CASTRO-GIRONA

Personajes Autillanos


ALBERTO CASTRO GIRONA


Alberto Castro Girona (1875-1969) Teniente General del Ejercito.

Nació en Puerto Princesa (Filipinas), hijo de un militar autillano, por lo tanto su nacimiento en la colonia fue accidental y él siempre se sintió orgulloso de sus raíces autillanas. Fue destinado a la guerra de Cuba. Fue el primer español que ocupó la alcazaba de Tetuán, políglota, dominaba los dilectos locales marroquíes en el Rif, fue jefe de la Mehala jalifiana. Tuvo bajo sus órdenes a Francisco Franco, que lo cita en varias ocasiones en su libro “Diario de una Bandera”. Reconquistó Nador tras el desastre de Anual. Fue el encargado de la evacuación de las tropas españolas de Xauen. En 1929 participó en Valencia en el intento de golpe de estado contra Primo de Rivera junto con José Sánchez Guerra. Salvó su vida al comienzo de la Guerra Civil cuando se escondió en una Embajada Diplomática. Franco prescindió de él para cargos importantes durante la Guerra, ya que Franco no soportaba tener a su lado a quienes habían sido sus superiores en la guerra de Marruecos. En 1940 encabezó una embajada de militares españoles a Japón y Manchuria, se tuvo en cuenta su conocimiento de idiomas para su elección.



PADRE CURIESES

Fotos en el Ayto. de Autillo
Marcial de Castro

Federico Curieses Pérez

Estuvo vinculado a los hermanos franciscanos en Madrid y destinado en la parroquia de San Fermín de los Navarros de esa ciudad. Fue confesor de la reina Victoria Eugenia de Battenberg y de los infantes. Según Teodora Asensio, los hijos de la reina siempre le mandaban recuerdos a la madre del padre Curieses cuando éste venía de visita a Autillo y le pedían que no se olvidara de traerles almendras garrapiñadas de Autillo. Salvó la vida durante la Guerra Civil al refugiarse, junto con su sobrina Albea, en la embajada italiana. El padre Curieses donó mantillos y sabanillas para la virgen, también el Cristo del Amparo pequeño que está junto al confesionario y san Antonio, más dos crucifijos nacarados que se hallan cerca de la figura de San Antonio.

(Información recopilada por Marcial de Castro, y transmitida oralmente, hoy mismo, por la vecina de Autillo de Campos Teodora Asensio)

Por Marcial de Castro.


Castro Girona y Xauen, la Chefchaouen de los marroquíes



Castro Girona (en el centro de teniente coronel) 

y Franco de comandante a la izquierda‏


Xauen y Castro Girona son dos nombres que están íntimamente unidos. Castro Girona fue el primer español que cruzó sus muros en octubre de 1921, tal como lo recogió el diario ABC el día 29 de octubre ese año: "...Castro Girona es el conquistador de Xauen. Su labor política, paralela con su prestigio militar, le abrió el paso, y una noche, con los regulares y la Mehalla que él mandaba, subió a pie las alturas del Kaâla sobre Xauen, y a la mañana, los moros aún no sometidos, que intentaban oponerse a la ocupación de la ciudad sagrada, se encontraron sorprendidos con que se les había adelantado Castro Girona, y que desde el Kaâla protegía la entrada de nuestras tropas en Xauen...". Pero también su nombre va ligado a la retirada de los "diez mil de Xauen" el 15 de noviembre de 1924, cuando los españoles abandonaron la ciudad con 2.000 bajas. A la vanguadia de la columna en retirada iba Castro Girona y cerrando los hombres al mando del teniente coronel Franco. 

Hoy Xauen ha pasado de ser una ciudad prohibida, a ser un hermoso y pintoresco lugar turístico que cautiva a todos sus visitantes, ignorantes de que Xauen y nuestro paisano formaron un binomio inseparable.



(Por Marcial de Castro)




Castro Girona (izquierda), Sanjurjo (con bastón en la mano) y Franco. 





Castro Girona en el centro y a la derecha Franco‏





Castro Girona (izquierda) y Sanjurjo‏.




    Franco entra a caballo en Nador junto con Franco tras el desastre de Annual‏



    Murallas de Xauen‏



    Marcial Castro en Xauen frente a una de sus típicas puertas encaladas celestes‏




    Xauen en los años 70 y en 2014 (comparativa)‏
    El arbolito ha crecido un poco y el pueblo es más turístico.


Carlos Castro Girona, Teniente Coronel de Estado Mayor. Hijo de Autillano nacido en Filipinas



Nació en Zamboanga (Filipinas) el 4-11-1877 y falleció en el parque del Retiro de Madrid el 21-6-1921, muerto a disparos por un marido ultrajado. Su asesino fue el capitán Alfonso Barrera Campos, hijo del teniente general Emilio Barrera Luyando (1869-1943).

Carlos Castro Girona era hijo del capitán autillano Leonardo Castro Asensio (nac. 1844) y de la valenciana Braulia Girona Selda. Su hermano mayor fue el teniente general Alberto Castro Girona, sus otros hermanos fueron Guadalupe, Augusto, Emilio y Ana. El 20-1-1902 se casó en Ceuta con María de África González Muñoz, con la que no nos consta que tuviera hijos.

Su carrera militar fue brillantísima. Ingresó en la Academia de infantería en 1896. Ascendió a primer teniente en 1903 y a capitán 1908. En 1910 fue capitán de estado mayor con el número uno de su promoción. En 1913 ascendió por méritos de guerra a comandante y en 1916 ascendió también por méritos de guerra a teniente coronel. Poco antes de fallecer en 1921 había sido propuesto a coronel. Fue distinguido con la cruz de María Cristina, la del Mérito Militar, la de San Hermenegildo, comendador de la Orden Xerifiana en 1918 y con la cruz de la Legión de Honor de Francia en 1920. Según añade su brillante hoja de servicios, hablaba francés y árabe y medía 165 cms.

En 1914 ya aparece ocupando un cargo de confianza del entonces Alto Comisario español en África, José Marina Vega (1850-1926), como jefe de la Policía Indígena de Tetuán. En 1916 está a las órdenes directas del entonces teniente coronel de caballería Miguel Cabanellas Ferrer (1872-1938). Ese mismo año se entrevistó con el El-Raisuni. Entre 1917 y 1918 fue ayudante de campo, como segundo jefe de Estado Mayor, al servicio del Alto Comisario Francisco Gómez Jordana (1852-1918), ejerciendo como su secretario. A la muerte de éste siguió en 1919 a las órdenes directas de su sucesor en la Alta Comisaría, Dámaso Berenguer Fuster (1873-1953). En este año de 1919 y en adelante fue la mano derecha en Larache del general Barrera Luyando, el padre de quien dos años más tarde fuera sus asesino.

Este general Barrera cierra y firma la hoja de servicios de teniente coronel Carlos Castro Girona el 18 de febrero de 1921, resaltando las "sobresalientes condiciones de aptitud intelectual, física y moral de este jefe" por lo que le considera "muy especialmente apto y útil para toda clase de empresas y destinos". Cuatro meses más tarde su hijo acabó con su vida y su brillante carera militar.

Todo apuntaba a que el teniente coronel Carlos Castro Girona iba a tener un futuro militar más brillante incluso que el de su hermano Alberto, que llegó a ser teniente general, y quien tuvo a sus órdenes en África al mismísimo Francisco Franco. Para entender las trágicas circunstancias de su muerte hay que leer las notas de prensa del diario La Voz y del ABC de Madrid que se hicieron eco del suceso . Pincha aquí y después pincha aquí:

http://hemerotecadigital.bne.es/pdf.raw?query=id:0000725901&lang=es&log=00000000-00000-00001/

http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1921/06/22/013.html

Su asesino el capitán Alfonso Barrera Campos (1895-1941) era hijo del citado general Barrera Luyando, y se había casado el 21-3-1915 en Tetuán con Clara Cabanellas Torres, hija del famosísimo general Miguel Cabanellas Ferrer. En 1909 ingresó en la Academia de Infantería. En 1914 ascendió a primer teniente y en 1918 a capitán, siempre por antigüedad. En 1914 estuvo en combate en las columnas del general Primo de Rivera y del general Berenguer. El 20 de septiembre de 1919 fue gravemente herido en la pierna derecha y no se incorporó a su destino hasta el 6 de febrero de 1921. El día 21 de junio asesinó al teniente coronel Carlos Castro Girona, y fue condenado el 27 de octubre a cuatro años de destierro sin abonos ni reconocimiento de antigüedad, alejado 50 kilómetros de Madrid y Larache, más una indemnización para la familia de 10.000 pesetas. Al hermano del fallecido, Alberto Castro Girona, esta pena siempre le pareció insuficiente y sabemos que guardó resentimientos durante años. El caso es que Barrera se reincorpora al servicio en Barcelona el 31 de julio de 1924. El 14 de junio de 1930 obtuvo la anulación de su matrimonio con Clara Cabanellas Torres por el Tribunal de la Rota. El 24 de octubre de 1931 causó baja voluntaria en el ejército, acogiéndose al decreto del 25 de abril.

Sabemos que se sumó, junto con su padre, al levantamiento militar contra la República del 10 de agosto de 1932 (la Sanjurjada). No es de extrañar, pues su padre era el jefe máximo jefe de la fallida insurrección militar en Madrid. El padre logró huir a Francia pero el hijo fue detenido junto a otros casi 150 jefes militares que fueron detenidos y deportados a Villa Cisneros (hoy Dajla, Sahara Español). La Guerra Civil le sorprendió en Madrid, pero logró cruzar las líneas al Bando Nacional y el 6 de septiembre de 1936 se presentó en el Gobierno Militar de Guipúzcoa donde fue pasaportado a Burgos y habilitado como comandante. El 24 de agosto de 1938 fue herido en el frente de Extremadura cuando estaba al mando del XIII batallón del Regimiento de Infantería de Castilla nº 3. Sabemos que fue mutilado de guerra y falleció en Madrid el 29-8-1941. Se había casado en segundas nupcias con Consuelo Basch Gasterán, y dejó una hija de su primer matrimonio: Clara Barrera Cabanellas.

Hoja de Servicios de Carlos Castro Girona, firmada por el General Barrera


 Miguel Cabanellas Ferrer (1872-1938)


 Firma del capitán Alfonso Barrera


General Barrera Luyando





Por Marcial de Castro




Alberto Castro Girona, su autógrafo, un cuadro y una foto inédita




Gracias a la amabilidad del Archivo General Militar de Madrid, hemos dado con el retrato pintado a mano y la firma autógrafa del Teniente General Alberto Castro Girona, descendiente ilustre de nuestro pueblo. En la foto de grupo suponemos que es el del medio de entre los tres oficiales que aparecen sentados, cuando era comandante en África.




Por Marcial de Castro.



Leonardo Castro Asensio, un soldado autillano en Filipinas





Ya en este blog hemos hablado de quienes fueran sus hijos: Alberto y Carlos Castro Girona, destacadísimos oficiales del ejército español en Marruecos . Ya vimos que ambos nacieron en Filipinas y eran hijos de Leonardo Castro Asensio que estuvo destinado en Filipinas.
Leonardo Castro Asensio nació en Autillo de Campos el 6 de noviembre de 1844, era hijo de León Castro Urbón y Rita Asensio Fernández. Entró en el ejército en Palencia como soldado de quintas en 1865. Ascendió a cabo en 1869, a sargento en 1872, a alférez en 1874 y a teniente en 1876 por méritos de guerra. Falleció en León el 9 de diciembre de 1885. Su estatura era de 166 centímetros. Sus aptitudes como militar eran buenas en todos los conceptos salvo en teoría y práctica del tiro que era regular y en salud que era "poca", de hecho estuvo de baja por enfermedad en 1876, 1877, 1881 y en 1885 dos veces hasta su muerte que tuvo lugar por una larga y penosa enfermedad.

Su primer destino fue en San Sebastián en el 2º batallón del regimiento de infantería Saboya. A comienzos de 1866 se trasladó a Zaragoza, a Lérida, y de ahí a Barcelona por haberse levantado varias partidas facciosas. Se movió en 1867 por Villanueva y Geltrú. El 29 de septiembre de 1868 se adhirió a la "Gloriosa" cuando estaba destinado en Gerona. Después fue destinado a Manresa y Sabadell, Barcelona y Vich. En Barcelona estuvo presente en los sucesos del 21 y 25 de febrero de 1869 y en los del 4 y 9 de abril del 70. Volvió de nuevo a Gerona y Figueras ese año. En el 71 estuvo en Barcelona y Manresa. En el 72 fue herido grave en el costado izquierdo en la toma de Bidria (sic) y atendido en el hospital de Vich. Le concedieron la cruz roja al mérito militar por la acción de Tortellá del 11 de octubre. En 1873 estuvo de operaciones de nuevo en Vich y Barcelona.

El 8 de abril de 1874 se casó con la valenciana Braulia Girona. Siguió combatiendo a los carlistas en la provincia de Gerona hasta que ascendió a alférez y lo destinaron a Filipinas. Se embarcó en Barcelona el 22 de septiembre y no llegó a Manila hasta el 28 de octubre donde se incorporó al Regimiento de infantería de Joló y después al de Manila. El 14-9-1875 nació en Puerto Princesa su célebre hijo Alberto, que llegó a ser teniente General. Puerto princesa está en la isla de Palawan, ciudad que había sido fundada por los españoles tan solo tres años antes.

En 1876 desembarcó en Zamboanga rumbo a la isla de Joló para combatir a los musulmanes de la isla. El 14 de junio volvió a Puerto Princesa donde estuvo dos meses enfermo y allí ascendió a teniente. El 29 de septiembre de 1877 se trasladó de Joló a Zamboanga donde nació su hijo Carlos Castro Girona el día 4 de noviembre. En 1878 y 1879 estuvo destinado en Cebú. En 1881 estuvo en la Pampanga, no lejos de Manila. Regresó a España en mayo de 1882 y no llegó hasta fin de julio. Al año siguiente aparece formando parte del batallón de depósito de León nº 110. En el año 1884 aparece en la reserva y falleció en esa ciudad el 9 de diciembre de 1885 tras una larga enfermedad. Dejó a su hijo Alberto con poco más de diez años y a su hijo Carlos con poco más de ocho. Alberto dejó Filipinas con seis años y medio, con remotos y borrosos recuerdos, y siempre quiso visitar el lugar de su nacimiento. Pero sabemos que siempre consideró a Autillo su lugar de procedencia familiar.







Por Marcial de Castro




Foto del teniente Alberto Castro Girona destinado en Cuba




Echando una ojeada en una librería me dio por abrir un libro sobre la Guerra de Cuba de 1898. Al abrir el libro por la página 26 de pronto me apareció una foto de un joven teniente español, y mi primer pensamiento fue: ¡¡¡hay que ver lo que se parece al teniente general Castro Girona!!!

Efectivamente era él. Su foto pertenece a la colección particular de don José Manuel Campesino Bilbao, aunque comete un pequeño error al decir que era natural de León, cuando ya sabemos que había nacido en Puerto Princesa (Filipinas) en 1875. El error se debe a que su padre lo dejó huérfano en esa ciudad cuando su padre estaba destinado allí como teniente.

Sospecho que don José Manuel Campesino Bilbao, el propietario de la foto, es leonés y por eso no se ha resistido a poner en la portada del libro la foto de nuestro general de origen autillano y que pasó parte de su infancia en León. Que Castro Girona aparezca en su portada habría que interpretarlo como un pequeño y discreto homenaje a su persona, y nosotros alabamos su idea.

Seguramente esa vinculación de nuestro general con León es la razón de que le dedicaran una avenida con su nombre, pero que se la quitaron nada más empezar la Guerra Civil. La nueva calle se llamó Avenida de la Lealtad, ya que debieron considerar que el teniente general Castro Girona no fue leal al bando de Franco en los primeros meses de la guerra. Su actitud hacia el gobierno de la República al principio fue ambigua, ya que tenía a un hijo militar en las cárceles republicanas y tardó varios meses en poder pasarse al bando nacional desde Madrid, vía Francia.

Hoy la calle que llevó su nombre es nada más y nada menos que la Avenida de la Facultad de Veterinaria de León, frente al río Bernesga. El caso es que la comisión encargada de restablecer en León el nombre tradicional de las calles, no le ha restituido el nombre de la calle al general Castro Girona, ni se espera que lo haga.






Si desean saber algo más de las vicisitudes y cambio de nombre de esta calle pincha aquí.



www.diariodeleon.es

Retornar a su nombre original. Este es el espíritu con el que trabaja la comisión que se ha creado para analizar los nombres del callejero que han de cambiarse y ...

ATLAS ILUSTRADO DE LA GUERRA DE CUBA
VV.AA.; ESCRIGAS RODRÍGUEZ, JUAN
Publicado por SUSAETA, SUSAETA EDICIONES, S.A. (2012)
ISBN 10: 8467722703. 23,5 x 27 cm., 248 páginas.




Por Marcial de Castro.


INMA HERNANDEZ CASTRO-GIRONA: PARADA EN TIERRA DE CAMPOS




Queridos autillanos;

Siempre que escuché en casa nombrar a Autillo de Campos fue como lugar de origen y de referencia de mi bisabuelo Alberto Castro Girona.

Fue el pasado mes de julio cuando por fin, después de varios meses siguiendo en paralelo su historia y vuestro blog, me decidí por pasar unos días de vacaciones lejos de mis rutas habituales, incluyendo vuestro pueblo como parada obligada en mi recorrido por Castilla León.

Propuse la idea a mi gran amiga Raquel que la aceptó sin dudarlo. Ahora las dos pensamos que fue todo un acierto.

Preciosa tierra, increíbles pueblos y ciudades, llenos de buena gente.

Enseguida Marcial, muy amablemente desde Granada, me puso en la pista de vuestro alcalde y con la ayuda de Marga pude localizarle. No hicieron falta más de cinco minutos de charla con Ángel para tener acordado día y hora para encontrarnos.

En torno a ese día planificamos nuestras vacaciones, esa era la cita ineludible, lo demás tendría que adaptarse y allá que nos fuimos.

Desde Ampudia y pasando antes por Fuentes de Nava, con la parada de rigor en la avenida“más chula” de Palencia, enseguida vimos la estampa de Autillo y no nos resistimos a inmortalizarla, ¡qué bonita vista en medio de ese campo infinito………..!







No tardamos nada en encontrar a Ángel que rápidamente se puso manos a la obra, para enseñarnos Autillo y presentarnos a todos los vecinos que estaban en la plaza y a todos los que poco a poco fueron apareciendo.

A la Señora Dolores no nos la encontramos, la fuimos a buscar a su casa y en cuanto su hija Carmen le avisó, ella apareció rápidamente a saludarnos, alegre, cariñosa y llena de energía.


                                    

Su abuelo Gregorio fue un gran amigo de Castro Girona y en esa misma casa compartieron historias, charlas y vivencias, manteniendo su amistad a través de los años, que cómo sería que ha llegado hasta hoy, cuando es Dolores quien me lo cuenta después de tanto tanto tiempo…..

No podíamos entretenernos más, Dolores debía abrir la iglesia para la misa y antes Ángel y ella nos querían enseñar el templo imponente con todos sus tesoros y curiosidades custodiados con tanto cariño.

Tras el paso indispensable por el bar de Autillo tuvimos la oportunidad de conocer a Julio, a Jesús y Sonia, que nos acompañaron el resto de la visita con sus paradas obligadas, que nos permitieron conocer la importancia de Autillo en la historia de Castilla y cómo gracias al empeño de sus vecinos esa historia se mantiene viva y se da a conocer.

Con ellos también recorrimos las calles del pueblo y Jesús y Sonia generosamente, nos abrieron las puertas de su casa, la misma en donde estuvo la del general y cuya calle, hoy de La Ronda, llevó un día su nombre.


             
Por unos minutos pude imaginar cómo el tiempo retrocedía y me acercaba a mis familiares, a mi bisabuelo, a su padre Leonardo y a sus abuelos Rita y Leonardo, todos ellos autillanos que probablemente estuvieron es ese mismo lugar hace casi dos siglos.

Ahora entiendo mejor el cariño del general por este pueblo, que aquí encontrara su hogar, su gente y que a Autillo retornara siempre para descansar y sentirse como uno más entre sus paisanos.

Gracias a todos por este regalo, por vuestra memoria, vuestro tiempo y simpatía. Me llevo un pedazo de Autillo conmigo.



Espero volver a veros allí o en Zaragoza, la Pilarica y yo os esperaremos siempre con los brazos abiertos.


Hasta siempre.



Inma Hernández Castro-Girona
Julio 2018





ALBERTO CASTRO GIRONA JUNTO A RELEVANTES PERSONAJES HISTORICOS

El agosto del próximo año se conmemorará el cincuentenario del fallecimiento del teniente general Alberto Castro Girona. En nuestro blog nos proponemos tributar un homenaje al personaje autillano de mayor relevancia de la historia local. En los próximos meses iremos publicando abundante material gráfico relativo a su persona y a su brillante y malogrado hermano, Carlos Castro Girona. 

Comenzamos esta serie de artículos contrastando su relevancia histórica con varias de las figuras más importantes de la década de los años 20 y años 30 del siglo pasado en España. 


Con Sanjurjo año 1921 



Con Franco, Millán Astray (bajo la bandera) y Sanjurjo. Foto publicada en enero de 1922. 



Con El Raisuni tras su rendición en 1922. 



Con Emilio Mola en 1927 



Con el rey Alfonso XIII en 1928. Castro Girona aparece a la derecha del grupo. 




Con Primo de Rivera en 1928. 



Con Hachiro Arita, ministro de Exteriores japonés en Tokio, año 1940. 





Por Marcial de Castro Sánchez