inauguración de la estación de Paterna

Ese mismo día 16 de enero El Imparcial publicó la noticia de que Alboraya le iba a dedicar a Castro Girona una calle que se correspondía con la nº 4 del nuevo ensanche.

El día 17 despidió oficialmente a Primo de Rivera. El 23 de enero con motivo de la onomástica del rey, presidió en el salón del trono de Capitanía una recepción oficial. El 27 presidió la ceremonia de entrega de los reales despachos a los ascendidos por elección en el cuartel de Caballería.

Al tratarse este blog de un blog autillano para autillanos, tengo que comentar que hace muchos años, siendo yo un joven estudiante universitario, conocí a uno de los muchos autillanos que había sido protegidos de Castro Girona durante su servicio militar. Me comentó que en los días previos al golpe de Sánchez Guerra, la esposa de Castro Girona no era partidaria de ningún tipo de veleidad golpista que pusiera en peligro una prometida distinción como “dama de la reina” (sic) por parte de los monarcas. No tengo ningún motivo para darle o restarle credibilidad a esta aseveración, pero como natural de Autillo creo mi obligación ponerla por escrito al tratarse de una fuente de información local. Según Burgos y Mazo (1934) en esta visita a Valencia, Primo de Rivera le pudo tentar a Castro Girona con su nombramiento como próximo Alto Comisario en Marruecos. 

Lo que no debemos caer es en la ingenuidad de pensar que todo el complot que se urdía en Valencia, le era completamente ajeno a su capitán general y a su esposa. Según Alía Miranda en Duelo de Sables (p. 217), la esposa de Castro Girona, Concepción Pozurama, fue quien de forma indirecta puso sobre aviso al gobierno de Madrid tras confesarse al cura castrense del 5º Regimiento ligero, Leandro Corredor. Éste, no sabemos si inducido por la confesante, junto al arzobispo de Valencia, faltaron a su promesa de secreto de confesión y dieron noticia al gobierno. Lo cierto es que, según Alía Miranda, al día siguiente de la partida de Primo desde su visita a Valencia, Sanjurjo, director de la Guardia Civil, se reunió en Biarritz con Sánchez Guerra para disuadirle de que prosiguiese con su intentona. Fue su segundo y vano intento desde que intentara lo mismo a finales de noviembre de 1928, cuando el gobierno le ofreció a Sánchez Guerra una embajada en París o en el Vaticano a cambio de su renuncia al complot.

Rafael Sánchez Guerra, el hijo del antiguo presidente José Sánchez Guerra, nos dice en su libro (págs. 40 y 48) que ya antes del golpe los organizadores desconfiaban de que se les uniese el capitán general de Valencia, sobre todo tras la visita de Primo de Rivera a Valencia dos semanas antes. Ya no lo veían el mismo hombre, y no se les ocurrió otra cosa mejor ni más descabellada que no informarle de ningún detalle del complot. 

Rafael Sánchez Guerra, coprotagonista junto a su padre de los sucesos de 1929 en Valencia

Todo lo confiaron a que se les uniese en el último minuto al saber que Sánchez Guerra había llegado a Valencia. Pero las dudas sobre la implicación real de Castro Girona eran muy anteriores. En agosto de 1928, Vicente Marco Miranda, líder de la minoría republicana en Valencia, visitó al general Aguilera y éste le informó de que por razones que no venían al caso, no veía claro que Castro Girona estuviese dirigiendo el complot que se tramaba en Valencia. El general aconsejaba que se organizase el golpe sin conocimiento de Castro Girona, en caso de que no se comprometiese de forma expresa (Alía Miranda, p. 217 nota 156). Ciertamente así se hizo. Según recoge Miguel Martorell (p. 401), Marco Miranda reconocía que Castro Girona nunca dejó de demostrar “una absoluta reserva”.
 A esta incertidumbre y endeble organización, se añadía que los conspiradores además tenían diferentes objetivos en caso de triunfar el movimiento. Sánchez Guerra pretendía restablecer la constitución de 1876;  el general Eduardo López de Ochoa Portuondo (1877-1936) proponía la creación de unas cortes constituyentes, alejando a Alfonso XIII de España y proponiendo un referéndum sobre la República o la Monarquía; y los republicanos no contemplaban otra cosa que la instauración de la República, como Alejandro  Lerroux.

General López de Ochoa, cerebro militar de la conspiración

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Volviendo a su hoja de servicios que citamos textualmente: “continuó prestando el servicio ordinario hasta las primeras horas de la madrugada del 3 de febrero, que con motivo de una falsa delación de un policía, y como consecuencia de la presencia en Valencia de don José Sánchez Guerra, que había sido detenido el 29 de enero, por orden del que certifica, es a su vez detenido el que subscribe a la hora antes indicada, asaltando su propio domicilio de la Capitanía General, donde descansaba tranquilamente y conducido a Madrid. Fue encerrado en Prisiones Militares al día siguiente 4, donde quedó incomunicado hasta el día 11 que se le levantó la incomunicación”. El 9 de febrero por R.O. cesó en el mando de dicha Capitanía General. 

LA FRACASADA REVOLUCIÓN DE SÁNCHEZ GUERRA

Para entender un poco el enorme embrollo que supuso esta intentona, y para intentar penetrar un poco las motivaciones y el pensamiento profundo de sus dos protagonistas, Sánchez Guerra y Castro Girona, publicamos los dos libros principales que narran estos sucesos desde sus respectivas perspectivas, ambos publicados con días de diferencia en 1930. El primero es el del hijo de Sánchez Guerra, Rafael Sánchez Guerra: “El Movimiento Revolucionario de Valencia (Relato de un Procesado)”. Para poder leerlo íntegro pincha aquí o sobre el libro:

https://drive.google.com/file/d/1CQ7_AjRAimbdXIS0scbmgZ8nRJMDj1_U/view?usp=sharing

 Este libro entendemos que es la principal prueba exculpatoria a favor de Castro Girona. Demuestra de forma palmaria que el golpe se tejió a sus espaldas, sin haberle consultado el más mínimo detalle, y cuando los golpistas recurrieron a él fue con el único propósito de ponerle en un compromiso del que no pudiese librarse sin tomar partido. En ningún momento se cuestiona su honorabilidad ni que hubiese faltado a su palabra previamente dada. Cuando Sánchez Guerra se presenta en capitanía el día 29 de enero por la mañana, no lo hizo para exigir la actuación de Castro Girona, pues sabía que su golpe había fracasado, sino a ser detenido para evitarse la deshonra de huir, y dejar que otros pagasen con la cárcel el haberle secundado en sus maquinaciones.

El segundo libro que reproducimos en su integridad es el que escribiera Alberto Castro Girona junto a dos de sus amigos, Gerardo Farfán de los Godos Pedro González Gómez de Santiago, con el propósito de dejar a salvo su honor personal y militar. Se llama “Por los Fueros de la Verdad”. Para leerlo íntegro pincha aquí o sobre el libro.

https://drive.google.com/file/d/1szDxKteY7BU-O2WEWML42pHblCokrVkk/view?usp=sharing

El plan de sublevación estaba preparado para el día 28 de forma coordinada, pero fue abortado en el último momento. José Sánchez Guerra tenía intención de encabezar la sublevación ese mismo día tras regresar por barco desde Francia a Valencia, pero su barco, el Onsala, llegó con un día de retraso el día 29 y el golpe ya había fracasado el día anterior. Desde Madrid los involucrados en el golpe dieron orden de pararlo y solo se levantó a la hora convenida el regimiento ligero de Ciudad Real, ya que por error no se les avisó del cambio de planes. Ciudad Real fue la única ciudad que se sublevó en vano.
El barco Onsala, viejo carguero de 1.500 toneladas, después llamado “Levante”, donde había venido Sánchez Guerra desde Port Vendres (Francia), a 20 kilómetros de la frontera española. El primer barco que salió de puerto francés con Sánchez Guerra a bordo sufrió una avería a las nueve horas de navegación, por lo que el político tuvo que ser traspasado al Onsala por la misma consignataria en alta mar.
José Sánchez Guerra

DÍA 28, lunes
Ese mismo día se había adelantado en Valencia el hijo de Sánchez Guerra, esperando la llegada en barco de su padre. Todavía el día 28 (pág. 61) los conspiradores discutían por tercera vez si se debía informar previamente a Castro Girona, y se decidió que no hasta la llegada de su padre a puerto. Rafael Sánchez Guerra comenta textualmente sus temores: “… Y si Castro Girona no sabía nada de que tras este movimiento estuviese la figura de mi padre, lo más probable sería que adoptase medidas para hacerlo fracasar”. Esta temeraria forma de ningunearlo fue criticada por Castro Girona en su libro: “Él no es un esclavo a quien se manda siempre y jamás se consulta” (p.1).

DÍA 29, martes
10:00 am aprox. Rafael Sánchez Guerra se presenta en Capitanía acompañado de su introductor, Carlos Hernández Lázaro (1879-1936), ex diputado y senador del partido conservador en Valencia, por tanto del partido de Sánchez Guerra. El hijo del antiguo presidente, le informó a Castro Girona de que a esas horas los cuarteles de media España debían estar ya sublevados contra el gobierno (pág. 67). Según Castro Girona, le dijo que estaban sublevadas Valladolid, Salamanca, Segovia y Barcelona.

Castro Girona le respondió que aún no había sido informado por el gobierno de Madrid, lo cual se podía explicar porque no confiaban del todo en él. Según Castro Girona, se enteró después de lo sucedido en Ciudad Real a las 16:30 de ese día, mediante un telegrama cifrado proveniente del ministro.

Rafael Sánchez Guerra le comentó solo alguno de los detalles de la conspiración y “se mostró desconfiado, receloso y vacilante”, luego según Rafael Sánchez Guerra, se animó un poco más. Al conocer de la lista de generales implicados, Castro Girona se manifestó decepcionado, ya que según él era imprescindible el concurso de los capitanes generales de Madrid y Barcelona y la Guardia Civil (pág. 68). Según el autor del libro, la lista (incompleta) que le dio de generales, no garantizaba el triunfo sin lucha (pág. 226). Según Castro Girona en su libro, le dijo: “Lo que hacen ustedes fiados en mi bondad, es un verdadero atraco”.
Vista la situación, Castro Girona aconsejó esperar acontecimientos y la llegada de José Sánchez Guerra a puerto esa tarde-noche. Según la versión del hijo del político, Castro Girona le pidió una dirección en Valencia donde poder reunirse ambos más tarde (pág. 227). Cuando Rafael le pidió que recibiera a su padre en su despacho en cuanto llegara, “…entonces Castro Girona, visiblemente apurado, me rogó que yo le hiciera desistir de ese propósito” (pág. 69). A las 11:00 am Rafael abandonó la Capitanía General. Esa tarde los periódicos La Correspondencia y La Voz informaron del fracaso del golpe salvo en Ciudad Real, salvo en esta pequeña  y mal comunicada ciudad, nadie se había levantado.

22:00 horas. Llegó el barco Onsala a Valencia con el ex presidente José Sánchez a bordo.

23:30 horas. Rafael vuelve a Capitanía y esta vez vio a Castro Girona con pantalón de uniforme y chaqueta de pijama puesta“…visiblemente nervioso, muy vacilante, menos decidido y optimista que por la mañana, y por lo visto arrepentido. Todo ha fracasado -me dijo al verme-” (Pág. 88). Castro Girona aconsejó, según Rafael Sánchez Guerra, esperar a otro mejor momento para derribar al gobierno, y le comentó que a esa hora ya debía estar vigilado por la policía, como ya lo había sido en otras ocasiones (pág. 89).

DÍA 30, miércoles
00:00 horas. Rafael Sánchez Guerra abandona Capitanía. Al enterarse José Sánchez Guerra pensó: “¿Para eso se le había hecho salir de París? ¿Este era el movimiento “formidable” organizado desde Madrid? (pág. 93)”. Esa madrugada padre e hijo se dirigieron a Paterna, sede del 5º Regimiento de Artillería Ligera. Fueron recibidos por la oficialidad, pero no contaron con el apoyo del coronel del Regimiento, que seguía órdenes de su capitán general, Castro Girona. Para salir de la situación, José Sánchez Guerra, desde Paterna, le escribió una carta a Castro Girona esa misma madrugada, solicitándole que se uniera al golpe (pág. 106).

05:00 horas. Regreraron Carlos Esplá Rizo, periodista y político republicano, y un joven oficial de Artillería, quienes habían sido encargados de hacer de correos de la misiva a Castro Girona. No habían podido entregarle la carta en persona, ya que en su lugar la recogió la esposa del capitán general, alegando que su esposo estaba enfermo en la cama. Aquí empezaron un conjunto de desafortunadas actuaciones de su esposa, Concepción Pozurama, empeñada en tener un protagonismo que a la postre perjudicó la fama de su esposo (pág. 108-109).

Carlos Esplá Rizo, periodista y político republicano alicantino (1895-1971)

07:00 horas. El coronel del Regimiento no secunda el golpe porque no lo apoyaba su capitán general (pág. 110-111).

9:30 horas. El coronel vuelve de un viaje a Capitanía, y le insta a Sánchez Guerra a que se vuelva a Francia para evitar así su detención (pág. 114).
10:30 horas. Según la versión de Castro Girona, es cuando da orden de detenerle al saber que está en Paterna.

11:00 horas. Según Castro Girona, el coronel Suero, jefe del 5º Regimiento Ligero, le dice que Sánchez Guerra desea ser recibido en Capitanía, a lo que el capitán general se niega. Aún así, Suero le desobedece y se lo trae a su despacho.

12:00 horas. José Sánchez Guerra se presenta en Capitanía para obligar a Castro Girona a que lo detenga.

Momento de la entrada de Sánchez Guerra para entrevistarse con Castro Girona. Cuando vino de París Sánchez Guerra, llevaba puesta una gorra y para visitar al capitán general pidió prestado un sombrero a Mariano Campos Torregrosa (1895-1936), político, masón y republicano, por usar ambos la misma talla. Durante su encarcelamiento solicitó que se le devolviese a su propietario, lo que puso en guardia a la policía y le detuvo. Este desliz le supuso varios meses de prisión a dicho Mariano Campos

Cuando llegó a su presencia, le acompañaba en su despacho el arzobispo de Valencia  Prudencio Melo y Alcalde (1860/1923-1945) para intentar convencerle entre ambos de que se volviese a su exilio a Francia. Según F. Barangó-Solís en “Un Movimiento Revolucionario: de los Sucesos de Ciudad Real al Proceso Sánchez Guerra” (1929) (P. 85), Sánchez Guerra declaró en la causa que en esa entrevista Castro Girona le dijo: Lamento mucho que haya usted venido, pero yo pongo a su disposición los medios para marcharse de España. Usted me debe perdonar, pero mi estado de salud me ha hecho desistir de la ayuda que yo me había comprometido a prestar al movimiento. Le suplico, pues, que se marche de Valencia y que no me obligue a tener que imponer mi autoridad”. Si quieres leer este interesante y documentado libro pincha aquí o sobre el libro:

https://drive.google.com/file/d/1TUgJr0UWnh67d4njW5JxcBzk-fho_zZP/view?usp=sharing

Arzobispo de Valencia, Prudencio Melo y Alcalde

Sánchez Guerra le replicó que “yo he venido aquí a representar un drama, no un sainete” y se negó a abandonar la ciudad. Ante la negativa a volverse a Francia, Castro Girona consultó con Madrid y detuvo al veterano político. La conversación, según Rafael Sánchez Guerra, entre su padre y Castro Girona, no debió durar más de 15 minutos. Sánchez le dijo: “…vengo mi general –dijo mi padre- a que cumpla usted con el deber de detenerme, hay que estar con el gobierno o conmigo” (pág. 126). Al no poder convencer a Sánchez Guerra de que retornara a su autoexilio en Francia, Castro Girona se puso en contacto vía telegráfica con el ministro del Ejército, general Julio Ardanaz Crespo y le comunicó su detención (Sánchez, p. 128 y Barangó p. 99). Castro Girona y el arzobispo, tacharon su intentona como una locura, y más cuando se presentó en Capitanía con un sable de juguete con el que tenía pensado dirigir la intentona (Por los Fueros…, p. 17). Ese gesto humorístico del viejo y grandilocuente político, en momentos tan trágicos, no fue bien entendido en aquel momento por sus dos interlocutores. La insinuación de que en ese momento, y con tales gestos, les dio que pensar en su insania, y fue una ofensa que jamás perdonó el político a los otros dos personajes. El prelado le debió decir a Castro Girona en voz baja: “Este pobre señor está loco, a lo que él asintió” (Barangó, p.92).
El arzobispo le había ofrecido a Sánchez Guerra su palacio como residencia temporal (Sánchez, p. 130), pero el gobierno de Madrid lo mandó recluir primero en el Gobierno Civil. Desde ese momento, el ex presidente se consideró a sí mismo prisionero e insistió en ser apresado en las Torres de Quart, que eran las prisiones militares valencianas, donde se le recluyó a las 21:00 horas, y a punto estuvo de morir por las emanaciones de un brasero. Al enterarse del accidente, Castro Girona, le envió a su médico personal (pág. 142). Su hijo Rafael Sánchez Guerra fue también detenido y corrió parecida suerte que su padre. El día 3 de febrero, padre e hijo fueron trasladados al cañonero “Canalejas”, que sirvió desde ese momento de cárcel flotante.

Los Sánchez Guerra sentados en cubierta del cañonero Canalejas durante su presidio flotante

Camarote donde pasó sus estancia José Sánchez guerra en el Canalejas

En el proceso contra Sánchez Guerra de casi 1.500 folios, el arzobispo testificó a favor de Castro Girona. Según su versión “Sánchez Guerra venía equivocado, tratando de inducir al general Castro Girona a cometer un hecho en el que –dice- no estaba comprometido”. Lo más curioso es que el arzobispo declaró que su consejo para que abandonara España, era para evitarle mayores penas a los implicados “y que la salida de aquel [Sánchez Guerra] podía obedecer a una medida de hábil política del gobierno” (Barangó, p. 93). Esta frase, de ser textual, indicaría que no todo lo que sucedió en estas horas y en los siguientes días es lo que parece, y deja muchas más dudas de las que se resuelve.
Torres del Quart hacia 1925, lugar donde se auto encerró José Sánchez Guerra

Según se infiere de su libro Por los Fueros de la Verdad, Castro Girona, no debió ponerse en contacto con el gobierno con la máxima celeridad, y viceversa. Si leemos el libro de Castro Girona, en ningún momento se dice que ese usara el teléfono en las comunicaciones con el gobierno, pero sí el telegrama y los mensajes cifrados.

Aquí, en las horas previas a la llegada de Sánchez Guerra a Capitanía, entraría en juego la tradición oral de la familia, según la cual, Alfonso XIII fue quien le dio instrucciones para convencer a Sánchez Guerra de que se volviese a París, con el objeto de que su detención no crease problemas ni a la monarquía, ni al gobierno ni a nadie, máxime cuando el golpe estaba ya desarticulado. En este libro, en cuatro ocasiones, Castro Girona dijo que su silencio estaba condicionado para no perjudicar a altas personalidades, y por supremos intereses de Estado. En el preámbulo aseguró que dicho silencio hasta ese momento era para “no perjudicar a determinadas persona”. En la p. 25 añade: más quisiéramos y pudiéramos decir, pero nos lo ha prohibido quien tiene autoridad para tanto En la página 45 vuelve a insistir en la misma idea y escribe textualmente: “…y claro es que me impuse por fuerza mayor el sacrificio del silencio”. En su página 50 señalaba “Dios, a quien no podemos engañar, y la Historia serena, cuando se descubran todos los hechos, nos juzgará a cada uno con la imparcialidad debida y sin los apasionamientos de hoy (…) porque yo en la soledad de esta prisión, aceptaba resignado el sacrificio de mi vida militarme impuse también la doble condena del silencio, como otro sacrificio mayor que ofrecer a mi patria”. 

El consejo de guerra contra Sánchez Guerra, presidido en Valencia por el general Berenguer, lo exculpó de toda responsabilidad, y eso que el fiscal pedía para él seis años de prisión y tres para su hijo. Según Rafael Sánchez Guerra, la sentencia fue un rasgo de independencia y valor de los jueces frene a la Dictadura. Rafael aseguró que la sentencia fue absolutoria para su padre y de muerte para Primo de Rivera (pág. 206). Respecto a Castro Girona, lamentó que no se uniera al golpe, porque “…si él llega a decidirse, el triunfo del movimiento hubiera sido cuestión de horas. Su Sólido y bien cimentado prestigio militar, unido al nombre de mi padre, habría sido una garantía más que suficiente para todos (…) Él puede que ahora sea el primero en lamentarlo” (pág. 223).

LA DETENCIÓN DE CASTRO GIRONA

Según el libro de Castro Girona (p.18), el día 2 a las 21:00 mantuvo una conversación telefónica con el ministerio. Pero al parecer el día 3 de febrero, había rumores de que Castro Girona tenía el propósito de liberar a Sánchez de su prisión y permitir su huida y que elementos civiles republicanos esperaban ser armados con 7.000 fusiles por los artilleros del 5º Ligero (Barangó p. 101). Según el libro de Castro Girona (p. 19) y en su hoja de servicios, fue un policía amigo de Sánchez Guerra quien denunció falsamente que el 5º y 6º ligeros tenían intención de sublevarse por orden suya a las 05:00 am del día 3 de febrero. Según él, Félix Peiró, gobernador civil de Valencia, fue quien informó al gobierno y al gobernador militar de Valencia. En cualquier caso el gobierno de Madrid decidió actuar con la mayor resolución posible ante las dudas y ordenó la detención del capitán general. Lo cierto es que a Castro Girona posteriormente se le condenó por negligencia al no detener a Sánchez Guerra, pero no por intento de sublevación el día 3 de febrero.

Según Barangó, p. 98, la declaración del comandante de la Guardia Civil, Carrero, tiene elementos muy interesantes. Acompañado de cuatro guardias penetró en capitanía, rompió a culatazos la puerta de cristales para llegar a los cuartos de la servidumbre y de allí a las habitaciones de la familia Castro Girona. La esposa del general salió alteradísima y diciendo que si seguía forzando la puerta le pegaría un tiro, pues dentro solo había mujeres en paños menores y su esposo estaba en Alcoy. Finalmente la señora y los hijos bajaron al cuerpo de guardia pidiendo auxilio. Al no obtenerla, regresaron al vestíbulo y trataron de telefonear al general Sanjurjo. Fue el hijo menor de Castro Girona, Alberto, quien convenció a su madre de que era inútil esperar más. Entonces fue cuando entraron de nuevo al cuarto y Castro Girona fue detenido. Esta declaración es vital, ya que el hecho de que intentasen ganar tiempo como fuera (unas dos horas mientras se vestían las mujeres del interior), es indicativo de que la familia esperaba una actuación o una llamada definitiva desde el exterior lo suficientemente importante, como para librarlo de la detención. Dicha actuación o llamada nunca llegó, ni le libró de la detención. Lo que está claro es que Castro Girona ni en la causa ni en su libro exculpatorio involucró a nadie que estuviera por encima de él, asumiendo él solo la responsabilidad para librar a otros, según tradición oral entre sus descendientes.

Noticia aparecida en Caras y Caretas de Buenos Aires el 9 de febrero de 1929. La prensa española estuvo en los primeros días totalmente controlada por el gobierno de la Dictadura, y fue la extranjera la única que pudo publicar con libertad las noticias que llegaban de los sucesos de España 


Según Castro Girona (p. 23) su detención le sorprendió cuando descansaba (y por tanto no estaba preparando una segunda conspiración para esa misma noche), y cuando su hijo Alberto intentó avisar a la guardia de capitanía, fue también arrestado. En esta situación se llegó a encañonar a su esposa (p 24) y el hijo debió decir: ¡Pero que es mi madre! Castro en su libro (p.25) afirmó: “más quisiéramos y pudiéramos decir, pero nos lo ha prohibido quien tiene autoridad para tanto. Por eso no hablamos de los caballeros que han osado atacar a una dama, y han pretendido poner en ridículo, en vano afortunadamente”. En la p. 28 Castro Girona añade que en esa madrugada se derribó a hachazos las puertas de sus habitaciones particulares, que se había cogido de una panoplia que había en el despacho de ayudantes, cuando estaba acompañado de su hija Carmen, enferma, y de su hijo menor, Alberto.

Creemos que no es cierto que Castro Girona se parapetase en su mujer durante esas dos horas para eludir de forma cobarde su detención. Eso sería una acusación tan fácil como injusta. Creemos más bien, que Castro Girona esperaba escondido “algo”, “una actuación”, una “llamada salvadora y oportuna” que nunca llegó. A lo que se añade que las desafortunadas actuaciones e iniciativas de su esposa durante todo este largo proceso de semanas, no hicieron más que perjudicar su defensa y su fama ante la Historia.

El 9 de febrero La Época publicó que el rey había firmado el R.D. de cese de Castro Girona como capitán general de Valencia y que fue enviado a Madrid, seguido en otro coche por su familia. Es inútil intentar averiguar qué sucedió en Valencia según la prensa madrileña o sobre todo valenciana. La censura de la Dictadura fue tan eficaz que no se puede obtener de ella ni un solo detalle de interés. Cuando llegó a las Prisiones Militares de Madrid, fue recluido en la mítica celda nº 2, donde antes que él estuvieron detenidos el general y ex ministro del Ejército, Francisco Aguilera Egea, condenado por implicación en la Sanjuanada contra Primo en 1926; también estuvo en esa celda Riquelme y posteriormente en 1931 el general Emilio Mola, apresado por los sucesos de San Carlos (El Imparcial, 22-4-1931, p. 6).

El 28 de febrero se le declara disponible con residencia en Madrid. Dispuesta instrucción en única causa por el Consejo Supremo del Ejército y Marina el 10 de abril se le comunica el procesamiento.
Según La Nación el 8 de julio (pág. 8), el presidente del tribunal fue el antiguo alto comisario Ricardo Burguete, el fiscal fue el general de división Luis Navarro y Alonso de Celada. El defensor fue el teniente coronel de estado mayor Manuel Pereira Muiño. Formaban también parte del tribunal, según el diario El Imparcial (día 9 de julio): CarbóCarranzaHerranzGómez RubeBermúdez de CastroLos ArcosMoreno y Gil de BorjaSuárez Inclánmarqués de la GarantíaVallespinosaParreñoVillanuevaArlanza Fernández de Castro. El juez instructor: Feijoo.

El 10 de julio se dicta sentencia, y el proceso se realizó en tiempo récord, como se puede observar, en la que después de considerar que su conducta no entrañaba grave daño para los intereses del Estado y teniendo en cuenta sus notables servicios en África, se le condena como autor del delito de negligencia, penado en el caso 2 del artículo 277 del Código de Justicia Militar, a la pena de un año de prisión militar correccional, con la accesoria de suspensión de empleo durante la condena, siéndole de abono el total de la prisión preventiva. Su condena la cumplió en Madrid, aunque según El Liberal el 14 de julio p. 5, ingresó en el castillo de Monjuich el día 5 de julio.

Durante su estancia en prisión tuvo mucho tiempo para reflexionar  e intentar reparar la enorme cantidad de noticias infamantes e inventadas que empezaron poco a poco a publicarse, una vez que la censura empezó poco a poco a levantar su mano. Ya casi al final de su condena, Castro Girona, tras conocer la absolución de Sánchez Guerra, y que él permanecía aún en prisión, empezó a ordenar los documentos para publicar su libro “Por los Fueros de la Verdad” e intercambiar correspondencia con los Sánchez Guerra, padre e hijo. Se quejaba, y con razón, de que él había sido condenado por tratar con cortesía a quien luego fue absuelto por la justicia militar. Consideraba totalmente injusto que la opinión pública considerase los actos de Sánchez Guerra como de heroicidad y martirio, y los suyos de indignidad y traición (p. 46). Por ello, y para restituir su imagen y salvaguardar su fama y honorabilidad personal, invitó por correo a Sánchez Guerra a participar en un tribunal de honor ante la presencia de otros caballeros generales, para que fuese juzgada su conducta con la imparcialidad que no había demostrado ni su tribunal, ni la desorientada opinión pública. Castro propuso incluso como testigo a Sanjurjo (p. 52-53). Sánchez Guerra se negó a participar en tal tribunal, ya que su honorabilidad y palabra no era cosa de demostrar como se demuestra un teorema matemático en una pizarra. Con su negativa, Sánchez Guerra, le pasó factura por haber insinuado, tanto él como el arzobispo valenciano, que Sánchez Guerra les diese la impresión de que en aquellas jornadas no estaba en sus cabales. Aunque Castro Girona le pidió perdón al veterano político por estas insinuaciones durante el proceso, Sánchez Guerra siguió negando su participación en el tribunal que le propuso Castro. Castro al menos pudo tener la satisfacción personal, aunque ya fuera tarde, de que el conde de Creixell reconociese por carta el 15 de marzo de 1930 al abogado del general, que solo había visto a Castro Girona unas tres veces desde que era capitán general, y que éste jamás había dado su palabra a ninguna intentona militar. Añadió que todo lo que hablaron no fueron más que unas conversaciones para pasar el rato, y que le dijo una y otra vez que Sánchez Guerra no debía ir a Valencia. (p. 54, 60). Al parecer Castro Girona obtuvo del conde una entrevista personal antes testigos, justo un día antes de ser indultado, pero no consiguió lo mismo de Sánchez Guerra (p. 65).
Por el momento no hemos podido hallar en los archivos militares su causa procesal, tampoco en el Archivo de la Administración de Alcalá o en el Archivo Histórico Nacional. Para entender la dificultad de este caso, baste señalar que ninguno de tres profesores universitarios que han estudiado concienzudamente este período en los últimos, han podido dar con él.

Prisiones Militares en Madrid hacia 1927 junto a la iglesia de San Francisco el Grande

El ministro de la Guerra mandó copia de la sentencia recaída a la Junta Clasificadora para el ascenso de generales y coroneles del Ejército, y aunque reconoce ser cierto que cuando el general Castro Girona cumpla la condena impuesta, será reintegrado en el goce de todos sus derechos, propone al Consejo de Ministros su pase a la reserva. Por R.O. de 26 de julio (D.O. 162) se le pasa a situación de primera reserva. En cuya situación continuó en Prisiones Militares hasta que por R.D. de 28 de diciembre (D.O. 273) se le concede indulto del resto de la pena que le faltaba por cumplir, siendo puesto en libertad ese mismo día. En situación de 1ª reserva y con residencia en Madrid finó el año.

El indulto a Castro Girona se hizo coincidir, para ser firmado por el rey, con el día de la Inmaculada Concepción y porque además la esposa del teniente general se llamaba Concha, como un regalo por ser el día de la patrona de la Infantería Española. Para leer el artículo publicado en El Imparcial el 7 de diciembre pincha aquí.

1930
Comenzó en la misma situación en Madrid. El diario La Libertad el 22 de enero cita por primera vez a su hijo Alfredo Castro-Girona, al ser destinado como ingeniero naval al Ferrol. El 14 de febrero el Consejo Supremo de Guerra y Marina, reunido en Sala de Justicia, para el estudio de la amnistía que le concede el R.D. Ley de 5 de febrero, acuerda que con arreglo a lo dispuesto en el apartado A del art. 1º de dicho R.D. (D.O. nº 30), se halla comprendido el interesado de lleno en sus prescripciones, no obstante haber cumplido la condena impuesta, procede amnistiarle del delito cometido, y extinguida la responsabilidad criminal apreciada en el fallo con todas sus consecuencias, debiendo aplicarse de modo urgente la referida gracia. En vista de que por el Ministerio de la Guerra no se daba cumplimiento a lo acordado por el Consejo Supremo de Guerra y Marina, con fecha del 26 de febrero Castro Girona solicitó por instancia dirigida al S.M. la gracia concedida en la amnistía, y por tanto el reingreso en el servicio activo, sin que se resolviera nada ni se diera cumplimiento a la gracia concedida. 

El diario El Mañana (Teruel) del 13 de marzo publica una interesante noticia relativa al general Castro Girona, donde este se autodefine como liberal y demócrata, casi al comienzo de la dictablanda del general Berenguer. Aunque afirma que comprendía los motivos que impulsaron a Primo de Rivera a dar el golpe de 1923, él es partidario de que siempre gobierne el elemento civil y el pueblo. Para leer este interesante artículo pincha aquí.

El diario El Sol publicó el 19 de junio (p. 3) la noticia de la boda de Carmen, la hija de Castro Girona, con el médico Manuel Montesinos y Sánchez Serigó. Este joven doctor había sido requerido por Castro Girona para conseguir, sin éxito, del representante político de Sánchez Guerra en Valencia, la lista de personas que pudiesen atestiguar que el teniente general estuvo implicado en conspiración alguna. El diario La Estampa publicó la foto de la boda en la iglesia de San José el 1 de julio de 1930, a la izquierda comparte página con el periodista Manuel Aznar Zubigaray, abuelo del presidente Aznar, pincha aquí.



 Después de un viaje a Santander el 23 de septiembre, la prensa publicó que el libro de López Ochoa, De la Dictadura a la República (1930), con prólogo de Eduardo Ortega y Gasset (hermano del filósofo), fue secuestrado por contener insultos a dos superiores: Martínez Anido y Castro Girona. El 21 de octubre la prensa informó del fallecimiento de Weyler, y de que entre las personalidades que le mostraron sus respetos en su domicilio estaba Alberto Castro Girona. El 28 de noviembre, el noticiario El Mañana de Teruel (p. 4) publicó que Castro Girona y Burguete fueron recibidos por el rey, pero ambos militares rehusaron hacer manifestaciones a la salida.
Y así finó el año en la primera reserva y con residencia en Madrid.


Al proclamarse la II República, Rafael Sánchez Guerra se convirtió en la mano derecha del presidente Alcalá Zamora como su secretario de Presidencia. En la foto se le puede ver justo detrás del presidente en un brindis por el advenimiento de la República. Castro Girona tendrá pocas opciones de rehabilitación militar, como ya veremos, con tan relevantes oponentes durante este periodo
  
 Niceto Alcalá Zamora firmanado el Estatuto de Autonomía de Cataluña, posando sus dedos sobre la mesa su secretario Rafael Sánchez Guerra




Para leer más artículos sobre este personaje, verás abajo a la derecha que pone en letra pequeña: “entradas antiguas”. Pincha ahí, o en la pestaña especial dedicada a Castro-Girona.

Por Marcial de Castro Sánchez




Alberto Castro Girona durante la II República (1931-1936)



Durante los años correspondientes a la II República, no hay en la hoja de servicios del teniente general ni una sola anotación. Aparece siempre en situación de disponible forzoso en la primera división orgánica con residencia en Madrid. Todo indica que los deseos de reforma militar de Azaña no jugaron nunca a su favor. Azaña consiguió reducir el número de generales de 190 a 90 al año de instaurarse la República. Por el contrario indultó y puso en activo a aquellos generales que conspiraron contra Primo de Rivera o a favor de la instauración de la República, como fue el caso de AguileraGodedQueipo de LlanoRamón Franco y López Ochoa. Todos ellos fueron rehabilitados y recompensados por Azaña. Sin embargo, Castro Girona se quedó en una especie de limbo, pues no solicitó el pase remunerado a la reserva (como hicieran Gómez-Jordana Sousa Vigón), pero tampoco los diferentes gobiernos de la República le confiaron un puesto acorde a su valía personal y su graduación. Manuel AzañaRafael Sánchez GuerraNiceto Alcalá Zamora y seguramente Alejandro Lerroux, no le perdonaron que no se sumase a la intentona de Valencia de 1929. Todos ellos le pasaron factura durante los siguientes años. Esa es la única explicación que encontramos a su ostracismo militar durante estos años de la República.
Manuel Azaña, ministro de la Guerra (1931-1933), en buena parte responsable del apartamiento intencionado de Castro Girona de la vida militar activa durante la II República
1931
Según la Correspondencia Militar publicada el 24 de enero, un grupo de generales felicitó al rey por su onomástica, entre ellos figuró Alberto Castro Girona que firmó en un álbum.
El 12 de febrero El Heraldo de Madrid (p. 12) y El Sol (p. 3) publica una carta de Castro Girona donde desmiente informaciones o rumores sobre su supuesto compromiso previo con Sánchez Guerra para dar el golpe de Valencia de enero del año anterior.
El 21 de marzo de 1931 La Época publica en portada que el jefe de Gobierno, el almirante Juan Bautista Aznar Cabañas, había recibido a Castro Girona en su despacho, pero nada se dijo del contenido de la conversación. Es de suponer que sería relativo a su rehabilitación o para recabar su opinión sobre un futuro cambio en el sistema de gobierno.
Tras la proclamación de la República El Heraldo de Madrid publicó que Manuel Azaña, nuevo ministro de la Guerra, recibió a Castro Girona, José Fernández de Villa-Abrille y Ricardo Burguete y Lana.
Según el diario La Voz, publicado el 16 de abril Alcalá Zamora recibió al general BarreraLuqueCastro GironaBurgueteSanjurjoMarzoOvilo y al almirante Aznar. El 19 de ese mes de abril, según el diario El Sol, Castro Girona fue recibido por el ministro de Estado, Alejandro Lerroux. Según el diario La Voz, Alcalá Zamora recibió en su despacho el 8 de mayo de ese año al capitán general de Cataluña, al alcalde de Barcelona y a Castro Girona.
Según el diario Ahora, el 11 de julio de 1931 (p. 4), el gobierno le concede la vuelta a la situación de activo y deja de estar en la primera reserva. Ese día Azaña recoge en sus Diarios que Castro Girona vino a darle las gracias y anotó que se ofreció para el cargo de inspector general. En cualquier caso, Azaña no tuvo en consideración esta propuesta del teniente general.
Alberto Castro Girona elogia el libro de Francisco Hernández Mir, “La Dictadura ante la Historia, un crimen de lesa patria (1930)” en el diario La Libertad el 12 de julio p.8.

Este artículo es muy clarificador de la opinión política que tenía Castro Girona en el periodo constituyente de la II República, y se manifiesta claramente contrario a la dictadura de Primo de Rivera, a la vez que critica sus errores militares, como la orden de retirada de Xauen en 1924 y el difícil desembarco de Alhucemas. También elogia la figura del ministro liberal Luis Silvela Casado (1965-1928) como primer Alto Comisario civil de Marruecos. El libro de Hernández Mir afirmaba que Castro Girona, CabanellasQueipo de Llano y Riquelme fueron víctimas, entre otros, de la dictadura. Si quieres leer este artículo sobre  Castro Girona pincha aquí.

El 14 de julio el Heraldo de Madrid (p. 2) publicó que Castro Girona y Lacerda visitaron de nuevo a Lerroux y Azaña. Ese mismo día La Libertad publicó (p. 2) que Azaña suprimió la escala de reserva retribuida y que Castro Girona fue reingresado en virtud de la última amnistía. También ese día 14 La Voz publicó que la vista de Castro Girona a Azaña fue para solicitarle su asimilación militar. El 3 de agosto el Crisol publicó que Castro Girona fue de nuevo recibido por Alcalá Zamora. En el diario de Azaña recoge el día 26 de agosto que había comido en el Savoy con Alcalá Zamora, con el alto comisario Luciano López Ferrer y el ministro de Marina Santiago Casares Quiroga. En la conversación coloquial e informal, el presidente Alcalá Zamora se manifestó en contra de los acuerdos a los que años atrás habían llegado Castro Girona y Cerdeira con El Raisuni, seguramente porque les parecería excesivos. Aún así, al año siguiente se recibió en Madrid al hijo de Raisuni con todos los honores que recogió la prensa. Sin duda Alcalá Zamora también tenía hacia Castro Girona algún tipo de resentimiento personal cuando aquel fue fugaz ministro del Ejército a finales de 1922 y primera mitad de 1923.  De nuevo lo volvió a recibir junto a otros generales según La Época el 24 de diciembre de 1931 (p. 2).



Niceto Alcalá Zamora, presidente de la II República (1931-1936)

1932

Comenzó el año con una serie de réplicas y contrarréplicas referente a su actuación en los sucesos de Valencia de 1929. Castro Girona jamás admitió su implicación en la intentona y no perdió ocasión de de defenderse ante la opinión pública cada vez que se le cuestionaba su honorabilidad. Es ese contexto se publicaron una serie de notas cruzadas en Mundo Gráfico el 12 y el 19 de enero (p. 8, 9 y 10 y 37 respectivamente). El 23 de enero se publicó otra contrarréplica de Castro Girona en Mundo Gráfico, contestada por Rafael Sánchez Guerra el día 24 (p. 36) y respondida por Castro Girona el 2 de marzo de 1932 (p. 37). Mundo Gráfico dio por suficientemente explicadas ambas posturas, y dio por terminadas las publicaciones de cartas al director provenientes de ambas partes.

El día 19 de enero La Voz publica que el hijo del Raisuni visitó España y tuvo palabras de elogio, agradecimiento y cariño para Castro Girona, quien lo liberó de su cautiverio por parte de Abd el Krim en 1926. Para leer el artículo pincha aquí.

Visita del hijo de Raisuni a España

El día 25 de febrero, se publicó en Luz que el gobierno proyectaba pasar a la reserva a los tenientes generales Pío López Pozas, Castro Girona y José Cavalcanti, más otros generales como López OchoaBerenguerMillán Astray y Mola entre otros, ya que llavaban más de seis meses en situación de disponibles, por lo que pasarían a la reserva.

El 30 de septiembre el B.O. de la Dirección General Aeronáutica Civil (octubre p. 17) publicó la admisión del hijo mayor de Castro Girona, Alfredo, para un curso de dos años como alumno opositor para el curso de ingenieros aeronáuticos.

Este año de 1932 también trajo alguna noticia feliz al teniente general. La prensa publicó la boda del primogénito de Castro Girona, Alfredo Castro-Girona Pozurama, con María Dolores Campos Cortés.




A finales de año la prensa publicó el nacimiento de su primer nieto, Alfredo Castro-Girona Campos.




1933

Según se publicó, en la escala del ejército ese año, había tres tenientes generales (entre ellos Castro Girona), unos 21 generales de división y más de 40 de brigada. El 29 de marzo Luz (p. 11) publicó que se le reconoció a Castro Girona la efectividad del empleo como teniente general desde el 1 de octubre de 1927, en vez del 9 de noviembre de 1928.

El 1 de agosto se le concede a Alfredo Castro-Girona el título de especialista en aeromotores. El 25 de octubre la Libertad publicó que se admitió a su segundo hijo, Alberto, como alumno aspirante a la Escuela Nacional de Sanidad.

El 22 de diciembre La Libertad (p. 5) publicó que Castro Girona había visitado en su despacho al nuevo y fugaz ministro de la Guerra, Diego Martínez Barrio, del partido Radical de Lerroux.

1934

La Nación publicó el 27 de enero (p. 3) que Castro Girona visitó al nuevo ministro de la Guerra, Diego Hidalgo y Durán, también del partido Radical. 

El Heraldo de Madrid publicó el 30 de abril de este año (p. 10) que millares de personas habían pasado a rendir homenaje a los retratos de los fusilados en Jaca del 14 de diciembre de 1930, los capitanes Fermín Galán y Ángel García Hernández, considerados mártires de la II República Entre esos miles estuvo Castro Girona que estuvo junto a las hijas de Indalecio prieto.

La Revista de Estudios Militares del año 1934 (p. 523) publicó que Castro Girona había prologado el libro “El Problema Militar en España”, escrito por el general de brigada en segunda reserva, Cándido Pardo González, presidente de la Comisión Histórica de las Campañas de Marruecos. El prólogo lleva la lleva la fecha del 27 de febrero de 1934.


https://drive.google.com/file/d/1XgqtX4ogKbzyQuY0Po4GBtNWBGtUqsy6/view?usp=sharing

Si quieres leer íntegro este extenso prólogo del teniente general Alberto Castro Girona pincha aquí, o arriba sobre la portada del libro.

El 21 de agosto de 1934, según La Nación, Castro Girona escribió un artículo en la revista uruguaya Nuestra Raza, referente a lo que España debía realizar para la internacionalización de la raza hispana.
Según el B.O.D.G.A., su hijo Alfredo Castro-Girona Pozurama fue destinado a la Escuela Aeronáutica Naval de Barcelona. El destino fue firmado por Lerroux el 19 de octubre de 1934.

El Diario La Libertad el 23 de noviembre de 1934 (p. 6) publicó que se había constituido en Madrid la Asociación de Amigos de Bolívar, y que una comisión fue a visitar por este motivo al embajador de Venezuela en España, entre los que figuraba Castro Girona como tesorero. Dicha asociación tuvo su sede en la calle Olivos nº 2 de Madrid. Ilustres miembros de esta asociación fueron Gregorio MarañónConcha Espina, la chilena Gabriela Mistral, los hermanos Álvarez Quintero, el premio Nobel Jacinto Benavente y el venezolano Rómulo Gallegos. Esta nómina de intelectuales de altísimo nivel nos relaciona a Castro Girona con lo más granado de las letras hispanas durante su forzado retiro militar durante la II República. Para leer el artículo de ABC del día 20 de diciembre y un extracto de los estatutos de dicha asociación, imprescindible pinchar aquí.

Ese mismo día 23 de noviembre La Nación publicó (p. 16) que Castro Girona fue recibido por Lerroux junto a otros generales.
1935

El 25 de enero la revista La Tierra de Madrid (p. 4) publicó que se había constituido una comisión para la celebración del VIII centenario de Maimónides, y Castro Girona aparece como miembro de la junta. Ese mismo día la junta directiva de los Amigos de Bolívar fue recibida por el Presidente Alcalá Zamora, según el diario La Voz (p. 2).

La Nación publicó el 5 de abril de 1935 (p. 4) que el nuevo ministro de la Guerra, el general Carlos Masquelet Lacaci, recibió  a los generales y jefes de sección del Estado Mayor Central, entre ellos a Castro Girona. En su discurso dijo que su intención era imponer disciplina en el Ejército.

El 24 de abril la nación (p. 10) publicó que Melquíades Álvarez fue elegido presidente de la asociación los amigos de Bolívar y que Castro continuaba como miembro de la junta directiva.
La Lectura Dominical publicó el 4 de mayo (p. 10) el fallecimiento en León de la hermanastra de Castro Girona, Ana López Girona, el pasado 28 de abril. Ana había sido profesora de la Escuela Normal de Magisterio en León, casada con Ismael Norzagaray Vivas, catedrático de Ciencias Naturales en el Instituto de León.

El Siglo Futuro publicó el 8 de mayo de 1935 que Gil Robles, nuevo ministro del Ejército, recibió a varios generales y entre ellos a Castro Girona.
Entrega de diplomas a capitanes de Estado Mayor el 24 de junio de 1935. Castro Girona aparece justo detrás de Franco a la izquierda en la fotografía. La escena se sitúa bajo el león de la Escuela Superior de Guerra. A la derecha de Franco en la foto está Gil Robles. También se distingue a Fanjul, Cabanellas, Goded, Millán Astray  y Monasterio entre otros 

El 7 de julio Castro Girona publicó un extenso artículo en España y Marruecos (nº 3, p. 11) sobre la política que debe llevar España en África. En este artículo Castro Girona nos sorprende con su apoyo a la construcción de un túnel submarino que comunique España y Marruecos según el proyecto del coronel de Artillería Pedro Juvenois Labernade; o mediante un puente que había diseñado Juan José Larrucea. Para leerlo pincha aquí

En Mundo Gráfico el 18 de septiembre (p. 2) se publicó la breve opinión de Castro Girona sobre la invasión italiana de Abisinia.

El 16 de noviembre La Voz (p. 3) publica que Castro Girona estuvo presente en la fiesta conmemorativa de la independencia de Filipinas.

El día 19 de diciembre, según La Época (p. 1), el nuevo ministro de la Guerra, Nicolás Molero Lobo, recibió en audiencia a Castro Girona y a otros generales.



Debidamente autorizado salió para Valencia el 16 de julio donde le sorprende el estallido de la Guerra Civil. Inicialmente, erróneamente considerado como uno de los responsables del Movimiento, fue detenido y encarcelado en una de las checas de la ciudad del Turia.

De lo que ocurrió después y de cómo consiguió escapar, sabemos por tener la suerte de contar con su propio testimonio, según le narró él mismo a Gutiérrez-Ravé en 1942 para su libro “¿Cómo se liberó usted?”. Es imprescindible su lectura para poder comprender todo lo que se narra a continuación…..
Link al documento AQUI.
También puedes pinchar en la portada de este libro que ves abajo.


https://drive.google.com/file/d/1XMyYIx-OKE-pwRPhIEk0jj1l8jyhGFUd/view?usp=sharing


Afortunadamente, toda su familia pudo protegerse bajo bandera francesa en el Liceo de Madrid, en donde se resguardaron junto a otras personas en circunstancias similares, llegando a ser alrededor de 2.500 los refugiados en Marqués de la Ensenada, 12.

Liceo francés de Madrid


Su calidad de Gran Oficial de la Legión de Honor francesa, a la que apeló, le salvó a él y al resto de sus familiares de una muerte segura.

Es indudable que la concatenación de casualidades fue providencial, desde su detención en Valencia hasta su llegada al Liceo francés, pero por sí misma no hubiera bastado para llegar a esa afortunada parada intermedia. La clave en el desarrollo de los acontecimientos fue poder contar con la amistad y la lealtad de otros en el momento justo y eso no fue fruto de la casualidad; sino de una forma de ser y de actuar a lo largo de los años, que hizo que otras personas estuvieran dispuestas a poner en riesgo sus vidas por salvar la suya.

Y así fue como Pablo Moreno en Valencia y Juan de Dios González Suay en Madrid hicieron posible el milagro.

El primero como policía en la Valencia roja y antiguo soldado en Marruecos que no dudó en arriesgarse al límite exigiendo su liberación y el doctor Juan de Dios, médico y amigo, cómplice necesario para urdir el plan de huida hacia lugar seguro.

La íntima amistad de ambos con la familia Castro Girona perduró a lo largo de sus vidas.

Quien sabe si también fue decisivo su adiestramiento de años en conflictos bélicos y gestiones diplomáticas, pudiendo así esquivar cada pregunta, cada propuesta con acierto, con agilidad de pensamiento, siendo además consciente de que su vida pendía de un fino hilo a cada respuesta que daba.

Sus reflejos salvaron a su hijo Alfredo, capitán de aviación en Cuatro Vientos y detenido desde el 26 de septiembre. Desde el momento que supo que su nombre aparecía en la “lista negra” de personas a detener, no hizo nada por evitarlo pensando en su esposa e hijos y en el peligro que correrían si él trataba de esconderse. Le detuvieron en su domicilio.

Tras muchos días sacado al patio de la cárcel Modelo junto a tantos otros, bajo la amenaza de un fusilamiento inminente, tuvo la fortuna de ser liberado a tiempo para evitar ese fatídico final. Cuando fue llamado y sacado de su celda pensó que había llegado su momento y repartió entre sus compañeros las pocas pertenencias que tenía, su manta y su reloj. Nada le podía hacer pensar que a quien iba a encontrar al final del recorrido no era a la muerte, sino a su padre.


Alfredo Castro-Girona Pozurama


La templanza del general le permitió saber esperar el momento justo para poder escapar de su cautiverio domiciliario, sabiendo que el tiempo pasaba y sus disculpas caducaban, acercándole al precipicio de tener que decidir entre la traición o la vida.

Ninguno de los tres intentos para contar con su favor funcionaron:

Ni liderar la sublevación de tres cabilas en el norte de África con todo el material de guerra y medios humanos que solicitara, ni el mando del Ejército del Norte y la defensa de Bilbao, ni tan siquiera la Jefatura del Estado Mayor del Ejército, le hicieron dudar un solo instante sobre sus convicciones ni sobre cual era su deber.

Estos son los tres altos mandatarios que intentaron convencer a Castro Girona para que se pusiera al frente de las empresas que él rechazó.


Juan Hernández Saravia, militar.

José Giral, Jefe del Gobierno


Francisco Largo Caballero, Ministro de la Guerra y Presidente del Gobierno


La llegada el 2 de noviembre al Liceo y el reencuentro con su familia daría una pasajera tregua al general, que junto con su hijo Alfredo empezó a planear la forma de llegar a la zona nacional para unirse a su ejército lo antes posible.

Mientras y una vez descubierto el engaño, la radio en Madrid bramaba de fustración ofreciendo día y noche cuantiosas recompensas por el general fugado.

El 12 de noviembre envió una carta a Francisco Franco por valija diplomática para comunicarle su intención de pasarse al bando nacional en cuanto le fuese posible.

1937

Los meses que pasó en el Liceo transcurrieron con la preocupación de un potencial asalto por grupos de milicianos, lo que les supuso establecer guardias constantes aun sabiendo que llegado el momento de poco les servirían. A esta preocupación había que añadir el hambre. Conseguir hacer llegar alimentos al Liceo era cada vez más complicado y lo poco que había debía repartirse en raciones cada vez más escasas.

El trabajo de Antonio Manuel Moral, “Drapeau de France” sobre los refugiados en Madrid bajo bandera francesa en la Guerra Civil española, describe y aporta testimonios reales de lo que era la vida diaria de las personas que fueron acogidas en el Liceo francés de Madrid.
Link a “Drapeau de France”

A pesar de todo la vida continuaba y el general vio nacer allí a su tercer nieto, hijo de Alfredo y María Dolores, que fue llamado Alberto en su honor.

No sería hasta el 12 de marzo cuando el ejército rojo hace oficial la baja del general Castro Girona en sus filas, tras no haber sido capaz de evitar su huida y ser consciente de la nula adhesión a su causa.




Publicado en prensa el 12 de marzo de 1937


En el Liceo permaneció refugiado junto a su familia hasta el 28 de junio que fue trasladado por la Embajada a Alicante, donde permaneció dos días sin poder embarcar, por lo que se dirigió a Valencia y se escondió en su Liceo Francés. Viviría dos intentos fallidos más junto a otros refugiados que procedían de Madrid.

El Consulado Francés estaba informado de que el Gobierno Republicano había puesto precio a su cabeza, por lo que extremó al máximo las precauciones.

El 16 de julio, por intervención directa del capitán de barco francés “Emerethie II”, pudo burlar la vigilancia de la policía y embarcar con parte de su familia. Lo hicieron con pasaportes falsos a nombre de la familia “Lecour”. De nuevo en este capítulo tuvo un papel fundamental Pablo Moreno, quien le salvara en primera instancia de la checa en Valencia, volvió en su auxilio.


El día 18 llegó a Marsella, el día 20 a Irún y el 23 ya estaba en Burgos, donde se le instruyó la oportuna información gubernativa con el número 938 en la que figuraba la carta del 12 de noviembre de 1936 dirigida a Franco. Su caso se resolvió favorablemente el 27 de julio y el 28 salió para Salamanca para presentarse ante Franco.

Su hijo Alfredo no pudo embarcarse en Valencia hasta el 20 de octubre y las dificultades que atravesó hasta llegar al barco que tenía que llevarle a lugar seguro no terminaron una vez allí. Al no tener dinero para pagar el pasaje, la tripulación le ordenó abandonar el barco con lo que su perdición era segura. Mientras él se resistía y discutía con el capitán, una familia madrileña que escuchó lo que sucedía intercedió por él y pagó su pasaje salvándole la vida.

Mientras las horas pasaban y esperaba el momento de zarpar, ocurrió un hecho que él y el resto de la familia recordaría hasta hoy:

Decidió el hijo mayor del general, bajar al muelle a estirar las piernas y fumar un cigarrillo pensando que no había riesgo alguno, cuando aparecieron dos milicianos que al verle fumando le pidieron fuego. Alfredo, que en ese momento vestía un mono de trabajo azul y llevaba en el bolsillo junto al mechero varios rosarios, consiguió mantener la calma y aparentar normalidad. La pareja de milicianos se marchó y todo parecía transcurrir sin problemas hasta que se miraron el uno al otro y acto seguido le gritaron: “¡Camarada! ¡Que no te hemos pedido la documentación! “

En ese momento la fortuna volvió a salir a su encuentro y por su lado pasó una señora con sus maletas caminando en dirección a la pasarela del barco, maletas que instintivamente él cogió y sin que la mujer pudiera evitarlo, llegaron rápidamente hasta el interior del “Emerethie II”, dejando el peligro atrás, otra vez.

Alfredo Castro-Girona Pozurama llegó a San Sebastián el 24 de octubre. Fue destinado al arsenal de El Ferrol y el 2 de noviembre, fue destinado a Salamanca a la oficina de Servicios del Estado Mayor del Aire, y en marzo de 1938 fue profesor especialista de aviación militar.

Poco sabemos de las vicisitudes de su otro hijo Alberto, salvo que en noviembre era director del Hospital Militar de Tudela (Navarra), como médico civil militarizado, y cuando se cerró este hospital, pasó como teniente médico al Hospital de Pamplona hasta su desmilitarización el 5 de octubre de 1939. Por lo tanto pasó el resto de la guerra prácticamente al lado de su padre.

Agosto-septiembre

El 2 de agosto por telegrama del Cuartel General del Generalísimo, se dispone que el teniente general Alberto Castro Girona pase la revista de comisario de este mes como disponible en la VII Revisión Orgánica, trasladándose a Burgos el 16 de septiembre. El 24 de septiembre por orden reservada del Generalísimo, se le nombra Inspector General de la organización defensiva de la frontera pirenaica desde el cabo de Higuer (Fuenterrabía) hasta Canfranc (Huesca), quedando subordinado a este organismo los Cuerpos de Ejército 5º y 6º para todo lo relacionado con la organización militar en la zona fronteriza. El 28 se le dan las instrucciones para la defensa contra las filtraciones transfronterizas y evitar las fugas de republicanos a Francia.


Diario La Marina 16.10.1937

Diario de la Marina 15 de octubre de 1937



Sello personal de Castro Girona como Inspector General de la Frontera Norte


Nombramiento original de Castro Girona como Inspector General de la frontera norte

Octubre-noviembre-diciembre

El día 5 de octubre se le asignó personal y llegó a Pamplona al día siguiente donde instaló las oficinas de la nueva inspección. Los días 8, 9 y 10 reconoció la frontera pirenaica que dividió en dos sectores y visitó regularmente.

El 2 de noviembre asistió a la jura de bandera de los oficiales provisionales de Infantería de la Academia de Pamplona, acto presidido por Franco. El día 13 y 17 visitó vera y Lerún en el primer sector.

El 2 de diciembre asistió en Burgos a la jura de los consejeros de la F.E.T y de las J.O.N.S, y siguió su función hasta final de año.

1938

Enero-febrero-marzo

Siguió al frente de la Inspección General de la organización defensiva de la frontera pirenaica con sede en Pamplona.

Ultimadas las labores en el primer sector, el 5 de enero pidió permiso para pasar al segundo. El día 13 inspeccionó Lumbier, Navascués, Ochogavía y valle de Insaustu. A primeros de marzo dio por concluidos los trabajos del segundo sector, a falta únicamente de la labor de mecanógrafos y delineantes.

El 5 de marzo salió para Burgos para dar entrega de los trabajos ultimados al generalísimo. Allí recibió la orden de prolongar los estudios al valle de Canfranc y se divide su sector fronterizo en tres partes desde cabo de Higuer (Fuenterrabía) hasta el pico de Vignemale/Viñamala (Huesca), y redistribuyó los batallones encargados de su vigilancia, cuatro en el primer sector, dos en el segundo y tres en el tercero, más uno de reserva en Pamplona y otros en Jaca que atienden además a los servicios de plaza. El 12 de marzo salió para jaca para conferenciar con el general jefe del Cuerpo de Ejército de Navarra y visitó la primera línea de frente.

Abril

El 18 de abril inspeccionó en Burguete al batallón nº 332 y reconoció las inmediaciones de Valcarlos/Luzaide y la aduana en el puente internacional. El 20 de abril inspeccionó los batallones 331 y 334 en Pamplona y Elizondo. Recorrió las inmediaciones de Dancharinea, Zugarramurdi y Errazu. El 21 de abril visitó el batallón 327 de vera. El 24 a la compañía de Milicia Nacional de Ochagavía (Navarra) y el batallón 330 de Isaba (Navarra).

Mayo-junio-julio

El 21 de mayo reconoció el valle de Ansó y Zurita (Huesca). El 22 de mayo a las 20:00 horas, 795 presos del fuerte de San Cristóbal de Pamplona lograron fugarse. Esa misma noche dio las órdenes oportunas a las dos líneas de vigilancia hasta la frontera en Lauz, Olaque, Ostiz, Oricáin, Soraucen, Zubiri, Berrioplano. El día 23 y 24 salió al campo para presenciar los trabajos de vigilancia que se tradujeron en la captura de 550 fugados, de los que 50 resultaron muertos al hacer frente a las fuerzas con los mismos fusiles que habían arrebatado a sus vigilantes. Otro grupo se refugió en las montañas inmediatas al norte de Pamplona y fueron capturados. El día 18 de junio el balance fue de 585 capturados vivos, 186 muertos identificados, 22 sin identificar y 2 fugados a Francia.



Fuerte de San Cristóbal (Pamplona)


El 25 de mayo reconoció, a veces a caballo, la Selva de Oza, Aragüés. El 31 volvió a recorrer a caballo Aragüés (Huesca) y aledaños para establecer los puntos de defensa de este tercer sector. A su vuelta a Pamplona para terminar estos trabajos de gabinete a finales de julio, coincidió con la ofensiva de Aragón, recibió órdenes de continuar los trabajos hasta el valle del Ésera y puerto de Benasque en un nuevo cuarto sector.

Agosto-septiembre-octubre-noviembre-diciembre

El día 16 de agosto salió de Pamplona hacia este cuarto sector y desde Jaca pasó a Somport, reconociendo a caballo Candanchú, La Rinconada y fortín de Sagueta. Allí visitó los emplazamientos estudiados del fuerte del Coll de Ladrones y otros a caballo. Ese día regresó a Jaca para pernoctar. Al día siguiente y a caballo visitó el collado de la Rosa, Castiello de Jaca y Array. El 18 está en Fuerte del Rapitán (norte de Jaca), Biescas, la Estación y Puente de Sabiñánigo. El 19 salió de Jaca para Sallent de Gállego hasta la frontera. Pasó a pie y a caballo a Portalet, Canal Roya, Lanuza y Escarrilla y pernoctó en el Balneario de Panticosa. El día siguiente estuvo en Biescas, Fuerte de Santa Elena, Yésero y Broto. El 21 salió para Pamplona.


Coll de Ladrones en Canfranc, Valle del Aragón (Huesca)

Fuerte del Rapitán cercano a Jaca (Huesca)

Fuerte de Santa Elena cercano a Biescas, Valle de tena (Huesca)


El 21 de septiembre fue llamado a Burgos por el vicepresidente y ministro de Exteriores Francisco Gómez-Jordana Sousa y fue recibido el 30 de septiembre. En esa entrevista le puso al día de la gravedad de la situación internacional y la necesidad de extremar la vigilancia en la frontera con Francia. Castro Girona le informó de los elementos de que disponía en su Inspección y la necesidad de tener jurisdicción propia en caso de necesidad.

Salió de la reunión con el ministro inmediatamente para Pamplona para “recoger datos más completos de los elementos que pudieran existir en toda la zona fronteriza”, de los que dio cuenta el 3 de octubre al propio generalísimo y ministro de exteriores en persona. El motivo de la alarma internacional fueron las negociaciones previas al acuerdo que se firmó la noche del 30 de septiembre de 1930 en la conferencia de Munich, con objeto de solucionar el conflicto de los Sudetes, que estuvo a punto de adelantar la II Guerra Mundial, y que potencialmente podía involucrar a la España que estaba en guerra civil. Despejada en pocas horas la alarma internacional, volvió a recibir órdenes sobre la continuación de los trabajos defensivos, así como de extremar las labores de vigilancia.


1939

Comenzó el año concluyendo los trabajos defensivos, sobre el terreno y de gabinete, relativos al cuarto sector, cuyos estudios entregó en Burgos el 30 de mayo de 1939 al Estado Mayor del generalísimo, y desde ese día su función se limitó a labores de vigilancia de la frontera. El 21 de julio Franco de forma reservada le comunica la designación de tres comisiones para la vigilancia de la frontera en sus tres sectores occidental, central y oriental. El 4 de julio un R.D. dispone que las fuerzas designadas para inspección pasen a depender de sus respectivas Regiones Militares, por lo que el 8 de agosto se disolvió la Inspección de la organización defensiva de la Frontera Pirenaica, y se dispuso que la documentación pasase a las respectivas Regiones Militares.

El 4 de septiembre dio a Franco los últimos informes sobre la misión que le había encomendado y recibió permiso para trasladarse a Madrid en situación de disponible.

1940

Por un escrito de 23 de enero el ministro de exteriores, Juan Luis Beigbeder Atienza, le nombra presidente de una misión económica española a Japón invitada por ese gobierno para estudiar sus condiciones industriales y comerciales y estrechar las buenas relaciones que mantiene con España. El día 6 de febrero recibió instrucciones directas de Franco relativas a su embajada, y también por escrito por parte del ministro. El 8 de febrero se informa por escrito al ministro del Ejército que Castro Girona sería condecorado con la cruz al Mérito de la Orden del Águila Alemana con estrellas y espadas, firmada en Berlín el 15 de julio de 1939, y entregada por el embajador alemán en España, Eberhard von Stohrer.

Durante la Guerra Civil fueron varios los autillanos que fueron a pedir protección y su favor al teniente general cuando estaba en Pamplona. Uno de ellos contaba que cierto día se presentó en el despacho de Castro Girona en Pamplona junto a un amigo suyo, que pudo ser natural de Frechilla, a pedirle un puesto cómodo. El teniente general Castro Girona cambió de tono de voz y les dijo: “-¿Es que acaso no queréis dar la vida por España?-, a lo que ellos avergonzados se cuadraron y respondieron al unísono: “-No, no…”.

A pesar del “incidente”, prestó cómodamente servicio en Gamonal (Burgos) a las órdenes de un general italiano durante el resto de la guerra.

El autillano, pariente lejano de Castro Girona, se atrevió a preguntarle de forma ingenua que cómo era que con su valía militar estuviese desempeñando su función tan lejos del frente, a lo que el teniente general le respondió encogiéndose de hombros: “-Ya ves…, aquí me tienen...-“.




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Por Inmaculada Hernández Castro-Girona

AutiFlash: 50 Aniversario del Fallecimiento del Tte. General Alberto Castro Girona





El pasado fin de semana, dentro de las Fiestas Patronales dedicadas a la Vírgen del Castillo, Autillo de Campos dedicó parte de su programa a la conmemoración del 50 Aniversario del fallecimiento de su ilustre paisano Alberto Castro Girona.

Asistieron a los diversos actos celebrados muchos familiares llegados desde distintos lugares de España que envían el siguiente mensaje de agradecimiento:

“La acogida que Autillo de Campos nos ha brindado durante sus Fiestas Patronales y su generosidad compartiendo con nosotros horas de convivencia y encuentro, no la olvidaremos nunca.

Toda la familia Castro-Girona agradece de corazón a Autillo y los autillanos, el regalo recibido y haber podido dar un merecido y entrañable homenaje a nuestro querido antepasado.

Nos sentimos hoy también, un poco de vuestra tierra y seguros de volvernos a encontrar.”

El Pueblo de Autillo de Campos agradece sinceramente vuestra presencia y participación en todos los actos programados y os invitamos a que volváis por aquí y a que os sintáis como en vuestra casa.



¡Gracias!


La tarde anterior al evento, sábado día 8, los descendientes asistieron a un concierto en la Fundación Francis Chapelet en Abarca.
El intérprete fue Álvaro Rubén García.


También visitaron la iglesia de Santa María en Fuentes de Nava, pueblo de origen del apellido Castro que luego pasó a Autillo. Las explicaciones corrieron a cargo de Fernando Matía Castro, pariente de ellos y natural de dicha villa.

Magnífico artesonado mudéjar de Santa María, recientemente restaurado.


Marcial Castro Sánchez les mostró la capilla de los Valdespina-Olaso en Paredes de Nava, donde están enterrados varios antepasados de la familia Castro. Allí les presentó a dos miembros del apellido Olaso de Paredes, parientes de los Castros cuyas ramas se separaron en el siglo XVII.


También pudieron subir a la torre de la iglesia de San Pedro en Fuentes de Nava, donde contemplaron los pueblos que fueron lugar de nacimiento de sus antepasados: Autillo, Fuentes, Abarca y Paredes de Nava.









Linterna de la torre de la iglesia de San Pedro en Fuentes de Nava.



Foto de grupo en el exterior de la iglesia de Santa Eulalia en Paredes.

Domingo día 9. Comenzó el acto de homenaje Inmaculada Hernández Castro-Girona con un magnífico y emotivo vídeo editado por ella misma, con exposición de fotos y un vídeo sobre la estancia de Castro Girona en Japón.


De izquierda a derecha: Julio, Marcial e Inma, impulsores del acto homenaje, en el interior de la iglesia de Autillo de Campos.

Actuación en el interior del templo del grupo de danzas "Pan y Guindas" de la Diputación Provincial de Palencia en honor a la virgen del Castillo.


Danzantes en el exterior del templo.

Ángel Castro Asensio, alcalde de Autillo de Campos



Placa conmemorativa del homenaje y 50 aniversario del fallecimiento de Alberto Castro Girona en la calle la Ronda, donde naciera Leonardo Castro, padre del héroe autillano.


Grupo familiar bajo la placa.

Grupo familiar frene a la casa de los parientes más cercanos de Castro Girona en Autillo.


Momento en que Inmaculada Hernández Castro-Girona descubre la placa junto al coronel Carlos Hidalgo Rilova, subdelegado de Defensa en la provincia de Palencia.


Momento en que Inmaculada hace entrega al alcalde y al ayuntamiento de Autillo de un cuadro como recuerdo de los homenajes que se le tributaron a Alberto Castro Girona en 1925 y en 2019.

Recuerdos y pertenencias del teniente general Alberto Castro Girona que se expusieron el local de las antiguas escuelas de Autillo de Campos.


Preciosa muñeca japonesa que le trajo la esposa del teniente general, Concepción Pozurama, a su nieta Marujita Castro-Girona

Sello original para lacres escrito en árabe y perteneciente a Castro Girona para cartearse con los dignatarios marroquíes.

Momentos en los que se estaban montando los objetos de la exposición.




Castro Girona junto a dignatarios marroquíes.

Numeroso público pudo contemplar la exposición de objetos y árboles genealógicos de 
Alberto Castro Girona
Castro Girona saludando desde un avión durante la Guerra de África.


  Sello original que usó el teniente general durante la Guerra Civil.


Sable y condecoraciones que obtuvo durante su brillante carrera militar.


Fotografías y recuerdos de su embajada a Japón, Manchuria y China en 1940.

Escudo con las armas del apellido Castro que el teniente general tenía colgado en su domicilio

Ángel, Marcial, Inmaculada y Julio, artífices del homenaje en Autillo, durante la colocación de la piezas que formaron parte de la exposición.




67 personas entre familiares y amigos, nos juntamos 
en la comida de hermandad tras los actos de homenaje.