17 de diciembre de 2012

Los Señores de Autillo



El Señor nombraba los oficios de justicia a propuesta de un número triplicado que le hacía el ayuntamiento. También nombraba al alcalde mayor, dos alcaldes ordinarios, dos regidores, un procurador general, un mayordomo de la iglesia a propuesta de la justicia y al escribano. Recibía por su señorío 150 cargas de trigo, 130 de cebada y 50 carros de paja al año en concepto de foro perpetuo por la cesión de 360 obradas que tomó en arriendo al señor de Autillo en el año 1473 y se retocó dicho acuerdo en 1503 y 1512. Se repartían dichas obradas a suerte entre los vecinos de Autillo. También percibía 12 cántaras de vino al año y 480 reales por razón de martiniega, yantar y otros derechos, los que llamaban iguala, y las viudas pagaban como medio vecino. Cada vecino entregaba un par de gallinas al año y las viudas una.

Este foro o censo enfitéutico no se extinguió hasta el año 1882, aunque el ayuntamiento ya se había negado a pagar al nieto del último señor de Autillo, José Hermosa y Urbina, V marqués de Grimaldo, las rentas del censo en los revolucionarios años de 1868 y 1869. En 1869 el ayuntamiento acordó redactar unas escrituras de compromiso para la redención del censo. Finalmente el ayuntamiento se comprometió a dar a los hermanos César y Pío Hermosa y Muñoz, herederos de los últimos señores de Autillo, 93.000 reales en tres plazos como indemnización, para lo cual el ayuntamiento vendió unos prados y la Era de Suso y las Regueras, que eran de su propiedad. Además dio otros 8.000 reales a dichos herederos, pues se comprobó que faltaban algunas de las 360 obradas originales, ya que el ayuntamiento las había vendido a lo largo de los siglos como si fueran propias. Por tanto, se devolvían por parte del ayuntamiento las fincas aforadas a sus propietarios. En total se devolvieron 144 fincas que sumaban 4.353 cuartas y 19 estales, equivalentes a 305,1585 hectáreas, que representaban aproximadamente el 10% de todo el término municipal, con un valor de 54.414 pesetas de las de la época (a lo que se añade los 8.000 reales del valor de las fincas desaparecidas desde 1473). Con la extinción del censo el ayuntamiento dejó de pagar las 5.441 pesetas de renta anual del valor de las referidas cargas de cebada, paja, vino, gallinas e iguala. Se puede comprobar que los señores de Autillo y sus sucesores podían percibir del ayuntamiento de Autillo un 8,7% de rentabilidad anual por el valor total de sus tierras. Dos años más tarde, hacia 1884, ambos hermanos vendieron el total de sus tierras y la casa fuerte o palacio que siempre había sido de los señores del pueblo. En 1909 el ministerio de Hacienda suprimió el título de marqués de Grimaldo tras el fallecimiento de César Hermosa y Muñoz, su último titular.

(Por Marcial de Castro)