22 de febrero de 2014

Bendeciré



Foto y texto: Julio Prieto


Existía o sigue existiendo, no lo sé, una costumbre en los pueblos de Castilla que se llamaba la Visita Domiciliaria de la Sagrada Familia. Se trataba de pequeña Capilla de madera con la figura del Sagrado Corazón de Jesús, que cada día, se iba pasando de casa en casa.
Te la llevaban a sobre las 7 de la tarde, se le ponía una vela y se rezaba el rosario ante ella.
Al día siguiente tenías que llevarsela a otro vecino. Y así sucesivamente.
También había una ranura para poder insertar unas monedas, a modo de donativo.